Misal Mensual Septiembre 2026


MISAL DE SEPTIEMBRE 2026

 

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Este misal ha sido preparado por La Compañía de María, Madre de los Sacerdotes - www.lacompañiademaria.com, para ponerlo gratuitamente al servicio de sacerdotes y fieles, como una ayuda para vivir con más devoción la Santa Misa.

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más necesitados envía tu donativo a:

Fundación La Morada de la Misericordia, A. C.

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Las reflexiones del Evangelio que se incluyen en este misal han sido redactadas por el P. Gustavo Eugenio Elizondo Alanís (Pastores y Monte Alto) y por María Beatriz Arce de Blanco (Pregones y Oraciones y Reflexiones), fundadores de La Compañía de María, Madre de los Sacerdotes.

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Foto de portada: RAÚL BERZOSA - Jesuit High School of Tampa (Florida, EEUU). Está dedicada a la visión de San Ignacio de Loyola en la Storta, donde Jesús le dice "Yo te seré propicio en Roma" (detalle).

 

INTENCIÓN DE ORACIÓN DEL PAPA

INTENCIÓN DE SEPTIEMBRE 2026

VIDEO DE LA INTENCIÓN DE SEPTIEMBRE 2026

Por el cuidado del agua

Oremos por una gestión justa y sostenible del agua, recurso vital, para que todos tengan igual acceso a ella.

 

MARTES 1

Martes XXII del Tiempo Ordinario

XI Jornada Mundial de Oración por el Cuidado de la Creación

LEÓN XIV – SANTA MISA POR EL CUIDADO DE LA CREACIÓN – 1 de septiembre de 2026 (VIDEO EN VIVO)

Misa por la patria

Nuestra Señora de los Remedios

Verde

EL PODER DE LA PALABRA (Reflexión para sacerdotes desde el Corazón de María) La Compañía de María, Madre de los Sacerdotes

CONFIGURADOS CON LA PALABRA (Reflexión desde el Corazón de María) La Compañía de María, Madre de los Sacerdotes

LEER Y MEDITAR (Reflexión desde el Corazón de María) La Compañía de María, Madre de los Sacerdotes

REMEDIO DE TODO MAL (Reflexión desde el Corazón de María, en la fiesta de Nuestra Señora de los Remedios) La Compañía de María, Madre de los sacerdotes.

MENSAJE DEL PAPA LEÓN XIV PARA LA XI JORNADA MUNDIAL DE ORACIÓN POR EL CUIDADO DE LA CREACIÓN

 

1 Cor 2, 10-16; Sal 144; Lc 4, 31-37

ANTÍFONA DE ENTRADA Sal 118, 137. 124

Eres justo, Señor, y rectos son tus mandamientos; muéstrate bondadoso con tu siervo.

ORACIÓN COLECTA

Señor Dios, que ordenas todas las cosas conforme a tu admirable designio, recibe con bondad las oraciones que te dirigimos por nuestra patria, (ciudad), a fin de que, por la sabiduría de sus gobernantes y la honestidad de los ciudadanos, se consoliden la concordia y la justicia y así sea posible construir, con paz, un progreso perdurable. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

PRIMERA LECTURA

El hombre con su sola inteligencia no puede comprender las cosas del Espíritu de Dios. En cambio, el hombre espiritual puede juzgar correctamente todo.

De la primera carta del apóstol san Pablo a los corintios: 2, 10-16

Hermanos: El Espíritu conoce perfectamente todo, hasta lo más profundo de Dios. En efecto, ¿quién conoce lo que hay en el hombre, sino el espíritu del hombre, que está dentro de él? Del mismo modo, nadie conoce lo que hay en Dios, sino el Espíritu de Dios. Nosotros no hemos recibido el espíritu del mundo, sino el Espíritu que procede de Dios, para que conozcamos las gracias que Dios nos ha otorgado. De estas gracias hablamos, no con palabras aprendidas de la sabiduría humana, sino aprendidas del Espíritu y con las cuales expresamos realidades espirituales en términos espirituales.

El hombre, con su sola inteligencia, no puede comprenderlas cosas del Espíritu de Dios, porque para él son una locura; no las puede entender porque son cosas que sólo se comprenden a la luz del Espíritu. Pero el hombre iluminado por el Espíritu puede juzgar correctamente todas las cosas, y nadie que no tenga el Espíritu lo puede juzgar correctamente a él. Por eso dice la Escritura: ¿Quién ha entendido el modo de pensar del Señor, como para que pueda darle lecciones? Pues bien, nosotros poseemos el modo de pensar de Cristo.

Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

SALMO RESPONSORIAL

Del salmo 144

R/. El Señor es justo y bondadoso.

El Señor es compasivo y misericordioso, lento para enojarse y generoso para perdonar. Bueno es el Señor para con todos y su amor se extiende a todas sus creaturas. R/. 

Que te alaben, Señor, todas tus obras y que todos tus fieles te bendigan. Que proclamen la gloria de tu reino y den a conocer tus maravillas. R/. 

Que muestren a los hombres tus proezas, el esplendor y la gloria de tu reino. Tu reino, Señor, es para siempre, y tu imperio, por todas las generaciones. R/. 

El Señor es siempre fiel a sus palabras y bondadoso en todas sus acciones. Da su apoyo el Señor al que tropieza y al agobiado alivia. R/. 

ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO Lc 7, 16

R/. Aleluya, aleluya.

Un gran profeta ha surgido entre nosotros. Dios ha visitado a su pueblo. R/. 

EVANGELIO

Sé que tú eres el Santo de Dios

+ Del santo Evangelio según san Lucas: 4, 31-37

En aquel tiempo, Jesús fue a Cafarnaúm, ciudad de Galilea, y los sábados enseñaba a la gente. Todos estaban asombrados de sus enseñanzas, porque hablaba con autoridad.

Había en la sinagoga un hombre que tenía un demonio inmundo y se puso a gritar muy fuerte: “¡Déjanos! ¿Por qué te metes con nosotros, Jesús nazareno? ¿Has venido a destruirnos? Sé que tú eres el Santo de Dios”.

Pero Jesús le ordenó: “Cállate y sal de ese hombre”. Entonces el demonio tiró al hombre por tierra, en medio de la gente, y salió de él sin hacerle daño. Todos se espantaron y se decían unos a otros: ¿Qué tendrá su palabra? Porque da órdenes con autoridad y fuerza a los espíritus inmundos y éstos se salen”. Y su fama se extendió por todos los lugares de la región. 

Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

PREGONES (Reflexión del Santo Evangelio según san Lucas: 4, 31-37)

La Compañía de María, Madre de los Sacerdotes

«Jesús es el Verbo encarnado, la Palabra de Dios. Hasta los demonios lo reconocen y tiemblan. Él es el Hijo único de Dios, y tiene el poder de Dios para crear y destruir, para atar y desatar, para expulsar demonios, para sanar, para perdonar los pecados, para alimentar, enseñar y dar vida a los hombres. Él es el Camino, la Verdad y la Vida. Su palabra es veraz. 

Todo aquel que escucha la Palabra de Dios, recibe a Cristo y al Espíritu Santo, que ilumina las mentes de los hombres y abre los corazones, para que la entiendan y la aprovechen. La palabra de Dios es como una espada de dos filos, que penetra en los corazones y discierne pensamientos e intenciones, transforma, santifica y salva. Toda palabra que sale de la boca de Dios da fruto, no regresa a Él vacía. La palabra está viva, y a quien la pone en práctica lo justifica. 

Escucha la Palabra de Dios a través de las Escrituras, y recibe la gracia que necesitas, para transformar tu corazón de piedra en corazón de carne y volver al Corazón de Dios. Medítala y practícala haciendo lo que el Señor te diga, porque es actual y se aplica cada instante de tu vida. Y si algo no entendieras, acude a la sabiduría de los sacerdotes que tienen el don de Dios para enseñarte, para guiarte, para explicarte lo que la Palabra quiere decirle a tu corazón. 

Aprende bien la lección y luego enséñala a los demás, porque recibir un tesoro sagrado es un compromiso, una responsabilidad, y debes compartirla para que también otros como tú escuchen a Cristo, conozcan a Cristo y amen a Cristo».

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ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Que esta ofrenda sagrada, Señor, nos traiga siempre tu bendición salvadora, para que dé fruto en nosotros lo que realiza el misterio. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Mt 5, 9-10

Dichosos los que trabajan por la paz, porque serán llamados hijos de Dios. Dichosos los perseguidos por causa de la justicia, porque de ellos es el reino de los cielos.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Saciados con el pan de esta mesa celestial, te suplicamos, Señor, que este alimento de caridad fortalezca nuestros corazones, para que nos animemos a servirte en nuestros hermanos. Por Jesucristo, nuestro Señor.



 

MIÉRCOLES 2

Miércoles XXII del Tiempo Ordinario

Misa Votiva de San José

O bien:

Memoria del Beato Bartolomé Gutiérrez, presbítero y mártir

Blanco / Rojo

 

1 Cor 3, 1-9; Sal 32; Lc 4, 38-44

LEVANTARSE Y SERVIR (Reflexión para sacerdotes desde el Corazón de Jesús) La Compañía de María, Madre de los Sacerdotes

ORAR EN SOLEDAD (Reflexión desde el Corazón de María) La Compañía de María, Madre de los Sacerdotes

ANTÍFONA DE ENTRADA 

Misa Votiva de San José Lc 12, 42

Éste es el siervo fiel y prudente a quien el Señor puso al frente de su familia.

Beato Bartolomé Gutiérrez Cfr. Flp 2, 30

Este santo mártir, por seguir a Cristo, estuvo a las puertas de la muerte, y entregó su vida en sacrificio.

ORACIÓN COLECTA

Misa Votiva de San José

Señor Dios, que en tu inefable providencia te dignaste elegir a san José como esposo de la santísima Madre de tu Hijo, concédenos que merezcamos tener como intercesor en el cielo a quien veneramos como protector en la tierra. Por nuestro Señor Jesucristo...

Beato Bartolomé Gutiérrez

Te suplicamos, Señor Dios todopoderoso, que, por la intercesión de tu bienaventurado mártir Bartolomé Gutiérrez, nos libres de todas las desgracias corporales y purifiques nuestras almas de todo mal pensamiento. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

PRIMERA LECTURA

Nosotros somos colaboradores de Dios, y ustedes campo de Dios y construcción de Dios.

De la primera carta del apóstol san Pablo a los corintios: 3, 1-9

Hermanos: Anteriormente no pude hablarles como a hombres movidos por el Espíritu Santo, sino como a individuos sujetos a sus pasiones. Como a cristianos todavía niños, les di leche y no alimento sólido, pues entonces no lo podían soportar. Pero ni aun ahora pueden soportarlo, pues sus pasiones los siguen dominando. Porque, mientras haya entre ustedes envidias y discordias, ¿no es cierto que siguen sujetos a sus pasiones y viviendo en un nivel exclusivamente humano?

Cuando uno dice: “Yo soy de Pablo”, “Yo soy de Apolo”, ¿no proceden ustedes de un modo meramente humano? En realidad, ¿quién es Apolo y quién es Pablo? Solamente somos servidores, por medio de los cuales ustedes llegaron a la fe, y cada uno de nosotros hizo lo que el Señor le encomendó. Yo planté, Apolo regó, pero fue Dios quien hizo crecer. De modo que ni el que planta ni el que riega tienen importancia, sino sólo Dios, que es quien hace crecer. El que planta y el que riega trabajan para lo mismo, si bien cada uno recibirá el salario conforme a su propio trabajo. Así pues, nosotros somos colaboradores de Dios y ustedes son el campo de Dios, la casa que Dios edifica.

Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

SALMO RESPONSORIAL

Del salmo 32

R/. Dichoso el pueblo escogido por Dios.

Feliz la nación cuyo Dios es el Señor, dichoso el pueblo que escogió por suyo. Desde el cielo el Señor, atentamente, mira a todos los hombres. R/. 

Desde el lugar de su morada observa a todos los que habitan en el orbe. Él formó el corazón de cada uno y entiende sus acciones. R/. 

En el Señor está nuestra esperanza, pues él es nuestra ayuda y nuestro amparo; en el Señor se alegra el corazón y en él hemos confiado. R/. 

ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO Lc 4, 18 

R/. Aleluya, aleluya.

El Señor me ha enviado para llevar a los pobres la buena nueva y anunciar la liberación a los cautivos. R/. 

EVANGELIO

También a los otros pueblos tengo que anunciarles el Reino de Dios, pues para eso he sido enviado.

+ Del santo Evangelio según san Lucas: 4, 38-44

En aquel tiempo, Jesús salió de la sinagoga y entró en la casa de Simón. La suegra de Simón estaba con fiebre muy alta y le pidieron a Jesús que hiciera algo por ella. Jesús, de pie junto a ella, mandó con energía a la fiebre, y la fiebre desapareció. Ella se levantó enseguida y se puso a servirles. 

Al meterse el sol, todos los que tenían enfermos se los llevaron a Jesús y él, imponiendo las manos sobre cada uno, los fue curando de sus enfermedades. De muchos de ellos salían también demonios que gritaban: “¡Tú eres el Hijo de Dios!”. Pero él les ordenaba enérgicamente que se callaran, porque sabían que él era el Mesías.

Al día siguiente se fue a un lugar solitario y la gente lo andaba buscando. Cuando lo encontraron, quisieron retenerlo, para que no se alejara de ellos; pero él les dijo: “También tengo que anunciarles el Reino de Dios a las otras ciudades, pues para eso he sido enviado”. Y se fue a predicar en las sinagogas de Judea. 

Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

PREGONES (Reflexión del Santo Evangelio según san Lucas 4, 38-44)

La Compañía de María, Madre de los Sacerdotes

«La cruz es la evangelización perfecta, la palabra de Dios puesta en obra con el ejemplo.

En la cruz se consuma la predicación de Jesús, el Hijo de Dios que vino al mundo para evangelizar a los pueblos, manifestando su misericordia.

En la cruz se pone a prueba toda virtud, y expresa el gran amor de Dios, que los hombres no tienen capacidad de comprender, pero que queda de manifiesto, porque nadie tiene un amor más grande que el que da la vida por sus amigos.

La cruz es el signo del servicio, en la que el Hijo de Dios cumple su misión, donándose completamente a los hombres por amor, renunciando a su propia humanidad, para hacer parte con Él a toda la humanidad, sirviéndolos, derramando su sangre para que puedan la salvación alcanzar, porque Él no vino a ser servido, sino a servir, entregando el espíritu en las manos de su Padre, sirviendo como mediador entre Dios y los hombres, haciéndose camino y medio de salvación, revelándose al mundo a través de la palabra y la evangelización con el ejemplo, para que todos los hombres conozcan la verdad y, muriendo al mundo, resuciten con Él a la verdadera vida.

Recibe la misericordia del Señor, humíllate ante Él y déjate lavar los pies, para que puedas tener parte con Él en su Paraíso. Y luego levántate y sirve a tus hermanos, porque es así como lo sirves a Él.

Contempla la cruz. Jesús ha dado su vida por amor a ti, para servirte a ti.

Enriquece tu espíritu orando en soledad, meditando todas estas cosas en tu corazón, y recibe como fruto la gracia de crecer en el amor, la fortaleza para dar la vida por Cristo cada día, a través del servicio en tu familia, en tu trabajo, en tu apostolado, llevando la misericordia derramada de la cruz a los más necesitados, enseñándoles que Dios los ha amado, no porque ellos lo amen, sino porque Él los amó primero, porque por amor los ha creado, se ha compadecido de su pueblo y lo ha sanado. Que tu cruz de cada día sea servir con alegría».

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ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Misa Votiva de San José

Al prepararnos a ofrecerte, Padre santo, este sacrificio de alabanza, te suplicamos que para cumplir la misión que nos has confiado nos ayude la intercesión de san José, a quien concediste cuidar en la tierra, haciendo las veces de padre de tu Unigénito, Él, que vive y reina por los siglos de los siglos.

Beato Bartolomé Gutiérrez

Al recordar el martirio del beato Bartolomé Gutiérrez, traemos, Señor, a tu altar nuestros dones, y te pedimos que quienes celebramos los misterios de la pasión del Señor, imitemos lo que realizamos. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN 

Misa Votiva de San José

Alégrate, siervo bueno y fiel. Entra a compartir el gozo de tu Señor.

Beato Bartolomé Gutiérrez Mc 8, 35

El que pierda su vida por mí y por el Evangelio, dice el Señor, la salvará.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Misa Votiva de San José

Renovados con este sacramento que da vida, te rogamos, Señor, que nos concedas vivir para ti en justicia y santidad, a ejemplo y por intercesión de san José, el varón justo y obediente que contribuyó con sus servicios a la realización de tus grandes misterios. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Beato Bartolomé Gutiérrez

Ya que hemos celebrado el banquete celestial, te pedimos, Señor, que el recuerdo del martirio del beato Bartolomé Gutiérrez y nuestra oración fervorosa, nos alienten a seguir el ejemplo generoso de su fe. Por Jesucristo, nuestro Señor.



 

JUEVES 3

Jueves XXII del Tiempo Ordinario

Memoria, San Gregorio Magno, papa y doctor de la Iglesia 

1 Cor, 18-23; Sal 23; Lc 5, 1-11

AYUDARSE UNOS A OTROS (Reflexión para sacerdotes desde el Corazón de María) La Compañía de María, Madre de los Sacerdotes

GLORIFICAR AL SEÑOR CON LA VIDA (Reflexión desde el Corazón de María) La Compañía de María, Madre de los Sacerdotes

JUEVES SACERDOTAL: “TE PIDO POR MIS HIJOS SACERDOTES”

ANTÍFONA DE ENTRADA

San Gregorio, elevado a la cátedra de Pedro, siempre buscaba el rostro del Señor, y permanecía en la contemplación de su amor.

ORACIÓN COLECTA

Dios nuestro, que cuidas de tu pueblo con bondad y lo gobiernas con amor, por intercesión del Papa san Gregorio Magno concede tu espíritu de sabiduría a quienes has encomendado el gobierno de la Iglesia, a fin de que el progreso de las ovejas en la santidad sea el gozo eterno de sus pastores. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

PRIMERA LECTURA

Todo es de ustedes, ustedes son de Cristo, y Cristo es de Dios.

De la primera carta del apóstol san Pablo a los corintios: 3, 18-23

Hermanos: Que nadie se engañe: si alguno se tiene a sí mismo por sabio según los criterios de este mundo, que se haga ignorante para llegar a ser verdaderamente sabio. Porque la sabiduría de este mundo es ignorancia ante Dios, como dice la Escritura: Dios hace que los sabios caigan en la trampa de su propia astucia. También dice: El Señor conoce los pensamientos de los sabios y los tiene por vanos.

Así pues, que nadie se gloríe de pertenecer a ningún hombre, ya que todo les pertenece a ustedes: Pablo, Apolo y Pedro, el mundo, la vida y la muerte, lo presente y lo futuro: todo es de ustedes; ustedes son de Cristo, y Cristo es de Dios.

Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

SALMO RESPONSORIAL

Del salmo 23

R/. El Señor bendice al hombre justo.

Del Señor es la tierra y lo que ella tiene, el orbe todo y los que en él habitan, pues él lo edificó sobre los mares, él fue quien lo asentó sobre los ríos. R/. 

¿Quién subirá hasta el monte del Señor? ¿Quién podrá entrar en su recinto santo? El de corazón limpio y manos puras y que no jura en falso. R/. 

Ése obtendrá la bendición de Dios, y Dios, su salvador, le hará justicia. Ésta es la clase de hombres que te buscan y vienen ante ti, Dios de Jacob. R/. 

ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO Mt 4, 19

R/. Aleluya, aleluya.

Síganme dice el Señor, y yo los haré pescadores de hombres. R/. 

EVANGELIO

Dejándolo todo, lo siguieron.

+ Del santo Evangelio según san Lucas: 5, 1-11

En aquel tiempo, Jesús estaba a orillas del lago de Genesaret y la gente se agolpaba en torno suyo para oír la Palabra de Dios. Jesús vio dos barcas que estaban junto a la orilla. Los pescadores habían desembarcado y estaban lavando las redes. Subió Jesús a una de las barcas, la de Simón, le pidió que la alejara un poco de tierra, y sentado en la barca, enseñaba a la multitud. 

Cuando acabó de hablar, dijo a Simón: “Lleva la barca mar adentro y echen sus redes para pescar”. Simón replicó: “Maestro, hemos trabajado toda la noche y no hemos pescado nada; pero, confiado en tu palabra echaré las redes”. Así lo hizo y cogieron tal cantidad de pescados, que las redes se rompían. Entonces hicieron señas a sus compañeros, que estaban en la otra barca, para que vinieran a ayudarlos. Vinieron ellos y llenaron tanto las dos barcas, que casi se hundían. 

Al ver esto, Simón Pedro se arrojó a los pies de Jesús y le dijo: “¡Apártate de mí, Señor, porque soy un pecador!”. Porque tanto él como sus compañeros estaban llenos de asombro, al ver la pesca que habían conseguido. Lo mismo les pasaba a Santiago y a Juan, hijos de Zebedeo, que eran compañeros de Simón.

Entonces Jesús le dijo a Simón: “No temas; desde ahora serás pescador de hombres”. Luego llevaron las barcas a tierra y, dejándolo todo, lo siguieron.

Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

PREGONES (Reflexión del Santo Evangelio según san Lucas: 5, 1-11)

La Compañía de María, Madre de los Sacerdotes

«Jesús llama todos los días. Es necesario que los hombres permanezcan atentos escuchando su Palabra y haciendo sus obras, para que, cuando el Señor los llame, los encuentre bien dispuestos y cumpliendo con su deber. No sea que Cristo pase por sus vidas, que los llame y no se den cuenta, porque estén sumidos en su egoísmo y en la indiferencia.

El Señor llama a todos y a cada uno por su nombre para que lo sigan. A algunos los llama a la vida religiosa o a la vida presbiteral. A otros los llama para que lo sigan en medio del mundo, cada uno de acuerdo a la vocación que Él mismo les da.

El Señor busca apóstoles que estén dispuestos a renunciar a sí mismos, para abrazar la fe y dar la vida sirviendo a Dios en el prójimo. El llamado es individual. La respuesta es personal, poniendo al servicio de los demás los dones que el Espíritu Santo a cada uno da, para procurar siempre el bien aun en medio del mal, de la adversidad, de los problemas, de las preocupaciones, de las persecuciones, de la enfermedad.

El llamado se escucha fuerte y claro en el corazón. Corresponder entregando a Dios la vida para hacer lo que Él pida da satisfacción, alegría y paz, si confiamos en que la Divina Providencia nos dará los medios para seguir a Cristo, y para dejarnos transformar en pescadores de hombres, uniendo todos los sacrificios al único sacrificio agradable a Dios.

Permanece tú atento y dispuesto a escuchar el llamado de Cristo. No tengas miedo, ábrele las puertas de tu corazón y acepta ser un elegido de Dios. Déjate llenar de su amor, deja que encienda de fuego apostólico tu corazón.

Cristo es el bien que está sobre todo mal. Seguirlo siempre es ganar. Un verdadero apóstol ama su cruz y la lleva cada día con alegría, sabiendo que es así como sigue a Jesús».

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ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Concédenos, Señor, que en la celebración de san Gregorio nos aproveche esta ofrenda, por cuya inmolación quisiste que se perdonen los pecados del mundo entero. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Cfr. Lc 12, 42

Éste es el siervo fiel y prudente, a quien el Señor puso al frente de su familia, para darles a su tiempo la ración de trigo.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

A quienes alimentas con Cristo, pan de vida, instrúyenos, Señor, por Cristo, verdadero maestro, para que en la festividad de san Gregorio, aprendamos tu verdad y la llevemos a la práctica en la caridad. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

VIERNES 4

Viernes XXII del Tiempo Ordinario

Votiva del Sagrado Corazón de Jesús

Nuestra Señora de la Consolación

Blanco 

1 Cor 4, 1-5; Sal 36; Lc 5, 33-39

SACERDOTE RENOVADO (Reflexión para sacerdotes desde el Corazón de Jesús) La Compañía de María, Madre de los Sacerdotes

AYUNAR DE UNO MISMO (Reflexión desde el Corazón de María) La Compañía de María, Madre de los Sacerdotes

ANTÍFONA DE ENTRADA Sal 32, 11. 19

Los proyectos de su corazón subsisten de generación en generación, para librar de la muerte a sus fieles y reanimarlos en tiempo de hambre.

ORACIÓN COLECTA

Señor Dios, haz que nos revistamos con las virtudes del corazón de tu Hijo y nos encendamos con el amor que lo inflama, para que, configurados a imagen suya, merezcamos ser partícipes de la redención eterna. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

PRIMERA LECTURA

El Señor pondrá al descubierto las intenciones del corazón.

De la primera carta del apóstol san Pablo a los corintios: 4, 1-5

Hermanos: Procuren que todos nos consideren como servidores de Cristo y administradores de los misterios de Dios. 

Ahora bien, lo que se busca en un administrador es que sea fiel. Por eso, lo que menos me preocupa es que me juzguen ustedes o un tribunal humano; pues ni siquiera yo me juzgo a mí mismo. Es cierto que mi conciencia no me reprocha nada, pero no por eso he sido declarado inocente. El Señor es quien habrá de juzgarme.

Por lo tanto, no juzguen antes de tiempo; esperen a que venga el Señor. Entonces él sacará a la luz lo que está oculto en las tinieblas, pondrá al descubierto las intenciones del corazón y dará a cada uno la alabanza que merezca.

Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

SALMO RESPONSORIAL

Del salmo 36

R/. La salvación del justo es el Señor.

Pon tu esperanza en Dios, practica el bien y vivirás tranquilo en esta tierra. Busca en él tu alegría y te dará el Señor cuanto deseas. R/. 

Pon tu vida en las manos del Señor, en él confía, y hará que tu virtud y tus derechos brillen igual que el sol de mediodía. R/. 

Apártate del mal, practica el bien y tendrás una casa eternamente, porque al Señor le agrada lo que es justo y vela por sus fieles; en cambio, a los injustos los borrará de la tierra para siempre. R/. 

La salvación del justo es el Señor; en la tribulación él es su amparo. A quien en él confía, Dios lo salva de los hombres malvados. R/. 

ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO Jn 8, 12

R/. Aleluya, aleluya.

Yo soy la luz del mundo, dice el Señor; el que me sigue tendrá la luz de la vida. R/. 

EVANGELIO

Vendrá un día en que les quiten al esposo y entonces si ayunarán.

+ Del santo Evangelio según san Lucas: 5, 33-39

En aquel tiempo, los fariseos y los escribas le preguntaron a Jesús: “¿Por qué los discípulos de Juan ayunan con frecuencia y hacen oración, igual que los discípulos de los fariseos, y los tuyos, en cambio, comen y beben?”.

Jesús les contestó: “¿Acaso pueden ustedes obligar a los invitados a una boda a que ayunen, mientras el esposo está con ellos? Vendrá un día en que les quiten al esposo, y entonces sí ayunarán”.

Les dijo también una parábola: “Nadie rompe un vestido nuevo para remendar uno viejo, porque echa a perder el nuevo, y al vestido viejo no le queda el remiendo del nuevo. Nadie echa vino nuevo en odres viejos, porque el vino nuevo revienta los odres y entonces el vino se tira y los odres se echan a perder. El vino nuevo hay que echarlo en odres nuevos y así se conservan el vino y los odres. Y nadie, acabando de beber un vino añejo, acepta uno nuevo, pues dice: ‘El añejo es mejor’ “. 

Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

PREGONES (Reflexión del Santo Evangelio según san Lucas 5, 33-39)

La Compañía de María, Madre de los Sacerdotes

«En la cruz se derrama la sangre del Hijo de Dios hasta la última gota, en un único y eterno sacrificio, para renovar a toda la humanidad. Jesucristo es el hombre nuevo, por quien se hacen nuevas todas las cosas.

Los sacerdotes son hombres llamados y elegidos por Dios, para contener y administrar la misericordia derramada de la cruz. Ellos deben ser transformados en odres nuevos para contener el vino nuevo, porque llevan un tesoro en vasijas de barro, y deben ser constantemente renovados para administrar la gracia con eficacia, renovando a su vez a todos los hombres reunidos en la Santa Iglesia, para que cada uno sea también como un odre nuevo en el que se contenga el vino nuevo, que es la misericordia de Dios, para que purifique su alma y, unida a Cristo, alcance la perfección que le consiga la santificación.

Renuévate tú, acudiendo a los sacramentos, viviendo en la presencia de Jesús, practicando con los más necesitados la misericordia, dejándote transformar en instrumento evangelizador, para llevar el vino nuevo de la Palabra a todos los pueblos, proclamando un evangelio de conversión y no una ley de rigor, sino de amor, que predica la caridad del Hijo de Dios, que sacrificios y holocaustos no aceptaría, pero que un corazón contrito y humillado no desprecia.

Por tanto, ofrécele un ayuno constante de todo lo que te aleja de Dios, para que participes en la alegría de permanecer en su presencia viva en cada Eucaristía».

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ORACIÓN DESPUÉS DE LAS OFRENDAS

Dios nuestro, Padre de misericordia, que por el inmenso amor con que nos has amado, nos diste con inefable bondad a tu Unigénito, concédenos que, unidos íntimamente a él, te ofrezcamos una digna oblación. Por Jesucristo, nuestro Señor.

PREFACIO

El inmenso amor de Cristo.

En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno por Cristo, Señor nuestro. 

El cual, con inmenso amor, se entregó por nosotros en la cruz e hizo salir sangre y agua de su costado herido, de donde habrían de brotar los sacramentos de la Iglesia, para que todos los hombres, atraídos hacia el corazón abierto del Salvador, pudieran beber siempre, con gozo, de la fuente de la salvación.

Por eso, con todos los ángeles y los santos te alabamos, diciendo sin cesar: Santo, Santo, Santo...

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Jn 19, 34

Uno de los soldados le traspasó el costado con su lanza, e inmediatamente salió sangre y agua.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Habiendo participado de tu sacramento de amor, imploramos, Señor, tu clemencia, para que, configurados con Cristo en la tierra, merezcamos compartir su gloria en el cielo. El, que vive y reina por los siglos de los siglos.


 

SÁBADO 5

Sábado XXII del Tiempo Ordinario

Blanco 

Misa votiva de Santa María de Guadalupe

O bien:

Santa Teresa de Calcuta, virgen y fundadora

Fue una monja albanesa-india y misionera del amor de los más pobres entre los pobres. Después de vivir en Macedonia durante dieciocho años se trasladó a Irlanda y luego a la India, donde vivió la mayor parte de su vida ayudando a las personas más pobres y necesitadas. Es la fundadora de la Orden de las Misioneras de la Caridad que incluyen hermanas y hermanos contemplativos, y una orden de sacerdotes. Reconocida mundialmente, fue canonizada el 4 de septiembre de 2016 por el Papa Francisco.

1 Cor 4, 6-15; Sal 144; Lc 6, 1-5

EL AMOR DEL SACERDOTE (Reflexión para sacerdotes desde el Corazón de María) La Compañía de María, Madre de los Sacerdotes

ANTEPONER LA CARIDAD A TODO (Reflexión desde el Corazón de María) La Compañía de María, Madre de los Sacerdotes

DENLES DE BEBER - Reflexión en la fiesta de Santa Teresa de Calcuta (La Compañía de María, Madre de los Sacerdotes)

Reflexión para los sacerdotes en la fiesta de Santa Teresa de Calcuta (La Compañía de María, Madre de los Sacerdotes)

ANTÍFONA DE ENTRADA Sal 32, 11. 19

Misa de Santa María en Sábado

Bendita eres tú, Virgen María, por obra de Dios Altísimo, sobre todas las mujeres de la tierra; porque tu nombre ha sido engrandecido para que la boca de los hombres no cese de alabarte. 

Santa Teresa de Calcuta Cf. Mt 25, 34-35

Vengan, benditos de mi Padre, dice el Señor: porque tuve sed y me dieron de beber; por eso, ahora les doy yo a beber del agua de la vida eterna.

ORACIÓN COLECTA

Misa de Santa María en Sábado

Al celebrar la gloriosa memoria de la santísima Virgen María, te pedimos, Señor, por su intercesión, que también nosotros logremos recibir la plenitud de tu gracia. Por nuestro Señor Jesucristo...

Santa Teresa de Calcuta

Señor Dios, que enseñaste a tu Iglesia a observar todos tus celestiales mandamientos, compendiados en el amor a ti y al prójimo, concédenos que, practicando las obras de caridad, a ejemplo de santa Teresa de Calcuta, merezcamos ser contados entre los bienaventurados de tu reino. Por nuestro Señor Jesucristo…

LITURGIA DE LA PALABRA

PRIMERA LECTURA

Pasamos hambre y sed, vamos pobremente vestidos y recibimos golpes.

De la primera carta del apóstol san Pablo a los corintios: 4, 6-15

Hermanos: Si he hablado de Apolo y de mí, ha sido para que aprendieran con este ejemplo a no enorgullecerse de uno despreciando al otro, como ya se lo he escrito a ustedes. Pues, quién te ha hecho superior a los demás? Qué tienes, que no lo hayas recibido? Y si lo has recibido, por qué presumes como si no lo hubieras recibido?

Conque ya están ustedes satisfechos, ya son ricos, ya han obtenido el Reino sin nuestra ayuda... Ojalá fuera esto verdad, para que también nosotros reináramos con ustedes. Porque me parece que a nosotros, los apóstoles, Dios nos trata como a los últimos de todos, como a gente condenada a las fieras, pues nos hemos convertido en todo un espectáculo para el mundo, tanto para los ángeles como para los hombres.

En efecto, nosotros somos los locos a causa de Cristo y ustedes los sensatos en las cosas de Cristo; nosotros los débiles y ustedes los fuertes; nosotros los despreciados y ustedes los dignos de respeto. Hasta el presente pasamos hambre y sed, vamos pobremente vestidos y recibimos golpes; andamos errantes y nos fatigamos trabajando con nuestras propias manos. Nos maldicen y nosotros les deseamos el bien; nos persiguen y los soportamos; nos calumnian y correspondemos con bondad. Nos tienen, incluso hasta el día de hoy, como la basura del mundo y el desecho de la humanidad.

Les escribo esto, no para avergonzarlos, sino para llamarles la atención como a hijos queridos. Pues aunque como cristianos tuvieran ustedes diez mil maestros, no tienen muchos padres, porque solamente soy yo quien los ha engendrado en Cristo Jesús, por medio del Evangelio.

Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

SALMO RESPONSORIAL

Del salmo 144, 17-18.19-20.21.

R/. El Señor cuida de quienes lo aman.

Siempre es justo el Señor en sus designios y están llenas de amor todas sus obras. No está lejos de aquellos que lo buscan; muy cerca está el Señor, de quien lo invoca. R/.

Satisface los deseos de sus fieles, escucha sus gritos de auxilio y los salva; el Señor cuida de los que lo aman, pero destruye a los malvados. R/.

Que mis labios alaben al Señor, que todos los seres lo bendigan ahora y para siempre. R/.

ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO Jn 14, 6

R/. Aleluya, aleluya.

Yo soy el camino, la verdad y la vida; nadie va al Padre, si no es por mí, dice el Señor. R/.

EVANGELIO

¿Por qué hacen lo que está prohibido hacer en sábado?

+ Del santo Evangelio según san Lucas: 6, 1-5

Un sábado, Jesús iba atravesando unos sembrados y sus discípulos arrancaban espigas al pasar, las restregaban entre las manos y se comían los granos. Entonces unos fariseos les dijeron: “¿Por qué hacen lo que está prohibido hacer en sábado?”.

Jesús les respondió: “¿Acaso no han leído lo que hizo David una vez que tenían hambre él y sus hombres? Entró en el templo y tomando los panes sagrados, que sólo los sacerdotes podían comer, comió de ellos y les dio también a sus hombres”.

Y añadió: “El Hijo del hombre también es dueño del sábado”.

Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

PREGONES (Reflexión del Santo Evangelio según san Lucas: 6, 1-5)

La Compañía de María, Madre de los Sacerdotes

«Dios es misericordioso, compasivo y bondadoso, es Padre providente, Creador de todo lo creado, visible e invisible.

Dios ha creado a los hombres para Él, por amor, y ha creado el mundo para los hombres, y no a los hombres para el mundo. El que es de Dios no pertenece al mundo, sino que se vale del mundo para perfeccionarse y poder llegar a Dios, viviendo con los pies en la tierra, pero con el corazón en el cielo.

El que lucha por perfeccionarse para llegar a Dios cumple la ley de Dios. No una ley despiadada y rigurosa, sino la ley del amor, la ley que Jesucristo no vino a abolir, sino a darle plenitud, ley en la que se manifiesta la caridad, el respeto mutuo y la misericordia.

La ley del amor no se rige por los prejuicios del mundo, sino por el corazón de los hombres, sus conciencias e intenciones, porque la caridad siempre debe estar antes que la eficacia.

Jesucristo vino a enseñar que los hombres no han sido creados para la ley, sino que la ley ha sido creada para que los hombres sirvan al Rey. El Rey es Él. Él es el Amor. 

Por tanto, la ley que rige a los hombres es el amor, que se expresa amando a Dios por sobre todas las cosas y al prójimo como a uno mismo, sirviéndose unos a otros, a través de la caridad y la misericordia.

Acata tú la ley de Dios, obedeciendo los mandamientos de la Santa Madre Iglesia, escuchando la voz del Papa, quien tiene la infalibilidad para hablar en nombre del Espíritu Santo.

No juzgues y no serás juzgado. Perdona y serás perdonado. Trata a los demás como quieres que ellos te traten a ti, y obra la caridad sin prejuicios, considerando a los demás superiores que a ti mismo, anteponiendo siempre el amor a las personas, que el valor que el mundo le da a las cosas, viendo a Cristo en el otro, porque lo que haces con el prójimo lo haces con Cristo».

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ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Misa de Santa María en Sábado

Te ofrecemos, Señor, este sacrificio de alabanza, al conmemorar llenos de gozo a la Madre de tu Hijo; y te pedimos que por este santo intercambio, se aumenten en nosotros los frutos de la redención eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio de Santa María Virgen.

Santa Teresa de Calcuta

Acoge, Señor, las ofrendas de tu pueblo, para que, al celebrar la obra de la caridad inmensa de tu Hijo, seamos confirmados en el amor a ti y al prójimo, a ejemplo de santa Teresa de Calcuta. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN 

Misa de Santa María en Sábado Lc 1, 48

Me llamarán dichosa todas las generaciones, porque Dios puso sus ojos en la humildad de su esclava.

Santa Teresa de Calcuta Mt 25, 40

En verdad les digo que cada vez que lo hicieron con uno de estos, mis hermanos más pequeños, conmigo lo hicieron, dice el Señor.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Misa de Santa María en Sábado

Alimentados por este celestial banquete, te rogamos humildemente, Señor, que nos concedas confesar de palabra y con las obras a tu Hijo, nacido de la Virgen Madre. El, que vive y reina por los siglos de los siglos.

Santa Teresa de Calcuta

Alimentados con este sacramento de salvación, suplicamos humildemente, Señor, que, haciéndonos imitadores de la caridad de santa Teresa de Calcuta, participemos también de su gloria. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

Esta aplicación es una ayuda preparada por La Compañía de María, Madre de los Sacerdotes, para todos los ministros sagrados, para que cuenten con diversas oraciones y reflexiones, en texto y audio, con base en el Santo Evangelio, y que inciden expresamente en las exigencias del ministerio sacerdotal, haciendo un llamado para su conversión y santificación.

El usuario activa la cita del Evangelio que desee contemplar, y la Aplicación lo lleva a diversos recursos que le servirán para hacer oración personal, lectura espiritual, examen de conciencia, etc., y también para preparar su predicación.

Cuenta además con algunos subsidios que pueden ayudar en el ministerio sacerdotal, como es el misal mensual, recursos para preparar la homilía dominical, para la formación permanente, etc.

Hay apartados sobre el Magisterio de la Iglesia y también sobre la Maternidad Espiritual y Custodia de Sacerdotes, así como

otros recursos para que puedan cumplir los usuarios con un Plan de vida de piedad muy completo.

 

DOMINGO 6

Domingo XXIII del Tiempo Ordinario

Verde 

«Si tu hermano comete un pecado, ve y amonéstalo a solas»

CORREGIR POR AMOR (Reflexión para sacerdotes desde el Corazón de Jesús) La Compañía de María, Madre de los Sacerdotes

(VIDEO) INTENCIÓN DE ORACIÓN DEL PAPA DE  SEPTIEMBRE 2026

Ez, 33, 7-9; Sal 94; Rom 13, 8-10; Mt 18, 15-20

ANTÍFONA DE ENTRADA Sal 118, 137. 124

Eres justo, Señor, y rectos son tus mandamientos; muéstrate bondadoso con tu siervo.

Se dice Gloria.

ORACIÓN COLECTA

Señor, Dios, de quien nos viene la redención y a quien debemos la filiación adoptiva, protege con bondad a los hijos que tanto amas, para que todos los que creemos en Cristo obtengamos la verdadera libertad y la herencia eterna. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

PRIMERA LECTURA

Si no amonestas al malvado, te pediré cuentas de su vida.

Del libro del profeta Ezequiel: 33, 7-9

Esto dice el Señor: “A ti, hijo de hombre, te he constituido centinela para la casa de Israel. Cuando escuches una palabra de mi boca, tú se la comunicarás de mi parte.

Si yo pronuncio sentencia de muerte contra un hombre, porque es malvado, y tú no lo amonestas para que se aparte del mal camino, el malvado morirá por su culpa, pero yo te pediré a ti cuentas de su vida.

En cambio, si tú lo amonestas para que deje su mal camino y él no lo deja, morirá por su culpa, pero tú habrás salvado tu vida”.

Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

SALMO RESPONSORIAL

Del salmo 94, 1-2. 6-7. 8-9.

R/. Señor, que no seamos sordos a tu voz.

Vengan, lancemos vivas al Señor, aclamemos al Dios que nos salva. Acerquémonos a él, llenos de júbilo, y démosle gracias. R/.

Vengan, y puestos de rodillas, adoremos y bendigamos al Señor, que nos hizo, pues él es nuestro Dios y nosotros su pueblo, él nuestro pastor y nosotros, sus ovejas. R/.

Hagámosle caso al Señor, que nos dice: “No endurezcan su corazón, como el día de la rebelión en el desierto, cuando sus padres dudaron de mí, aunque habían visto mis obras”. R/.

SEGUNDA LECTURA

Cumplir perfectamente la ley consiste en amar.

De la carta del apóstol san Pablo a los romanos: 13, 8-10

Hermanos: No tengan con nadie otra deuda que la del amor mutuo, porque el que ama al prójimo, ha cumplido ya toda la ley. En efecto, los mandamientos que ordenan:

“No cometerás adulterio, no robarás, no matarás, no darás falso testimonio, no codiciarás” y todos los otros, se resumen en éste: “Amarás a tu prójimo como a ti mismo”, pues quien ama a su prójimo no le causa daño a nadie. Así pues, cumplir perfectamente la ley consiste en amar.

Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO 2 Cor 5, 19

R/. Aleluya, aleluya.

Dios ha reconciliado consigo al mundo, por medio de Cristo, y nos ha encomendado a nosotros el mensaje de la reconciliación. R/.

EVANGELIO

Si tu hermano te escucha, lo habrás salvado.

+ Del santo Evangelio según san Mateo: 18, 15-20

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: “Si tu hermano comete un pecado, ve y amonéstalo a solas. Si te escucha, habrás salvado a tu hermano. Si no te hace caso, hazte acompañar de una o dos personas, para que todo lo que se diga conste por boca de dos o tres testigos. Pero si ni así te hace caso, díselo a la comunidad; y si ni a la comunidad le hace caso, apártate de él como de un pagano o de un publicano.

Yo les aseguro que todo lo que aten en la tierra quedará atado en el cielo, y todo lo que desaten en la tierra quedará desatado en el cielo.

Yo les aseguro también, que si dos de ustedes se ponen de acuerdo para pedir algo, sea lo que fuere, mi Padre celestial se lo concederá; pues donde dos o tres se reúnen en mi nombre, ahí estoy yo en medio de ellos”.

Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

REFLEXIÓN DEL SANTO PADRE FRANCISCO (10.IX.23)

Queridos hermanos y hermanas, ¡buenos días!

Hoy, el Evangelio nos habla de la corrección fraterna (cf. Mt 18, 15-20), que es una de las expresiones más grandes del amor, y también una de las que requieren un mayor esfuerzo, porque no es fácil corregir a los demás. Cuando un hermano en la fe comete una falta contra ti, tú, sin rencor, ayúdalo, corrígelo. Ayudar corrigiendo.

Pero, por desgracia, lo primero que se suele crear en torno a quien se equivoca son las habladurías, mediante las que todo el mundo se entera del error, con todos los detalles, ¡menos el interesado! Esto no es justo, hermanos y hermanas, esto no agrada a Dios. No me canso de repetir que los chismes son una plaga en la vida de las personas y de las comunidades, porque traen división, traen sufrimiento, traen escándalo, y nunca ayudan a mejorar, a crecer. Un gran maestro espiritual, san Bernardo, decía que la curiosidad estéril y las palabras superficiales son los primeros peldaños de la escalera de la soberbia, que no conduce hacia lo alto, sino hacia abajo, precipitando al hombre a la perdición y la ruina (cfr. Los grados de la humildad y la soberbia).

Jesús, en cambio, nos enseña a comportarnos de otra manera. Esto es lo que dice hoy: "Si tu hermano comete una falta contra ti, ve y repréndelo entre tú y él a solas" (v. 15). Háblale "cara a cara", háblale lealmente, para ayudarlo a entender en qué se equivoca. Y esto hazlo por su bien, superando la vergüenza y encontrando el verdadero valor, que no es hablar mal de él a sus espaldas, sino decirle las cosas a la cara con mansedumbre y amabilidad.

Pero, podemos preguntarnos, ¿y si no es suficiente? ¿Y si no lo entiende? Entonces hay que buscar ayuda. Pero, ¡cuidado! ¡No la del grupito que chismea! Jesús dice: "Toma contigo una o dos personas" (v. 16), refiriéndose a personas que realmente quieran ayudar a ese hermano o a esa hermana que ha errado.

¿Y si sigue sin entender? Entonces, dice Jesús, involucra a la comunidad. Pero también en este caso, seamos claros: no se trata de poner a la persona en la picota, de avergonzarla públicamente, sino de unir los esfuerzos de todos para ayudarla a cambiar. Señalar con el dedo a las personas no es bueno; de hecho, a menudo hace más difícil que quien se ha equivocado reconozca su propio error. Más bien, la comunidad debe hacerle sentir a él o a ella que, a la vez que condena el error, está cerca de la persona con la oración y el afecto, siempre dispuesta a ofrecer el perdón, la comprensión, y a empezar de nuevo.

Entonces, preguntémonos: ¿cómo trato a los que se equivocan contra mí? ¿Me lo guardo y acumulo resentimiento? “Me la pagarás”: esta expresión que nos viene tantas veces, “me la pagarás”. ¿Hablo acerca de ello a espaldas del otro?: “¿Sabes lo que ha hecho ese?”… ¿O soy valiente e intento hablar con él o ella? ¿Rezo por él o ella, pido ayuda para hacer el bien? Y nuestras comunidades, ¿se hacen cargo de los que caen, para que puedan volver a levantarse y empezar una nueva vida? ¿Señalan con el dedo o abren sus brazos? ¿Qué haces tú? ¿Apuntas con el dedo o abres los brazos?

Que María, que siguió amando incluso cuando escuchaba a la gente condenar a su Hijo, nos ayude a buscar siempre el camino del bien.

PREGONES (Reflexión del Santo Evangelio según san Mateo: 18, 15-20)

La Compañía de María, Madre de los Sacerdotes

«Corregir al que se equivoca es una obra de misericordia. El Señor a los que ama los corrige. Él nos pide que hagamos lo mismo, y en el Evangelio nos enseña cómo hacerlo. Él mismo corrige a los hombres exponiendo los pecados de cada uno y de toda la humanidad, en cada herida de su cuerpo flagelado y crucificado, lavándolos y purificándolos con su preciosa sangre, derramada para el perdón de los pecados.

Practica tú la corrección fraterna con tus hermanos, pero hazlo con caridad y con la recta intención de ayudarlos a que vuelvan al buen camino y vivan en la verdad.

Perdona sus errores y procura que se enmienden; pero si no escuchan ni a la comunidad, aléjate, no sea que te dejes engañar o seas cómplice del que hace el mal. Pero no juzgues. Ten paciencia, ora por ellos junto con la comunidad, para que se conviertan.

Y tú, ten la humildad de aceptar tus errores cuando seas corregido por tus hermanos o por toda la comunidad. 

Acércate al sacramento de la reconciliación, arrepiéntete, confiesa tu pecado, pide perdón, haz un firme propósito de enmienda, recibe la absolución, cumple con la penitencia, vete en paz y no vuelvas a pecar.

Contempla a tu Señor crucificado, date cuenta de cuántas heridas tú le has causado, y agradécele, porque tanto te ha amado que te ha corregido, te ha perdonado, te ha salvado y te ha dado la heredad de su paraíso, a pesar de la gravedad de tu pecado».

Se dice Credo.

PLEGARIA UNIVERSAL

Pidamos, hermanos, al Señor que escuche nuestras plegarias y atienda a nuestras peticiones. Digamos: Te rogamos, Señor.

1. Por la santa Iglesia de Dios, para que el Señor le conceda la paz y la unidad, la guarde de todo mal y acreciente el número de sus hijos, roguemos al Señor.

2. Por la paz del mundo, para que cesen las rivalidades entre las naciones, renazca en el corazón de los hombres el amor y arraigue entre todos los pueblos la mutua comprensión, roguemos al señor.

3. Para que Dios, Padre todopoderoso, purifique al mundo de todo error, devuelva la salud a los enfermos, aleje el hambre, abra las prisiones injustas y conceda el regreso a los que añoran la patria, roguemos al Señor.

4. Para que el Señor nos conceda perseverar en la fe hasta el fin de nuestra vida y, después de la muerte, nos admite en el reino de la felicidad, de la luz y de la paz, roguemos al Señor.

Señor Jesucristo, que has prometido que el Padre del cielo escucharía la plegaria de los que se reúnen en tu nombre, danos un espíritu y un corazón nuevo, para que, amándonos los unos a los otros, cumplamos de verdad tu ley. Tú, que vives y reinas por los siglos de los siglos.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Señor Dios, fuente de toda devoción sincera y de la paz, concédenos honrar de tal manera, con estos dones, tu majestad, que, al participar en estos santos misterios, todos quedemos unidos en un mismo sentir. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio para los domingos del Tiempo Ordinario.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Cfr. Sal 41, 2-3

Como la cierva busca el agua de las fuentes, así, sedienta, mi alma te busca a ti, Dios mío. Mi alma tiene sed del Dios vivo.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Concede, Señor, a tus fieles, a quienes alimentas y vivificas con tu palabra y el sacramento del cielo, aprovechar de tal manera tan grandes dones de tu Hijo amado, que merezcamos ser siempre partícipes de su vida. Él, que vive y reina por los siglos de los siglos.


 

LUNES 7

Lunes XXIII del Tiempo Ordinario

Verde

Misa por los gobernantes de las naciones

HACER EL BIEN (Reflexión para sacerdotes desde el Corazón de Jesús) La Compañía de María, Madre de los Sacerdotes

CUIDAR A LA IGLESIA (Reflexión para sacerdotes desde el Corazón de Jesús) La Compañía de María, Madre de los Sacerdotes

HACER LA CARIDAD SIEMPRE (Reflexión desde el Corazón de María) La Compañía de María, Madre de los Sacerdotes

1 Cor 5, 1-8; Sal 5; Lc 6, 6-11

ANTÍFONA DE ENTRADA Sal 46, 2

Eres justo, Señor, y rectos son tus mandamientos; muéstrate bondadoso con tu siervo.

ORACIÓN COLECTA

Dios todopoderoso y eterno, en cuyas manos están los corazones de los hombres y los derechos de las naciones, mira con bondad a nuestros gobernantes, para que, con tu ayuda, se afiance en toda la tierra un auténtico progreso social, una paz duradera y una verdadera libertad religiosa. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

PRIMERA LECTURA

Tiren la antigua levadura, pues Cristo, nuestro cordero pascual, ha sido inmolado.

De la primera carta del apóstol san Pablo a los corintios: 5, 1-8

Queridos hermanos: Es voz común que hay entre ustedes un caso de inmoralidad tan grande, que ni entre los paganos existe, pues uno de ustedes vive con la mujer de su padre.

Y todavía andan ustedes presumiendo, cuando más bien deberían estar de luto y haber arrojado de entre ustedes al que cometió semejante enormidad. Por mi parte, yo, ausente de cuerpo, pero presente en espíritu, ya pronuncié mi sentencia como si hubiera estado presente, contra el que ha hecho eso.

Reúnanse, pues, ustedes —yo estaré presente en espíritu—, y en el nombre de nuestro Señor Jesucristo y con su poder, entreguen a ese hombre a Satanás para castigo de su cuerpo, a fin de que su espíritu se salve el día del Señor.

Así que no está bien que anden presumiendo. ¿No saben que un poco de levadura hace fermentar toda la masa? Tiren la antigua levadura, para que sean una masa nueva, ya que son pan sin levadura, pues Cristo, nuestro cordero pascual, ha sido inmolado.

Celebremos, pues, la fiesta de la Pascua, no con la antigua levadura, que es de vicio y maldad, sino con el pan sin levadura, que es de sinceridad y verdad.

Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

SALMO RESPONSORIAL

Del salmo 5

R/. Condúceme, Señor, por tu camino santo.

Tú no eres, Señor, un Dios al que pudiera la maldad agradarle, ni el malvado es tu huésped, ni ante ti puede estar el arrogante. R/.

Al malhechor detestas y destruyes, Señor, al embustero; aborreces al hombre sanguinario y a quien es traicionero. R/.

Que se alegren con júbilo eterno los que se acogen a ti; protégelos, que se regocijen los que te aman. R/. 

ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO Jn 10. 27 

R/. Aleluya, aleluya.

Mis ovejas escuchan mi voz, dice el Señor, yo las conozco y ellas me siguen. R/.

EVANGELIO

Estaban acechando a Jesús para ver si curaba en sábado.

+ Del santo Evangelio según san Lucas: 6, 6-11

Un sábado, Jesús entró en la sinagoga y se puso a enseñar. Había allí un hombre que tenía la mano derecha paralizada. Los escribas y fariseos estaban acechando a Jesús para ver si curaba en sábado y tener así de qué acusarlo. 

Pero Jesús, conociendo sus intenciones, le dijo al hombre de la mano paralizada: “Levántate y ponte ahí en medio”. El hombre se levantó y se puso en medio.

Entonces Jesús les dijo: “Les voy a hacer una pregunta: ¿Qué esto que está permitido hacer en sábado: el bien o el mal, salvar una vida o acabar con ella?”. Y después de recorrer con la vista a todos los presentes, le dijo al hombre: “Extiende la mano”. Él la extendió y quedó curado. 

Los escribas y fariseos se pusieron furiosos y discutían entre sí lo que le iban a hacer a Jesús.

Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

PREGONES (Reflexión del Santo Evangelio según san Lucas 6, 6-11)

La Compañía de María, Madre de los Sacerdotes

«Dios mira los corazones de los hombres, conoce sus intenciones. El que participa en una celebración litúrgica, con la intención de buscar alguna oportunidad para atacar a la Iglesia, es un hombre perverso y malvado, que no merece recibir los bienes espirituales derramados en la cruz. 

El hombre que comulga en pecado grave se condena. No es Dios quien lo condena, sino él mismo, que ofende gravemente a Dios por recibirlo en su corazón sucio y manchado por sus malas obras, su soberbia y sus malas intenciones. En cambio, el hombre que acude a escuchar la Palabra y la cumple, y comulga en estado de gracia, se santifica. 

El amor se manifiesta en la caridad del que ama, que desea y hace el bien para el otro, sin egoísmo, sin esperar nada a cambio, con el único fin del bienestar del otro; y esto lo beneficia, porque amar hace bien, enriquece el alma, fortalece el espíritu, anima, vivifica y santifica.

Ama a Dios por sobre todas las cosas, y ama a tus hermanos haciendo caridad siempre con ellos. Porque por Dios has sido creado, a su imagen y semejanza, para amar y ser amado. Dios ama.

El amor es don, gratuidad infinita de Dios que se dona a los hombres en misericordia a través del Hijo, para incluir a los hombres, por el Hijo, en el amor trinitario de Dios. 

Haz el bien siempre. Pero antes de actuar discierne: piensa, reza, y deja que el Espíritu Santo actúe en ti, para que obres siempre el bien, con una intención recta y un fin justo, como instrumento de la misericordia de Dios».

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ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Señor Dios, fuente de toda devoción sincera y de la paz, concédenos honrar de tal manera, con estos dones, tu majestad, que, a1 participar en estos santos misterios, todos quedemos unidos en un mismo sentir. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio para los domingos del Tiempo Ordinario.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Jn 8, 12

Yo soy la luz del mundo, dice el Señor; el que me sigue no camina en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Concede, Señor, a tus fieles, a quienes alimentas y vivificas con tu palabra y el sacramento del cielo, aprovechar de tal manera tan grandes dones de tu Hijo amado, que merezcamos ser siempre partícipes de su vida. Él, que vive y reina por los siglos de los siglos.



 

MARTES 8

Martes XXIII del Tiempo Ordinario

Natividad de la Santísima Virgen María

Blanco 

Fiesta 

Aun antes del nacimiento del Bautista, el de la Virgen María es un anuncio del nacimiento de Jesús, el preludio de la Buena Nueva. La llegada de esta niña al hogar de Joaquín y Ana significa para el mundo la verdadera esperanza y la aurora de la salvación.

Rom 8, 28-30; Sal 12; Mt 1, 1-16. 18-23

SABER QUIÉN ERES (Reflexión para sacerdotes desde el Corazón de Jesús) La Compañía de María, Madre de los Sacerdotes

Reflexión “Sí a la vida” (La Compañía de María, Madre de los Sacerdotes)

CELEBRAR LA VIDA (Reflexión desde el Corazón de María) La Compañía de María, Madre de los Sacerdotes

ANTÍFONA DE ENTRADA 

Celebremos con júbilo el nacimiento de la santísima Virgen María, de quien el sol de justicia, Cristo, nuestro Señor.

Se dice Gloria.

ORACIÓN COLECTA

Concede, Señor, a tus siervos el don de la gracia celestial, para que, a cuantos hemos recibido las primicias de la salvación por la maternidad de la Virgen María, la fiesta de su nacimiento nos traiga un aumento de paz. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

PRIMERA LECTURA

A quienes Dios conoce de antemano, los predestina.

De la carta del apóstol san Pablo a los romanos: 8, 28-30

Hermanos: Ya sabemos que todo contribuye para bien de los que aman a Dios, de aquellos que han sido llamados por él según su designio salvador. En efecto, a quienes conoce de antemano, los predestina para que reproduzcan en sí mismos la imagen de su propio Hijo, a fin de que él sea el primogénito entre muchos hermanos. A quienes predestina, los llama; a quienes llama, los justifica; y a quienes justifica, los glorifica.

Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

SALMO RESPONSORIAL

Del salmo 12, 6ab. 6c.

R/. Me llenaré de alegría en el Señor.

Confío, Señor, en tu lealtad, mi corazón se alegra con tu salvación. R/.

Cantaré al Señor por el bien que me ha hecho, tocaré mi música en honor del Dios altísimo. R/.

ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO

R/. Aleluya, aleluya.

Dichosa tú, santísima Virgen María, y digna de toda alabanza, porque de ti nació el sol de justicia, Jesucristo, nuestro Dios. R/.

EVANGELIO

Ella ha concebido por obra del Espíritu Santo:

+ Del santo Evangelio según san Mateo: 1, 1-16.18-23

Genealogía de Jesucristo, hijo de David, hijo de Abraham: Abraham engendró a Isaac, Isaac a Jacob, Jacob a Judá y a sus hermanos; Judá engendró de Tamar a Fares y a Zará; Fares a Esrom, Esrom a Aram, Aram a Aminadab, Aminadab a Naasón, Naasón a Salmón, Salmón engendró de Rajab a Booz; Booz engendró de Rut a Obed, Obed a Jesé, y Jesé al rey David.

David engendró de la mujer de Urías a Salomón, Salomón a Roboam, Roboam a Abiá, Abiá a Asaf, Asaf a Josafat, Josafat a Joram, Joram a Ozías, Ozías a Joatam, Joatam a Acaz, Acaz a Ezequías, Ezequías a Manasés, Manasés a Amón, Amón a Josías, Josías engendró a Jeconías y a sus hermanos durante el destierro en Babilonia.

Después del destierro en Babilonia, Jeconías engendró a Salatiel, Salatiel a Zorobabel, Zorobabel a Abiud, Abiud a Eliaquim, Eliaquim a Azor, Azor a Sadoc, Sadoc a Aquim, Aquim a Eliud, Eliud a Eleazar, Eleazar a Matán, Matán a Jacob, y Jacob engendró a José, el esposo de María, de la cual nació Jesús, llamado Cristo.

Cristo vino al mundo de la siguiente manera: Estando María, su madre, desposada con José, y antes de que vivieran juntos, sucedió que ella, por obra del Espíritu Santo, estaba esperando un hijo. José, su esposo, que era hombre justo, no queriendo ponerla en evidencia, pensó dejarla en secreto.

Mientras pensaba en estas cosas, un ángel del Señor le dijo en sueños: "José, hijo de David, no dudes en recibir en tu casa a María, tu esposa, porque ella ha concebido por obra del Espíritu Santo. Dará a luz un hijo y tú le pondrás el nombre de Jesús, porque él salvará a su pueblo de sus pecados".

Todo esto sucedió para que se cumpliera lo que había dicho el Señor por boca del profeta Isaías: He aquí que la virgen concebirá y dará a luz un hijo, a quien pondrán el nombre de Emmanuel, que quiere decir Dios-con-nosotros.

Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

PREGONES (Reflexión del Santo Evangelio según san Mateo: 1, 1-16. 18-23)

La Compañía de María, Madre de los Sacerdotes

«La genealogía de Jesucristo deja constancia de que Él es verdadero hombre, nacido de una mujer llamada María; y que también es verdadero Dios, quien tuvo por padre putativo a José, esposo de María, porque fue engendrado, no por la intervención de ningún hombre, sino por obra del Espíritu Santo.

Todo cristiano debe creer entonces que María es Siempre Virgen y Madre de Dios, que fue sin pecado concebida, preservada inmaculada y pura toda su vida, y asunta al cielo en cuerpo y alma.

Todo hombre justo debe recibir a la Madre de Dios y cuidar el tesoro más grande de Dios, que es el fruto bendito de su vientre, y que es Dios con nosotros.

Abraza tú la fe en Jesucristo, acepta los misterios de Dios, cree en las verdades de fe y reconoce a tu Señor delante de los hombres, poniéndolo como centro de todas tus actividades, entregándole tu voluntad y tu vida. Entonces Él también te reconocerá ante su Padre Dios que está en el cielo.

Venera a su Madre, la Santísima Virgen María y a su padre José, quienes te han acogido como verdadero hijo, para cuidarte, protegerte y ayudarte a crecer en estatura, en sabiduría y en gracia, como lo hicieron con Él.

Defiende y protege la vida, porque por el sí a la vida nacieron la Virgen María y el Niño Jesús, para que se cumpliera el plan de salvación de Dios para el mundo, a través del sacrificio de su Hijo en la cruz, para darte la vida eterna».

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ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Al celebrar el nacimiento de la Virgen María, te presentamos, Señor, nuestras ofrendas y te pedimos humildemente que nos auxilie la bondad de tu Hijo, que se dignó encarnarse en el seno de la Virgen. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio de Santa María Virgen.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Is 7, 14; Mt 1, 21

La Virgen dará a luz un hijo, que salvará al pueblo de sus pecados.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Que se alegre, Señor, tu Iglesia, alimentada con tus sagrados misterios y se regocije por la natividad de la Virgen María, esperanza y aurora de la salvación para el mundo entero. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Puede utilizarse la fórmula de bendición solemne.

MIÉRCOLES 9

Miércoles XXIII del Tiempo Ordinario

Misa votiva de San José

O bien:

Memoria de San Pedro Claver, presbítero

 

1 Cor 7, 25-31; Sal 44; Lc 6, 20-26

SER DICHOSOS (Reflexión para sacerdotes desde el Corazón de María) La Compañía de María, Madre de los Sacerdotes

SENTIRNOS DICHOSOS (Reflexión para sacerdotes desde el Corazón de Jesús) La Compañía de María, Madre de los Sacerdotes

DICHOSO EL HOMBRE QUE CREE (Reflexión desde el Corazón de María) La Compañía de María, Madre de los Sacerdotes

ANTÍFONA DE ENTRADA Lc 12, 42

Éste es el siervo prudente y fiel, a quien el Señor puso al frente de su familia.

ORACIÓN COLECTA

Misa votiva de San José

Señor Dios, que en tu inefable providencia te dignaste elegir a san José como esposo de la santísima Madre de tu Hijo, concédenos que merezcamos tener como intercesor en el cielo a quien veneramos como protector en la tierra. Por nuestro Señor Jesucristo ...

San Pedro Claver

Dios nuestro, que hiciste a san Pedro Claver esclavo de los esclavos y lo fortaleciste con una admirable caridad y paciencia para servirlos, concédenos, por su intercesión, que, buscando los intereses de Jesucristo, amemos a nuestros prójimos con obras y de verdad. Él, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.

LITURGIA DE LA PALABRA 

PRIMERA LECTURA 

¿Estas casado? No te separes de tu esposa ¿Eres soltero? No te cases.

De la primera carta del apóstol san Pablo a los corintios: 7, 25-31

Queridos hermanos: En cuanto a los jóvenes no casados, no he recibido ningún mandamiento del Señor; pero les voy a dar un consejo, pues por la misericordia del Señor, soy digno de confianza.

Yo opino que, en vista de las dificultades de esta vida, lo que conviene es que cada uno se quede como está. ¿Estás casado? No te separes de tu esposa. ¿Eres soltero? No te cases; pero si te casas, no haces mal, y si una joven se casa, tampoco hace mal. Sin embargo, los que se casan sufren en esta vida muchas tribulaciones, que yo quisiera evitarles.

Hermanos, les quiero decir una cosa: el tiempo apremia. Por lo tanto, conviene que los casados vivan como si no lo estuvieran; los que sufren, como si no sufrieran; los que están alegres, como si no se alegraran; los que compran, como si no compraran; los que disfrutan del mundo, como si no disfrutaran de él; porque este mundo que vemos es pasajero.

Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

SALMO RESPONSORIAL

Del salmo 44

R/. El rey está prendado de tu belleza.

Escucha, hija, mira y pon atención: olvida tu pueblo y la casa paterna. El rey está prendado de tu belleza; ríndele homenaje, porque él es tu señor. R/.

Con todos los honores entra la princesa, vestida de oro y de brocados, y es conducida hasta el rey; un cortejo de doncellas la acompaña. R/.

Entre alegría y regocijo van entrando en el palacio real. A cambio de tus padres, tendrás hijos, que nombrarás príncipes por toda la tierra. R/.

ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO Lc 6, 23

R/. Aleluya, aleluya.

Alégrense ese día y salten de gozo, porque su recompensa será grande en el cielo, dice el Señor. R/.

EVANGELIO

Dichosos los pobres. - ¡Ay de ustedes, los ricos!

+ Del santo Evangelio según san Lucas: 6, 20-26

En aquel tiempo, mirando Jesús a sus discípulos, les dijo: “Dichosos ustedes los pobres, porque de ustedes es el Reino de Dios. Dichosos ustedes los que ahora tienen hambre, porque serán saciados. Dichosos ustedes los que lloran ahora, porque al fin reirán.

Dichosos serán ustedes cuando los hombres los aborrezcan y los expulsen de entre ellos, y cuando los insulten y maldigan por causa del Hijo del hombre. Alégrense ese día y salten de gozo, porque su recompensa será grande en el cielo. Pues así trataron sus padres a los profetas.

Pero ¡ay de ustedes, los ricos, porque ya tienen ahora su consuelo! ¡Ay de ustedes, los que se hartan ahora, porque después tendrán hambre! ¡Ay de ustedes, los que ríen ahora, porque llorarán de pena! 

¡Ay de ustedes, cuando todo el mundo los alabe, porque de ese modo trataron sus padres a los falsos profetas!”.

Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

PREGONES (Reflexión del Santo Evangelio según san Lucas 6, 20-26)

La Compañía de María, Madre de los Sacerdotes

«La Divina Providencia se derrama sobre los humildes, los que dejan todo para seguir a Cristo y se abandonan en las manos de su Padre.

Él derrama sus bienaventuranzas sobre los que lo aman. Derrama su Espíritu Santo y su gracia en esta vida, y les da la vida eterna.

Compórtate como verdadero hijo, porque lo eres. Él es verdadero Padre. Su ternura desborda por sus hijos, especialmente los más humildes, los que se sienten necesitados de Él, y le piden y se comportan de acuerdo a lo que Él les dice.

Tu dicha está en que Dios te amó primero. Jesús se adelanta siempre. Tú solo correspondes a su amor.

Seguirlo es arriesgado, porque te confronta con tus propios sentimientos cuando eres rechazado y perseguido por su causa, por ser tratado igual que lo trataron a Él. Pero vale la pena, porque el Reino de los cielos es de los que se arriesgan a dar la vida por Cristo. Dichoso seas por seguir a Cristo, porque te llevará con Él al Paraíso».

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ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Misa votiva de San José

Al prepararnos a ofrecerte, Padre santo, este sacrificio de alabanza, te suplicamos que para cumplir la misión que nos has confiado nos ayude la intercesión de san José, a quien concediste cuidar en la tierra, haciendo las veces de padre de tu Unigénito. El, que vive y reina por los siglos de los siglos.

San Pedro Claver

Acoge, Señor, las ofrendas de tu pueblo, para que, al celebrar la obra de la caridad inmensa de tu Hijo, seamos confirmados en el amor a ti y al prójimo, a ejemplo de san Pedro Claver. Por Jesucristo, nuestro Señor.

PREFACIO

Misión de San José

En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno.

Y alabar, bendecir y proclamar tu gloria en la conmemoración de san José, porque él es el hombre justo que diste por esposo a la Virgen Madre de Dios, el fiel y prudente servidor a quien constituiste jefe de tu familia para que, haciendo las veces de padre, cuidara a tu Unigénito, concebido por obra del Espíritu Santo, Jesucristo, Señor nuestro.

Por él, los ángeles y los arcángeles, y todos los coros celestiales, celebran tu gloria, unidos en común alegría. Permítenos asociarnos a sus voces cantando humildemente tu alabanza: Santo, Santo, Santo...

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Mt 25, 21

Alégrate, siervo bueno y fiel. Entra a compartir el gozo de tu Señor.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Misa votiva de San José

Renovados con este sacramento que da vida, te rogamos, Señor, que nos concedas vivir para ti en justicia y santidad, a ejemplo y por intercesión de san José, el varón justo y obediente que contribuyó con sus servicios a la realización de tus grandes misterios. Por Jesucristo, nuestro Señor.

San Pedro Claver

Alimentados con este sacramento de salvación, suplicamos humildemente a tu bondad, Señor, que, haciéndonos imitadores de la caridad de San Pedro Claver, participemos también de su gloria. Por Jesucristo, nuestro Señor.




 

JUEVES 10

Jueves XXIII del Tiempo Ordinario

Misa votiva de Nuestro Señor Jesucristo, Sumo y Eterno Sacerdote

LOS DESEOS DE JESÚS (Reflexión para sacerdotes desde el Corazón de Jesús) La Compañía de María, Madre de los Sacerdotes

INSTRUMENTOS DE MISERICORDIA (Reflexión para sacerdotes desde el Corazón de María) La Compañía de María, Madre de los Sacerdotes

AMAR CON PERFECTO AMOR (Reflexión desde el Corazón de María) La Compañía de María, Madre de los Sacerdotes

JUEVES SACERDOTAL: “ORACIÓN POR LOS SACERDOTES Y LA VIDA CONSAGRADA”

1 Cor 8, 1-13; Sal 138; Lc 6, 27-38

ANTÍFONA DE ENTRADA Sal 109, 4

Juró el Señor y no ha de retractarse: “Tú eres sacerdote para siempre, como Melquisedec”. 

ORACIÓN COLECTA

Dios y Padre nuestro, que para gloria tuya y salvación del género humano constituiste a Cristo sumo y eterno sacerdote, concede al pueblo redimido con su sangre, por la participación en este memorial, experimentar el poder de la cruz y la resurrección de tu Hijo. Él, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.

LITURGIA DE LA PALABRA 

PRIMERA LECTURA

Haciendo daño a la conciencia de sus hermanos, pecan ustedes contra Cristo.

De la primera carta del apóstol san Pablo a los corintios: 8, 1-13

Queridos hermanos: Ya sé que todos ustedes conocen lo que está permitido con respecto a la carne inmolada a los ídolos. Pero, ¡cuidado!, porque el puro hecho de conocer, llena de soberbia; el amor, en cambio, hace el bien. Y si alguno piensa que ese conocimiento le basta, no tiene idea de lo que es el verdadero conocimiento. Pero aquel que ama a Dios, es verdaderamente conocido por Dios.

Ahora bien, con respecto a comer la carne ofrecida a los ídolos, sabemos que un ídolo no representa nada real y que no hay más que un solo Dios. Pues, aun cuando se hable de dioses del cielo y de la tierra, como si hubiera muchos dioses y muchos señores, sin embargo, para nosotros no hay más que un solo Dios, el Padre, de quien todo procede y es nuestro destino, y un solo Señor Jesucristo, por quien existen todas las cosas y por el cual también nosotros existimos.

Mas no todos saben esto. Pues algunos, acostumbrados a la idolatría hasta hace poco, siguen comiendo la carne como si estuviera consagrada a los ídolos, y puesto que su conciencia está poco formada, pecan. No es, ciertamente, la comida lo que nos hará agradables a Dios, ni vamos a ser mejores o peores por comer o no comer. Pero tengan cuidado de que esa libertad de ustedes no sea ocasión de pecado para los que tienen la conciencia poco formada. Porque si a ti, que sabes estas cosas, te ve alguien sentado a la mesa en un templo de los ídolos, ¿no se creerá autorizado por su conciencia, que está poco formada, a comer de lo sacrificado a los ídolos?

Entonces, por culpa de tu conocimiento haces que se pierda el hermano que tiene la conciencia poco formada, por quien murió Cristo. De esta manera, al pecar ustedes contra sus hermanos, haciendo daño a su conciencia poco formada, pecan contra Cristo. Por lo tanto, si un alimento le es ocasión de pecado a mi hermano, nunca comeré carne para no darle ocasión de pecado.

Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

SALMO RESPONSORIAL

Del salmo 138

R/. Señor, no dejes que me pierda.

Tú me conoces, Señor, profundamente: tú conoces cuándo me siento y me levanto, desde lejos sabes mis pensamientos, tú observas mi camino y mi descanso, todas mis sendas te son familiares. R/.

Tú formaste mis entrañas, me tejiste en el seno materno. Te doy gracias por tan grandes maravillas; soy un prodigio y tus obras son prodigiosas. R/.

Examíname, Dios mío, para conocer mi corazón, ponme a prueba para conocer mis sentimientos, y si mi camino se desvía, no dejes que me pierda. R/.

ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO 1 Jn 4. 12

R/. Aleluya, aleluya.

Si nos amamos los unos a los otros, Dios permanece en nosotros y su amor ha llegado en nosotros a su plenitud. R/.

EVANGELIO

Sean misericordiosos, como su Padre es misericordioso.

+ Del santo Evangelio según san Lucas: 6, 27-38

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: “Amen a sus enemigos, hagan el bien a los que los aborrecen, bendigan a quienes los maldicen y oren por quienes los difaman. Al que te golpee en una mejilla, preséntale la otra; al que te quite el manto, déjalo llevarse también la túnica. Al que te pida, dale; y al que se lleve lo tuyo, no se lo reclames.

Traten a los demás como quieran que los traten a ustedes; porque si aman sólo a los que los aman, ¿qué hacen de extraordinario? También los pecadores aman a quienes los aman. Si hacen el bien sólo a los que les hacen el bien, ¿qué tiene de extraordinario? Lo mismo hacen los pecadores. Si prestan solamente cuando esperan cobrar, ¿qué hacen de extraordinario? También los pecadores prestan a otros pecadores, con la intención de cobrárselo después.

Ustedes, en cambio, amen a sus enemigos, hagan el bien y presten sin esperar recompensa. Así tendrán un gran premio y serán hijos del Altísimo, porque él es bueno hasta con los malos y los ingratos. Sean misericordiosos, como su Padre es misericordioso.

No juzguen y no serán juzgados; no condenen y no serán condenados; perdonen y serán perdonados. Den y se les dará: recibirán una medida buena, bien sacudida, apretada y rebosante en los pliegues de su túnica. Porque con la misma medida con que midan, serán medidos”. 

Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

PREGONES (Reflexión del Santo Evangelio según san Lucas 6, 27-38)

La Compañía de María, Madre de los Sacerdotes

«Amar a los enemigos no es sólo perdonar sus ofensas, sino desearles el bien y hacerles el bien. Jesús es el perfecto amor. En la Cruz nos da ejemplo de la caridad perfecta. “Traten a los demás como quieran que los traten a ustedes” quiere decir: ama a tu prójimo como a ti mismo. En esta enseñanza se contiene todo el Evangelio, y se resume toda predicación. 

Amar a los enemigos, es amar de manera extraordinaria, siguiendo el ejemplo de Jesús, modelo de toda virtud. Él amó a los que lo crucificaron. Más grande fue su dolor por ser lastimado por quien tanto amó, que, por todas las heridas de su cuerpo, y aun así, dio la vida por ellos. 

Somos creados para amar y ser amados. Jesús glorifica a su Padre a través del amor a la humanidad, porque es por quien todo ha sido creado. Por tanto, hemos sido creados para Él y tenemos vida en Él, por Él, con Él; y es por eso que Él nos ama y al mismo tiempo se ama a sí mismo. Él ama a todos, y nos da la oportunidad de vivir con Él en la eternidad, nos da la salvación a todos, también a sus enemigos. Él es el modelo y ejemplo de toda virtud. Él es el Maestro. Él es la Verdad. Él es la Vida. Y Él ha venido a enseñarnos a practicar la ley de la perfecta caridad, para unirnos a Él, y así ser perfectos como su Padre celestial. 

Ama tú como ama Jesús, teniendo sus mismos sentimientos, amando a todos, no sólo a los que te aman, sino a los que te ofenden. Aprende a amar como María, que amó con perfección, sufriendo el martirio de la pasión de Cristo en su corazón, porque amaba a Jesús, y amaba a Juan, pero también a Judas, a Poncio Pilatos, a Herodes, y a cada discípulo que lo abandonó. Aprende de Ella a amar con amor de Dios, con amor de Madre, con perfecto amor».

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ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Concédenos, Señor, participar dignamente en estos misterios, porque cada vez que se celebra el memorial de este sacrificio, se realiza la obra de nuestra redención. Por Jesucristo, nuestro Señor.

PREFACIO

El sacerdocio de Cristo y el ministerio de los sacerdotes

En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno, por Cristo, Señor nuestro. 

Ya que, por la unción del Espíritu Santo, constituiste a tu Unigénito Pontífice de la alianza nueva y eterna, y en tu designio salvífico has querido que su sacerdocio único se perpetuara en la Iglesia.

En efecto, Cristo no solo confiere la dignidad del sacerdocio real a todo su pueblo santo, sino que, con especial predilección, elige a algunos de entre los hermanos, y mediante la imposición de las manos, los hace partícipes de su ministerio de salvación, a fin de que renueven, en su nombre, el sacrificio redentor, preparen para tus hijos el banquete pascual, fomenten la caridad en tu pueblo santo, lo alimenten con la Palabra, lo fortifiquen con los sacramentos y consagrando su vida a ti y a la salvación de sus hermanos se esfuercen por reproducir en sí mismos la imagen de Cristo y den un constante testimonio de fidelidad y de amor.

Por eso, con todos los ángeles y santos, te alabamos, cantando llenos de alegría: Santo, Santo, Santo...

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Mt 28, 20

Éste es mi Cuerpo que se entrega por ustedes. Este cáliz es la nueva alianza que se sella con mi Sangre, dice el Señor. Hagan esto en memoria mía siempre que beban de él.

ORACIÓN DEPUES DE LA COMUNIÓN

Por la participación de este sacrificio que tu Hijo nos mandó ofrecer en conmemoración suya, te rogamos, Señor, que, unidos a él, seamos una oblación perenne. Él, que vive y reina por los siglos de los siglos.




 

VIERNES 11

Viernes XXIII del Tiempo Ordinario

Misa votiva del misterio de la Santa Cruz

Nuestra Señora de Coromoto, Patrona de Venezuela.

San Pafnuncio “el Grande” de la Tebaida, obispo.

Algunos lingüistas citan que este nombre está relacionado con la ciudad de Pafos, situada en Chipre (s. IV). Obispo. Probablemente fue originario de Egipto. Fue un anacoreta que vivió en el desierto de la Tebaida (región situada al sur de Egipto). Asistió al Concilio de Nicea I (325). Ahí se redactó el Credo o Símbolo de Nicea y se condenó el arrianismo. Algunos hagiógrafos afirman que fue inmolado, crucificado en una palmera; pero, la mayoría cita que fue muerte natural. Se le encomienda que aparezcan las cosas perdidas.

Rojo

1 Cor 9, 16-19. 22-27; Sal 83; Lc 6, 39-42

CONFESAR Y CONFESARSE (Reflexión para sacerdotes desde el Corazón de Jesús) La Compañía de María, Madre de los Sacerdotes

DECIR COSAS BUENAS (Reflexión desde el Corazón de María) La Compañía de María, Madre de los Sacerdotes

ANTÍFONA DE ENTRADA Cfr. Ga 6, 14

Que nuestro único orgullo sea la Cruz de nuestro Señor Jesucristo, porque en Él tenemos la salvación, la vida y la resurrección, y por Él hemos sido salvados y redimidos.

ORACIÓN COLECTA

Señor Dios, que quisiste que tu Unigénito sufriera la cruz para salvar al género humano, concédenos que quienes conocimos su misterio en la tierra, merezcamos alcanzar en el cielo el premio de su redención. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

PRIMERA LECTURA

Me he hecho todo a todos, a fin de ganarlos a todos.

De la primera carta del apóstol san Pablo a los corintios: 9, 16-19.22-27

Hermanos: No tengo por qué presumir de predicar el Evangelio, puesto que ésa es mi obligación. ¡Ay de mí, si no anuncio el Evangelio! Si yo lo hiciera por propia iniciativa, merecería recompensa; pero si no, es que se me ha confiado una misión. Entonces, ¿en qué consiste mi recompensa? Consiste en predicar el Evangelio gratis, renunciando al derecho que tengo a vivir de la predicación.

Aunque no estoy sujeto a nadie, me he convertido en esclavo de todos para ganarlos a todos. Con los débiles me hice débil, para ganar a los débiles. Me he hecho todo a todos, a fin de ganarlos a todos. Todo lo hago por el Evangelio, para participar yo también de sus bienes.

¿No saben que en el estadio todos los corredores compiten, pero uno solo recibe el premio? Corran de manera que consigan el premio. Además, todos los atletas se privan de muchas cosas: ellos lo hacen por un premio que se acaba; nosotros, en cambio, por uno que dura para siempre. 

Así pues, yo corro, pero no a ciegas, y lucho, pero no dando golpes al aire, sino que domino mi cuerpo y lo obligo a que me sirva, no sea que, después de predicar a los demás, quede yo descalificado.

Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

SALMO RESPONSORIAL

Del salmo 83

R/. Qué agradable, Señor, es tu morada.

Anhelando los atrios del Señor se consume mi alma. Todo mi ser de gozo se estremece y el Dios vivo es la causa. R/.

Hasta el gorrión encuentra casa y la golondrina un lugar para su nido, cerca de tus altares, Señor de los ejércitos, Dios mío. R/.

Dichosos los que viven en tu casa, te alabarán para siempre; dichosos los que encuentran en ti su fuerza y la esperanza de su corazón. R/.

El Señor es sol y escudo, Dios concede favor y gloria. El Señor no niega sus bienes a los de conducta intachable. R/.

ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO Cfr. Jn 17, 17

R/. Aleluya, aleluya.

Tu palabra, Señor, es la verdad; santifícanos en la verdad. R/.

EVANGELIO

¿Puede un ciego guiar a otro ciego?

+ Del santo Evangelio según san Lucas: 6, 39-42

En aquel tiempo, Jesús propuso a sus discípulos este ejemplo: “¿Puede acaso un ciego guiar a otro ciego? ¿No caerán los dos en un hoyo? El discípulo no es superior a su maestro; pero cuando termine su aprendizaje, será como su maestro.

¿Por qué ves la paja en el ojo de tu hermano y no la viga que llevas en el tuyo? ¿Cómo te atreves a decirle a tu hermano: ‘Déjame quitarte la paja que llevas en el ojo’, si no adviertes la viga que llevas en el tuyo? ¡Hipócrita! Saca primero la viga que llevas en tu ojo y entonces podrás ver, para sacar la paja del ojo de tu hermano”.

Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

PREGONES (Reflexión del Santo Evangelio según san Lucas: 6, 39-42)

La Compañía de María, Madre de los Sacerdotes

«El Señor llama hipócritas a los soberbios y orgullosos que no practican lo que predican, sino que dicen una cosa y hacen otra; a los que juzgan, difaman y dicen chismes de los demás, pero no reconocen sus propios errores; a los que ponen cargas muy pesadas a otros, pero ellos ni con un dedo quieren moverlas; a los que ven la paja en el ojo ajeno, pero no ven la viga en el propio. 

En la misma medida que midan serán medidos, no en este mundo, sino en su propio juicio, cuando tengan el alma desnuda frente al Justo Juez, que todo lo ve, todo lo sabe, todo lo conoce.

Jesús es el Maestro, y el que lo sigue y aprende de Él es su discípulo. Su enseñanza es la perfección, para que los hombres puedan llegar a ser como Él, viviendo las virtudes y practicando la misericordia, siendo ejemplo, viviendo en coherencia con la fe y el Evangelio.

Aprende del Maestro a ser manso y humilde de corazón, a ser compasivo, y a soportar con paciencia los errores de los demás.

Aprende tú de esos errores y de los tuyos, para que crezcas en virtud, y puedas entonces corregir a tus hermanos.

Ten humildad, reconoce que tú también te equivocas, pide a Dios que les dé la gracia también a ellos, para que tengan paciencia y misericordia contigo. 

Tómate de la mano de María, la Madre de Dios. Ella es camino de perfección, modelo de todas las virtudes. El que va a Ella como hijo recibe su abrazo de Madre y, sin importar sus errores, siempre lo lleva a Jesús».

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ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Te rogamos, Señor, que este sacrificio, que en el altar de la cruz borró el pecado del mundo entero, nos purifique de todas nuestras ofensas. Por Jesucristo, nuestro Señor.

PREFACIO

La victoria de la Cruz gloriosa.

En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno.

Porque has puesto la salvación del género humano en el árbol de la Cruz, para que, de donde tuvo origen la muerte, de allí surgiera la vida; y el que en un árbol venció, fuera en un árbol vencido, por Cristo, Señor nuestro.

Por él, celebran tu majestad los ángeles, te adoran las dominaciones, se estremecen las potestades. Te celebran, unidos en la alegría, los cielos, las virtudes celestiales y los bienaventurados serafines.

Permítenos asociarnos a sus voces cantando humildemente tu alabanza: Santo, Santo, Santo ...

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Jn 12, 32

Cuando yo sea levantado de la tierra, atraeré a todos hacia mí, dice el Señor.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Señor nuestro, Jesucristo, fortalecidos con este alimento santo, te pedimos que conduzcas a la gloria de tu resurrección a quienes redimiste por el madero vivificante de la Cruz. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos.



 

SÁBADO 12

Sábado XXIII del Tiempo Ordinario

Misa votiva de Santa María de Guadalupe

O bien:

Memoria del Santísimo Nombre de María

Blanco

El Papa Inocencio XI adopta esta festividad para la Iglesia de Occidente en 1683, como una acción de gracias por el fin del sitio de Viena y la derrota de los turcos por las fuerzas de Juan Sobieski, rey de Polonia. En esta celebración los fieles encomiendan a Dios, por la intercesión de nuestra Santa Madre, las necesidades de la Iglesia, y dan gracias por su maternal protección y sus innumerables beneficios.

EL NOMBRE DE MARÍA (Reflexión desde el Corazón de María) La Compañía de María, Madre de los Sacerdotes

MARÍA (Reflexión desde el Corazón de Jesús) La Compañía de María, Madre de los Sacerdotes

FRUTOS BUENOS (Reflexión para sacerdotes desde el Corazón de Jesús) La Compañía de María, Madre de los Sacerdotes

CUMPLIR LA VOLUNTAD DE DIOS (Reflexión desde el Corazón de María) La Compañía de María, Madre de los Sacerdotes

CONTEMPLAR TU ROSTRO, MARÍA (Oraciones y Reflexiones) La Compañía de María, Madre de los Sacerdotes

1 Cor 10, 14-22; Sal 115; Lc 6, 43-49

ANTÍFONA DE ENTRADA Cfr. Sal 44, 10

María, nuestra reina, está de pie a la derecha de Cristo, enjoyada con oro de Ofir.

ORACIÓN COLECTA 

Votiva de Santa María de Guadalupe 

Padre celestial, que nos has dado a santa María de Guadalupe como madre y causa de nuestra alegría, concédenos amarla y venerarla como verdaderos hijos suyos, y así poder recibir los bienes de la fe que nos invitas a esperar. Por nuestro Señor Jesucristo...

Misa del Santísimo Nombre de María

Concede, Dios todopoderoso, que a todos los que celebramos el glorioso nombre de la santísima Virgen María, ella misma nos obtenga los dones de tu misericordia. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

PRIMERA LECTURA

Aunque somos muchos, formamos un solo cuerpo, porque todos comemos del mismo pan.

De la primera carta del apóstol san Pablo a los corintios: 10, 14-22

Queridos hermanos: Huyan de la idolatría. Me dirijo a ustedes como a hombres sensatos; ustedes mismos juzguen lo que voy a decir: El cáliz de la bendición con el que damos gracias, ¿no nos une a Cristo por medio de su sangre? Y el pan que partimos, ¿no nos une a Cristo por medio de su cuerpo? El pan es uno, y así nosotros, aunque somos muchos, formamos un solo cuerpo, porque todos comemos del mismo pan. Consideren al pueblo de Israel: ¿no es cierto que los que comen de la víctima sacrificada en el altar quedan unidos a él?

Con esto no quiero decir que el ídolo represente algo real, ni que la carne ofrecida a los ídolos tenga algún valor especial. Lo que quiero decir es que, cuando los paganos ofrecen sus sacrificios, se los ofrecen a los demonios y no a Dios.

Ahora bien, yo no quiero que ustedes se asocien con los demonios. No pueden beber el cáliz del Señor y el cáliz de los demonios. No pueden compartir la mesa del Señor y la mesa de los demonios. ¿O queremos provocar acaso la indignación del Señor creyéndonos más poderosos que él?

Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

SALMO RESPONSORIAL

Del salmo 115, 12-13.17-18.

R/. Señor, te ofreceré con gratitud un sacrificio.

¿Cómo le pagaré al Señor todo el bien que me ha hecho? Levantaré el cáliz de salvación e invocaré el nombre del Señor. R/.

Te ofreceré con gratitud un sacrificio e invocaré tu nombre. Cumpliré mis promesas al Señor ante todo su pueblo. R/.

ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO

R/. Aleluya, aleluya.

El que me ama, cumplirá mi palabra, dice el Señor; y mi Padre lo amará y vendremos a él. R/.

EVANGELIO

¿Por qué me dicen “Señor, Señor”, y no hacen lo que yo les digo?

+ Del santo Evangelio según san Lucas: 6, 43-49

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: “No hay árbol bueno que produzca frutos malos. ni árbol malo que produzca frutos buenos. Cada árbol se conoce por sus frutos. No se recogen higos de las zarzas, ni se cortan uvas de los espinos.

El hombre bueno dice cosas buenas, porque el bien está en su corazón, y el hombre malo dice cosas malas, porque el mal está en su corazón, pues la boca habla de lo que está lleno el corazón.

¿Por qué me dicen ‘Señor, Señor’, y no hacen lo que yo les digo? Les voy a decir a quién se parece el que viene a mí y escucha mis palabras y las pone en práctica. Se parece a un hombre, que al construir su casa, hizo una excavación profunda, para echar los cimientos sobre la roca. Vino la creciente y chocó el río contra aquella casa, pero no la pudo derribar, porque estaba sólidamente construida.

Pero el que no pone en práctica lo que escucha, se parece a un hombre que construyó su casa a flor de tierra, sin cimientos. Chocó el río contra ella e inmediatamente la derribó y quedó completamente destruida”.

Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

PREGONES (Reflexión del Santo Evangelio según san Lucas 6, 43-49)

La Compañía de María, Madre de los Sacerdotes

«Al hombre de corazón bueno se le conoce por sus buenas obras y por el beneficio que otros obtienen de ellas. Podemos ver en los rostros de los hombres belleza y bondad, pero no podemos ver las intenciones de sus corazones, y por su apariencia y habilidad de palabra nos pueden engañar. 

Por eso debemos cuidarnos y siempre pedir luz al Espíritu Santo, para conocer lo que es de Dios, y rechazar lo que proviene de hombres malvados que no buscan el bienestar del prójimo sino su propio beneficio a costa de los demás, pero que los delatan sus frutos, que son malos, porque su corazón está lejos de Dios.

Permanece tú en el amor de Dios, para que des fruto bueno y abundante, y ese fruto permanezca. No creas todo lo que te dicen, no te dejes engañar por falsas predicaciones. Antes bien, investiga la fuente de donde esas palabras provienen y cuáles son los frutos de sus obras. 

Aléjate de los hombres que hacen el mal. No te preocupes de ser difamado, insultado, criticado, juzgado, injuriado, perseguido, por la causa de Cristo. Tú persevera en el cumplimiento de tu deber, orando y trabajando, porque por tus frutos te conocerán, y sabrán que eres árbol bueno, que proviene de la semilla plantada por la mano del Hijo de Dios».

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ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Votiva de Santa María de Guadalupe 

Dios nuestro, que el Espíritu Santo, que cubrió con su sombra a la Virgen María, nos ayude a presentarte estos dones y así se conviertan para nuestro buen en comida y bebida de salvación. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Misa del Santísimo Nombre de María

Te pedimos, Señor, que la intercesión de la bienaventurada siempre Virgen María haga dignas nuestras ofrendas, y que, al venerar su santo nombre, seamos agradables a ti. Por Jesucristo, nuestro Señor.

PREFACIO

Santa María de Guadalupe, nuestra ayuda

En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre Santo, Dios todopoderoso y eterno.

Porque en Santa María de Guadalupe hemos visto y experimentado una Madre llena de misericordia que tú has dado a tu pueblo.

Ella, la madre compasiva, cuida de los discípulos de tu Hijo.

Ella, la madre llena de ternura, asiste solícita a todo aquel que la invoca.

Ella, la madre que nos defiende, nos sostiene en nuestra debilidad. 

Ella, cumpliendo el encargo de tu Hijo, vela por nosotros en todo momento.

Por él, adoran los ángeles tu majestad, alegres por siempre en tu presencia. Permítenos asociarnos a sus voces, cantando tu alabanza: Santo, Santo, Santo...

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN 

Votiva de Santa María de Guadalupe Cfr. Lc 1, 35

Dichosa eres, Virgen María, porque el Espíritu Santo descenderá sobre ti, y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra.

Misa del Santísimo Nombre de María Cfr. Lc 1, 48

Me llamarán dichosa todas las generaciones, porque Dios puso sus ojos en la humildad de su esclava.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Votiva de Santa María de Guadalupe 

Dios y Padre nuestro, que nos has alimentado con esta Eucaristía, haz que te sirvamos con una conducta irreprochable, y unidos a la Virgen María, proclamemos tu grandeza. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Misa del Santísimo Nombre de María

Que, por intercesión de María, la Madre de Dios, obtengamos, Señor, la gracia de tu bendición, para que cuantos celebramos su venerable nombre recibamos su auxilio en todas las necesidades. Por Jesucristo, nuestro Señor.



 

DOMINGO 13

Verde 

Domingo XXIV del Tiempo Ordinario

«Págame lo que me debes».

[Se omite la Memoria de San Juan Crisóstomo]

Sir 27, 33-28, 9; Sal 102; Rom 14, 7-9; Mt 18, 21-35

ADMINISTRADORES DEL PERDÓN (Reflexión para sacerdotes desde el Corazón de Jesús) La Compañía de María, Madre de los Sacerdotes

PERDONAR SIEMPRE DE CORAZÓN (Reflexión desde el Corazón de María) La Compañía de María, Madre de los Sacerdotes

AMAR AL SACERDOTE SIN JUZGAR (Reflexión desde el Corazón de María) La Compañía de María, Madre de los Sacerdotes

APRENDER A PERDONAR (Reflexión desde el Corazón de María) La Compañía de María, Madre de los Sacerdotes

 

ANTÍFONA DE ENTRADA Cfr. Si 36, 18

Concede, Señor, la paz a los que esperan en ti, y cumple así las palabras de tus profetas; escucha las plegarias de tu siervo, y de tu pueblo Israel.

Se dice Gloria.

ORACIÓN COLECTA

Señor Dios, creador y soberano de todas las cosas, vuelve a nosotros tus ojos y concede que te sirvamos de todo corazón, para que experimentemos los efectos de tu misericordia. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

PRIMERA LECTURA

Perdona la ofensa a tu prójimo para obtener tú el perdón.

Del libro del Eclesiástico (Sirácide): 27, 33-28, 9

Cosas abominables son el rencor y la cólera; sin embargo, el pecador se aferra a ellas. El Señor se vengará del vengativo y llevará rigurosa cuenta de sus pecados.

Perdona la ofensa a tu prójimo, y así, cuando pidas perdón, se te perdonarán tus pecados. Si un hombre le guarda rencor a otro, ¿le puede acaso pedir la salud al Señor?

El que no tiene compasión de un semejante, ¿cómo pide perdón de sus pecados? Cuando el hombre que guarda rencor pide a Dios el perdón de sus pecados, ¿hallará quien interceda por él?

Piensa en tu fin y deja de odiar, piensa en la corrupción del sepulcro y guarda los mandamientos.

Ten presentes los mandamientos y no guardes rencor a tu prójimo. Recuerda la alianza del Altísimo y pasa por alto las ofensas.

Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

SALMO RESPONSORIAL

Del salmo 102, 1-2. 3-4. 9-10. 11-12.

R/. El Señor es compasivo y misericordioso.

Bendice al Señor, alma mía; que todo mi ser bendiga su santo nombre. Bendice al Señor, alma mía y no te olvides de sus beneficios. R/.

El Señor perdona tus pecados y cura tus enfermedades; él rescata tu vida del sepulcro y te colma de amor y de ternura. R/.

El Señor no nos condena para siempre, ni nos guarda rencor perpetuo. No nos trata como merecen nuestras culpas, ni nos paga según nuestros pecados. R/.

Como desde la tierra hasta el cielo, así es de grande su misericordia; como un padre es compasivo con sus hijos, así es compasivo el Señor con quien lo ama. R/.

SEGUNDA LECTURA

En la vida y en la muerte somos del Señor.

De la carta del apóstol san Pablo a los romanos: 14, 7-9

Hermanos: Ninguno de nosotros vive para sí mismo, ni muere para sí mismo. Si vivimos, para el Señor vivimos; y si morimos, para el Señor morimos. Por lo tanto, ya sea que estemos vivos o que hayamos muerto, somos del Señor. Porque Cristo murió y resucitó para ser Señor de vivos y muertos.

Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO Jn 13, 34

R/. Aleluya, aleluya.

Les doy un mandamiento nuevo, dice el Señor, que se amen los unos a los otros, como yo los he amado. R/.

EVANGELIO

No te digo que perdones siete veces, sino hasta setenta veces siete.

+ Del santo Evangelio según san Mateo: 18, 21-35

En aquel tiempo, Pedro se acercó a Jesús y le preguntó: “Si mi hermano me ofende, ¿cuántas veces tengo que perdonarlo? ¿Hasta siete veces?”. Jesús le contestó: “No sólo hasta siete, sino hasta setenta veces siete”.

Entonces Jesús les dijo: “El Reino de los cielos es semejante a un rey que quiso ajustar cuentas con sus servidores. El primero que le presentaron le debía muchos millones. Como no tenía con qué pagar, el señor mandó que lo vendieran a él, a su mujer, a sus hijos y todas sus posesiones, para saldar la deuda. El servidor, arrojándose a sus pies, le suplicaba, diciendo: ‘Ten paciencia conmigo y te lo pagaré todo’. El rey tuvo lástima de aquel servidor, lo soltó y hasta le perdonó la deuda.

Pero, apenas había salido aquel servidor, se encontró con uno de sus compañeros, que le debía poco dinero. Entonces lo agarró por el cuello y casi lo estrangulaba, mientras le decía: ‘Págame lo que me debes’. El compañero se le arrodilló y le rogaba: ‘Ten paciencia conmigo y te lo pagaré todo’. Pero el otro no quiso escucharlo, sino que fue y lo metió en la cárcel hasta que le pagara la deuda.

Al ver lo ocurrido, sus compañeros se llenaron de indignación y fueron a contar al rey lo sucedido. Entonces el señor lo llamó y le dijo: ‘Siervo malvado. Te perdoné toda aquella deuda porque me lo suplicaste. ¿No debías tú también haber tenido compasión de tu compañero, como yo tuve compasión de ti?’. Y el señor, encolerizado, lo entregó a los verdugos para que no lo soltaran hasta que pagara lo que debía.

Pues lo mismo hará mi Padre celestial con ustedes, si cada cual no perdona de corazón a su hermano”.

Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

REFLEXIÓN DEL SANTO PADRE FRANCISCO (17.IX.23)

 

¡Queridos hermanos y hermanas, buenos días!

Hoy el Evangelio nos habla de perdón (cfr. Mt 18, 21-35). Pedro pregunta a Jesús: «Señor, ¿cuántas veces tengo que perdonar las ofensas que me haga mi hermano? ¿Hasta siete veces?» (v. 21).

Siete, en la Biblia, es un número que indica plenitud, y por tanto Pedro es muy generoso en los presupuestos de su pregunta. Pero Jesús va más allá y le responde: «No te digo hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete» (v. 22). Es decir, le dice que cuando se perdona no se calcula, que está bien perdonar ¡todo y siempre! Precisamente como hace Dios con nosotros, y como está llamado a hacer quien administra el perdón de Dios: perdonar siempre. Yo esto lo digo mucho a los sacerdotes, a los confesores: perdonad siempre como perdona Dios.

Jesús ilustra después esta realidad a través de una parábola, que también tiene que ver con los números. Un rey, después de que le suplicara, perdona a un siervo la deuda de 10.000 talentos: es un valor exagerado, inmenso, que oscila entre las 200 y las 500 toneladas de plata: exagerado. Era una deuda imposible de saldar, incluso trabajando una vida entera: y sin embargo ese señor, que hace referencia a nuestro Padre, lo perdona por pura «compasión» (v. 27). Este es el corazón de Dios: perdona siempre porque Dios es compasivo. No olvidemos cómo es Dios: es cercano, compasivo y tierno; así es la forma de ser de Dios. Después, este siervo, al cual se le había perdonado la deuda, no tiene ninguna misericordia con un compañero que le debe 100 denarios. También esta es una cifra consistente, equivalente a cerca de tres meses de sueldo - ¡como diciendo que perdonarnos entre nosotros cuesta! -, pero para nada comparable con la cifra precedente, que el señor había perdonado.

El mensaje de Jesús es claro: Dios perdona de forma incalculable, excediendo cualquier medida. Él es así, actúa por amor y por gratuidad. Dios no se compra, Dios es gratuito, es todo gratuidad. Nosotros no podemos repagarlo pero, cuando perdonamos al hermano o a la hermana, lo imitamos. Perdonar no es por tanto una buena acción que se puede hacer o no hacer: perdonar es una condición fundamental para quien es cristiano. Cada uno de nosotros, de hecho, es un “perdonado” o una “perdonada”: no olvidemos esto, nosotros somos perdonados, Dios ha dado la vida por nosotros y de ninguna forma podremos compensar su misericordia, que Él no retira nunca del corazón. Pero, correspondiendo a su gratuidad, es decir perdonándonos unos a otros, podemos testimoniarlo, sembrando vida nueva en torno a nosotros. Fuera del perdón, de hecho, no hay esperanza; fuera del perdón no hay paz. El perdón es el oxígeno que purifica el aire contaminado por el odio, el perdón es el antídoto que cura los venenos del rencor, es el camino para calmar la rabia y sanar tantas enfermedades del corazón que contaminan la sociedad.

Preguntémonos, entonces: ¿yo creo que he recibido de Dios el don de un perdón inmenso? ¿Advierto la alegría de saber que Él siempre está preparado para perdonarme cuando caigo, también cuando los otros no lo hacen, también cuando ni siquiera yo logro perdonarme a mí mismo? Él perdona: ¿creo que Él perdona? Y ¿sé perdonar a su vez a quien me ha hecho daño? Al respecto, quisiera proponeros un pequeño ejercicio: intentemos, ahora, cada uno de nosotros, pensar en una persona que nos ha herido, y pidamos al Señor la fuerza para perdonarla. Y perdonémosla por amor del Señor: hermanos y hermanas esto nos hará bien, nos devolverá la paz en el corazón.

María, Madre de Misericordia, nos ayude a acoger la gracia de Dios y a perdonarnos los unos a los otros.

PREGONES (Reflexión del Santo Evangelio según san Mt 18, 21-35)

La Compañía de María, Madre de los Sacerdotes

«La manifestación más grande de amor es el perdón. El hombre que perdona de corazón requiere ser compasivo y misericordioso –como su Padre del cielo es compasivo y misericordioso–, y tener un corazón de carne, semejante al de Cristo, para tener sus mismos sentimientos.

La manifestación de amor más grande de Dios por los hombres es Cristo crucificado. Todo su cuerpo herido, flagelado, destrozado de dolor, asumiendo todos los pecados de la humanidad, como ofrenda de expiación, en un solo sacrificio, de una vez y para siempre, entregando la vida para destruir el pecado con su muerte, clavado y expuesto en la cruz, es el signo perfecto del perdón por amor.

El hombre justo perdona setenta veces siete, que quiere decir siempre; tanto, como él ha sido y será perdonado por su Señor crucificado, porque siempre quedará en deuda, porque el valor del sacrificio de su Señor es infinitamente más grande que el valor de él, pobre pecador. Perdonar de corazón a su hermano es lo menos que él puede hacer.

Agradece tú al Señor, que ha pagado tu deuda, y pídele que te dé un corazón compasivo y misericordioso, como el suyo, para que te comportes con tus hermanos de la misma manera que Dios lo hace contigo, para que perdones y seas perdonado, porque de la misma manera que tú trates a los demás, serás tratado.

Si tu hermano te ofende, perdónalo de corazón, no le guardes rencor, tal y como lo hace contigo tu Padre que está en el cielo.

Aprende de la Virgen María a perdonar. Pídele que interceda por ti para que recibas un corazón misericordioso y compasivo, como el de Jesús.

Arrepiéntete y conviértete, para que tu corazón de piedra se transforme en un corazón de carne, para que tengas sus mismos sentimientos: que sufra, que sienta, que perdone, que ame».

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Se dice Credo.

PLEGARIA UNIVERSAL

Imploremos, hermanos, la misericordia de Dios y pidámosle que escuche las oraciones de los que hemos puesto nuestra confianza en él y digámosle: Te rogamos, Señor.

1. Para los obispos, los presbíteros y los diáconos pidamos al Señor una vida santa, tal como corresponde a su ministerio y el premio abundante de su trabajo, roguemos al Señor.

2. Para los que gobiernan las naciones y tienen bajo su poder el destino de los pueblos pidamos el don de la prudencia y el espíritu de justicia, roguemos al Señor.

3. Para los enfermos e impedidos pidamos al Señor la fortaleza necesaria a fin de que no se desanimen ante las dificultades y vivan alegres en la esperanza de los bienes eternos, roguemos al Señor.

4. Para nosotros mismos y para nuestros familiares, amigos y bienhechores pidamos al Señor que nos conserve y aumente los bienes que con tanta generosidad nos ha concedido, roguemos al Señor.

Señor Dios, compasivo y misericordioso, que siempre perdonas a los que perdonan a sus hermanos, escucha nuestras oraciones y crea en nosotros un corazón nuevo, que, como reflejo de Cristo, olvide las ofensas recibidas y recuerde a los demás hasta qué punto tú nos amas. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Sé propicio, Señor, a nuestras plegarias y acepta benignamente estas ofrendas de tus siervos, para que aquello que cada uno ofrece en honor de tu nombre aproveche a todos para su salvación. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio para los domingos del Tiempo Ordinario.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Cfr. 1 Cor 10, 16

El cáliz de bendición, por el que damos gracias, es la unión de todos en la Sangre de Cristo; y el pan que partimos es la participación de todos en el Cuerpo de Cristo.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Que el efecto de este don celestial, Señor, transforme nuestro cuerpo y nuestro espíritu, para que sea su fuerza, y no nuestro sentir, lo que siempre inspire nuestras acciones. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

LUNES 14

Lunes XXIV del Tiempo Ordinario

Misa por el presidente de la República

[Fiesta de la Exaltación de la Santa Cruz (en algunos lugares)]

SERVIR AL REY (Reflexión para sacerdotes desde el Corazón de Jesús) La Compañía de María, Madre de los Sacerdotes

EL DON DE LA FE (Reflexión desde el Corazón de María) La Compañía de María, Madre de los Sacerdotes

1 Cor 11, 17-26; Sal 39; Lc 7, 1-10

ANTÍFONA DE ENTRADA Cfr. Sir 36, 18

Concede, Señor, la paz a los que esperan en ti, y cumple así las palabras de tus profetas; escucha las plegarias de tu siervo, y de tu pueblo Israel.

ORACIÓN COLECTA

Dios nuestro, a quien está sometido todo poder humano, concede a nuestro presidente un próspero ejercicio de su mandato, de modo que, en el respeto de tu ley y en el empeño de actuar conforme a tu agrado, mantenga y procure siempre un orden tranquilo y libre, en favor del pueblo que tiene encomendado. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA 

PRIMERA LECTURA

Si hay divisiones entre ustedes, entonces va no se reúnen para celebrar la cena del Señor.

De la primera carta del apóstol san Pablo a los corintios: 11, 17-26

Hermanos: Con respecto a las reuniones de ustedes ciertamente no puedo alabarlas, porque les hacen más daño que provecho. En efecto, he sabido que, cuando se reúnen en asamblea, hay divisiones entre ustedes, y en parte lo creo. Es cierto que tiene que haber divisiones, para que se ponga de manifiesto quiénes tienen verdadera virtud. 

De modo que, cuando se reúnen en común, ya no es para comer la cena del Señor, porque cada uno se adelanta a comer su propia cena, y mientras uno pasa hambre, el otro se embriaga. ¿Acaso no tienen su propia casa para comer y beber?

¿O es que desprecian a la asamblea de Dios y quieren avergonzar a los que son pobres? ¿Qué quieren que les diga? ¿Que los alabe? En esto no los alabo. 

Porque yo recibí del Señor lo mismo que les he transmitido: que el Señor Jesús, la noche en que iba a ser entregado, tomó pan en sus manos, y pronunciando la acción de gracias, lo partió y dijo: “Esto es mi cuerpo, que se entrega por ustedes. Hagan esto en memoria mía”.

Lo mismo hizo con el cáliz después de cenar, diciendo: “Este cáliz es la nueva alianza que se sella con mi sangre. Hagan esto en memoria mía siempre que beban de él”.

Por eso, cada vez que ustedes comen de este pan y beben de este cáliz, proclaman la muerte del Señor, hasta que vuelva.

Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

SALMO RESPONSORIAL

Del salmo 39

R/. Aquí estoy, Señor, para hacer tu voluntad.

Sacrificios y ofrendas no quisiste, abriste, en cambio, mis oídos a tu voz. No exigiste holocaustos por la culpa, así que dije: “Aquí estoy”. R/.

En tus libros se me ordena hacer tu voluntad; esto es, Señor, lo que deseo: tu ley en medio de mi corazón. R/.

He anunciado tu justicia en la gran asamblea; no he cerrado mis labios, tú lo sabes, Señor. R/.

Que se gocen en ti y que se alegren todos los que te buscan. Cuantos quieren de ti la salvación, repiten sin cesar: ¡Qué grande es Dios!”. R/.

ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO Jn 3, 16

R/. Aleluya, aleluya.

Tanto amó Dios al mundo, que le entregó a su Hijo único, para que todo el que crea en él tenga vida eterna. R/.

EVANGELIO

Ni Israel he hallado una fe tan grande.

+ Del santo Evangelio según san Lucas: 7 1-10 

En aquel tiempo, cuando Jesús terminó de hablar a la gente, entró en Cafarnaúm. Había allí un oficial romano, que tenía enfermo y a punto de morir a un criado muy querido. Cuando le dijeron que Jesús estaba en la ciudad, les envió a algunos de los ancianos de los judíos para rogarle que viniera a curar a su criado. Ellos, al acercarse a Jesús, le rogaban encarecidamente, diciendo: “Merece que le concedas ese favor, pues quiere a nuestro pueblo y hasta nos ha construido una sinagoga”. Jesús se puso en marcha con ellos.

Cuando ya estaba cerca de la casa, el oficial romano envió unos amigos a decirle: “Señor, no te molestes, porque yo no soy digno de que tú entres en mi casa; por eso ni siquiera me atreví a ir personalmente a verte. Basta con que digas una sola palabra y mi criado quedará sano. Porque yo, aunque soy un subalterno, tengo soldados bajo mis órdenes y le digo a uno: ‘¡Ve!’ y va; a otro: ‘¡Ven!’, y viene; y a mi criado: ‘¡Haz esto!’, y lo hace”.

Al oír esto, Jesús quedó lleno de admiración, y volviéndose hacia la gente que lo seguía, dijo: “Yo les aseguro que ni en Israel he hallado una fe tan grande”. Los enviados regresaron a la casa y encontraron al criado perfectamente sano.

Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

PREGONES (Reflexión del Santo Evangelio según san Lucas 7, 1-10)

La Compañía de María, Madre de los Sacerdotes

«Muchos son los signos y prodigios que hizo Jesús durante su vida pública, en medio del mundo. El que cree en Él debe creer también en su poder, en su misericordia, en su compasión, en su amor, en su palabra, en su divinidad y en su humanidad, en su presencia viva en la Sagrada Eucaristía.

Dichosos los que creen sin haber visto. Dichosos los que tienen fe y piden, porque todo les será concedido. No basta sólo pedir con palabras, sino con seguridad y confianza, porque el Señor no sólo escucha la voz de los hombres, sino que conoce los corazones.

Él se compadece y se admira de los que tienen una fe grande, y obra milagros para que otros viendo crean en Él, porque conoce la debilidad de algunos hombres que necesitan ver para creer.

Una sola palabra basta. Esa es la fe del que sabe que no hay nada imposible para Dios. El que sabe pedir se acerca al trono de la gracia, que es Cristo, con un corazón humilde, presentándole como ofrenda el propio cumplimiento de la ley de Dios, intercediendo por las necesidades de los demás, con la seguridad de que Cristo todo le concede, sin condiciones. Él simplemente ve el amor y la necesidad de su misericordia, cuando uno se acerca a pedirle con humildad, y entonces concede.

Acércate tú con confianza al Señor, tu Dios, que está presente en la Eucaristía. Cree en su poder y pídele lo que necesitas. Pero antes escudriña en tu corazón y descubre si te asalta la más pequeña duda, y pídele que aumente tu fe; arrepiéntete y cree en el Evangelio, para que puedas ver los signos y prodigios que hizo Cristo, y entonces puedas creer.

Reza por las necesidades de los demás, pidiendo con fe, con esperanza, con amor y con insistencia, procurando la pureza de tu intención, que es necesaria para la eficacia de tu oración. De esta manera manifiestas tu fe con obras, y el Señor se admira de tu fe».

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ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Sé propicio, Señor, a nuestras plegarias y acepta benignamente estas ofrendas de tus siervos, para que aquello que cada uno ofrece en honor de tu nombre aproveche a todos para su salvación. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Cfr. 1 Cor 10, 16

El cáliz de bendición, por el que damos gracias, es la unión de todos en la Sangre de Cristo; y el pan que partimos es la participación de todos en el Cuerpo de Cristo.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Que el efecto de este don celestial, Señor, transforme nuestro cuerpo y nuestro espíritu, para que sea su fuerza, y no nuestro sentir, lo que siempre inspire nuestras acciones. Por Jesucristo, nuestro Señor.



 

***

FIESTA DE LA EXALTACIÓN DE LA SANTA CRUZ (en algunos lugares)

En la Iglesia universal la fiesta de la Santa Cruz se celebra el 14 de septiembre, a día siguiente de la dedicación de la “Iglesia de la Resurrección”, levantada en Jerusalén sobre el sepulcro de Jesucristo. Antes de la reforma litúrgica del Vaticano II esta fiesta se llamaba “La exaltación de la Santa Cruz”. Entonces también se celebrará otra fiesta, la del “Hallazgo de la Santa Cruz”, el día 3 de mayo. Dado que en México la celebración de la Santa Cruz en este día está muy arraigada, sobre todo en el sector de la construcción, el Episcopado Mexicano pidió autorización a la Santa Sede para seguirla celebrando el 3 de mayo en vez del 14 de septiembre, con lo cual siempre cae dentro del Tiempo Pascual. Ciertamente la cruz es el trofeo de la victoria pascual de Cristo sobre la muerte.

Hech 2, 14.22-24. 32-36; Sal 77; Jn 3, 13-17

LA ALEGRÍA DE LA CRUZ (Reflexión para sacerdotes desde el Corazón de Jesús) La Compañía de María, Madre de los Sacerdotes

EXALTAR LA CRUZ (Reflexión para sacerdotes desde el Corazón de Jesús) La Compañía de María, Madre de los Sacerdotes

LA CRUZ QUE SANTIFICA (Reflexión desde el Corazón de María) La Compañía de María, Madre de los Sacerdotes

ANTÍFONA DE ENTRADA Cfr. Gál 6, 14

Que nuestro único orgullo sea la Cruz de nuestro Señor Jesucristo, porque en Él tenemos la salvación, la vida y la resurrección, y por Él hemos sido salvados y redimidos. Aleluya.

Se dice Gloria.

ORACIÓN COLECTA

Señor Dios, que quisiste que tu Unigénito sufriera la cruz para salvar al género humando, concédenos que quienes conocimos su misterio en la tierra, merezcamos alcanzar en el cielo el premio de su redención. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

PRIMERA LECTURA

A este Jesús, Dios lo ha resucitado, y de ello somos testigos.

Del libro de los Hechos de los Apóstoles: 2, 14. 22-24. 32-36

2, 14. 22-33

El día de Pentecostés, se presentó Pedro, junto con los Once, ante la multitud, y levantando la voz, dijo: 

“Israelitas, escúchenme. Jesús de Nazaret fue un hombre acreditado por Dios ante ustedes, mediante los milagros, prodigios y señales que Dios realizó por medio de Él y que ustedes bien conocen. Conforme al plan previsto y sancionado por Dios, Jesús fue entregado, ya ustedes utilizaron a los paganos para clavarlo en la cruz. Pero Dios lo resucitó, rompiendo las ataduras de la muerte, ya que no era posible que la muerte lo retuviera bajo su dominio. 

Pues bien, a este Jesús, Dios lo resucitó, y de ello todos nosotros somos testigos. Llevado a los cielos por el poder de Dios, recibió del Padre el Espíritu Santo prometido a él y lo ha comunicado, como ustedes lo están viendo y oyendo”. Porque no fue David el que subió a los cielos, pues él mismo afirma: Dijo el Señor a mi Señor: Siéntate a mi derecha y yo pondré a todos tus enemigos debajo de tus pies. 

Sepa todo Israel, con absoluta certeza, que Dios ha constituido Señor y Mesías al mismo Jesús, a quien ustedes han crucificado”.

Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

SALMO RESPONSORIAL

Del salmo 77

R/. No olvidemos las hazañas del Señor. Aleluya.

Escucha, pueblo mío, mi enseñanza; presten oído a las palabras de mi boca. Abriré mi boca y les hablaré en parábolas; anunciaré lo que estaba oculto desde la creación del mundo. R/.

Cuando Dios los hacía morir, lo buscaban y madrugaban para volverse hacia él. Se acordaban de que Dios era su auxilio; el Dios altísimo, su redentor. R/.

Lo adulaban con su boca, le mentían con su lengua; su corazón no era sincero con él ni eran fieles a su alianza. R/.

Pero él sentía lástima de ellos, les perdonaba su culpa y no los destruía. Muchas veces dominó su ira y apagó el furor de su cólera. R/.

ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO

R/. Aleluya, aleluya.

Te adoramos, oh Cristo, y te bendecimos, porque con tu santa cruz redimiste al mundo. R/.

EVANGELIO

El Hijo del hombre tiene que ser levantado.

+ Del santo Evangelio según san Juan: 3, 13-17

En aquel tiempo, Jesús dijo a Nicodemo: “Nadie ha subido al cielo sino el Hijo del hombre, que bajó del cielo y está en el cielo. Así como Moisés levantó la serpiente en el desierto, así tiene que ser levantado el Hijo del hombre, para que todo el que crea en él tenga vida eterna.

Porque tanto amó Dios al mundo, que le entregó a su Hijo único, para que todo el que crea en él no perezca, sino que tenga vida eterna. Porque Dios no envió a su Hijo para condenar al mundo, sino para que el mundo se salvara por él”.

Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

PREGONES (Reflexión del Santo Evangelio según san Juan 3, 13-17)

La Compañía de María, Madre de los Sacerdotes

«El Hijo del hombre ha sido elevado en medio de los hombres, cuando ha sido levantado en la cruz, para derramar sobre el mundo su misericordia, y que todo el que crea en Él se salve. Esa es la voluntad del Padre.

Todo hombre que abrace la fe católica debe creer esto, y acudir a la celebración de la santa Misa, para participar, por Cristo, con Él y en Él, en su único, eterno y salvífico sacrificio, que constantemente se renueva en cada consagración, en la que Cristo se entrega a la humanidad en cuerpo y en sangre, en presencia viva, bajo las especies del vino y el pan, para alimentar a todos los hijos de Dios, y reciban la gracia para que alcancen, por su cruz, la salvación.

Por tanto, la cruz es motivo de alegría, es signo visible del amor de Dios por los hombres, de su compasión y de su misericordia, porque los hombres vivían encadenados al pecado, por lo que ya estaban condenados por sus propias obras. 

Entonces envió a su propio Hijo a liberarlos, conservando su promesa de libertad, para que, por su propia voluntad, elijan vivir en la luz que los lleva a la salvación, a la vida, y no permanecer cautivos en las tinieblas, que los lleva a la perdición y a la muerte.

Alégrate tú y cree en Jesucristo, el Hijo del único Dios verdadero por el que se vive. Acepta su salvación, acudiendo a los sacramentos. Mira la cruz, contempla la cruz, y agradece a Jesús que ha dado su vida por ti para perdonarte, para salvarte, para conducirte de las tinieblas a su admirable luz, y darte la vida eterna de su resurrección.

Cree en la intercesión de los ángeles y de los santos, y en el auxilio y la protección de la Madre de Dios, que te acoge bajo su manto celestial, y te libra de los peligros, mientras caminas peregrinante en medio del mundo, y tomado de su mano te guía hacia el Paraíso, para que vivas en la alegría de la vida eterna por Cristo, con Cristo, en Cristo».

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ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Te rogamos, Señor, que este sacrificio, que en el altar de la cruz borró el pecado del mundo entero nos purifique de todas nuestras ofensas. Por Jesucristo, nuestro Señor.

PREFACIO

La victoria de la Cruz gloriosa.

En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno. 

Porque has puesto la salvación del género humano en el árbol de la Cruz, para que, de donde tuvo origen la muerte, de allí surgiera la vida; y el que en un árbol venció, fuera en un árbol vencido, por Cristo, Señor nuestro. 

Por él, celebran tu majestad los ángeles, te adoran las dominaciones, se estremecen las potestades. Te celebran, unidos en la alegría, los cielos, las virtudes celestiales y los bienaventurados serafines. 

Permítenos asociarnos a sus voces cantando humildemente tu alabanza: Santo, Santo, Santo...

Se puede decir también el prefacio I de la Pasión del Señor.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Jn 12, 32

Cuando yo sea levantado en la tierra atraeré a todos hacia mí, dice el Señor. Aleluya.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Señor nuestro, Jesucristo, fortalecidos con este alimento santo, te pedimos que conduzcas a la gloria de tu resurrección a quienes redimiste por el madero vivificante de la cruz. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos.

Puede utilizarse la fórmula de bendición sobre el pueblo.

 

MARTES 15

Nuestra Señora de los Dolores

Blanco

Memoria

La Santísima Virgen María estuvo íntimamente unida a la pasión de su Hijo. Por eso está asociada de un modo particular a la gloria de su resurrección. La compasión de María, que celebramos en esta fiesta, nos recuerda que al pie de la cruz la maternidad de María se extendió a todo el cuerpo de Cristo, que es la Iglesia, es decir, a todos nosotros.

EL GRAN REGALO (Reflexión para sacerdotes desde el Corazón de María) La Compañía de María, Madre de los Sacerdotes

CONVERTIR EL CORAZÓN (Reflexión desde el Corazón de María) La Compañía de María, Madre de los Sacerdotes

DOLORES DE MARÍA (Reflexión desde el Corazón de María, para una Madre Espiritual, “Oraciones y Reflexiones”, Anhelos n. 51

1 Cor 12, 12-14. 27-31; Sal 99; Lc 2, 33-35 o Jn 19, 25-27

ANTÍFONA DE ENTRADA Cfr. Lc 2, 34-35

El anciano Simeón dijo a María: Este niño ha sido puesto para ruina y resurgimiento de muchos en Israel, como signo que provocará contradicción; y a ti, una espada te atravesará el alma.

ORACIÓN COLECTA

Dios nuestro, que quisiste que junto a tu Hijo en la cruz estuviera de pie su Madre, compartiendo su dolor, concede a tu Iglesia que, asociada con ella a la pasión de Cristo, merezca participar de su gloriosa resurrección. Él, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.

LITURGIA DE LA PALABRA

PRIMERA LECTURA

Ustedes son el cuerpo de Cristo y cada uno es un miembro de él. 

De la primera carta del apóstol san Pablo a los corintios: 12, 12-14. 27-31

Hermanos: Así como el cuerpo es uno y tiene muchos miembros y todos ellos, a pesar de ser muchos, forman un solo cuerpo, así también es Cristo. Porque todos nosotros, seamos judíos o no judíos, esclavos o libres, hemos sido bautizados en un mismo Espíritu, para formar un solo cuerpo, y a todos se nos ha dado a beber del mismo Espíritu. El cuerpo no se compone de un solo miembro, sino de muchos.

Pues bien, ustedes son el cuerpo de Cristo y cada uno es un miembro de él. En la Iglesia, Dios ha puesto en primer lugar a los apóstoles; en segundo lugar, a los profetas; en tercer lugar, a los maestros; luego, a los que hacen milagros, a los que tienen el don de curar a los enfermos, a los que ayudan, a los que administran, a los que tienen el don de lenguas y el de interpretarlas. ¿Acaso son todos apóstoles? ¿Son todos profetas? ¿Son todos maestros? ¿Hacen todos milagros? ¿Tienen todos el don de curar? ¿Tienen todos el don de lenguas y todos las interpretan? Aspiren a los dones de Dios más excelentes. 

Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

SALMO RESPONSORIAL

Del salmo 99

R/. Sirvamos al Señor con alegría.

Alabemos a Dios todos los hombres, sirvamos al Señor con alegría y con júbilo entremos en su templo. R/.

Reconozcamos que el Señor es Dios, que él fue quien nos hizo y somos suyos, que somos su pueblo y su rebaño. R/.

Entremos por sus puertas dando gracias, crucemos por sus atrios entre himnos, alabando al Señor y bendiciéndolo. R/.

Porque el Señor es bueno, bendigámoslo, porque es eterna su misericordia y su fidelidad nunca se acaba. R/.

SECUENCIA

Esta secuencia es opcional tanto en su forma larga como en su forma breve, desde * ¡Oh dulce fuente de amor!

 

La Madre piadosa estaba 

junto a la cruz, y lloraba 

mientras el Hijo pendía; 

cuya alma triste y llorosa, 

traspasada y dolorosa, 

fiero cuchillo tenía. 

 

¡Oh cuán triste y afligida

estaba la Madre herida, 

de tantos tormentos llena, 

cuando triste contemplaba

y dolorosa miraba

del Hijo amado la pena! 

 

¿Y cuál hombre no llorara 

si a la Madre contemplara 

de Cristo en tanto dolor? 

¿Y quién no se entristeciera, 

Madre piadosa, si os viera 

sujeta a tanto rigor? 

 

Por los pecados del mundo, 

vio a Jesús en tan profundo 

tormento la dulce Madre. 

Vio morir al Hijo amado 

que rindió desamparado 

el espíritu a su Padre. 

 

* ¡Oh dulce fuente de amor!, 

hazme sentir tu dolor 

para que llore contigo. 

y que, por mi Cristo amado, 

mi corazón abrasado 

más viva en Él que conmigo. 

 

Y, porque a amarlo me anime 

en mi corazón imprime 

las llagas que tuvo en sí. 

Y de tu Hijo, Señora, 

divide conmigo ahora 

las que padeció por mí.

 

Hazme contigo llorar

y de veras lastimar

de sus penas mientras vivo;

porque acompañar deseo

en la cruz, donde lo veo, 

tu corazón compasivo.

 

¡Virgen de vírgenes santas!, 

llore ya con ansias tantas

que el llanto dulce me sea;

porque su pasión y muerte

tenga en mi alma de suerte

que siempre sus penas vea.

 

Haz que su cruz me enamore

y que en ella viva y more

de mi fe y amor indicio;

porque me inflame y encienda

y contigo me defienda

en el día del juicio.

 

Haz que me ampare la muerte

de Cristo, cuando en tan fuerte

trance, vida y alma estén;

porque, cuando quede en calma

el cuerpo, vaya mi alma

a su eterna gloria. Amén.

ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO

R/. Aleluya, aleluya.

Dichosa la Virgen María, que sin morir, mereció la palma del martirio junto a la cruz del Señor. R/.

EVANGELIO

Y a ti, una espada te atravesará el alma.

+ Del santo Evangelio según san Lucas: 2, 33-35

En aquel tiempo, el padre y la madre del niño estaban admirados de las palabras que les decía Simeón. El los bendijo, y a María, la madre de Jesús, le anunció: “Este niño ha sido puesto para ruina y resurgimiento de muchos en Israel, como signo que provocará contradicción, para que queden al descubierto los pensamientos de todos los corazones. Y a ti, una espada te atravesará el alma”.

Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

O bien:

¿Y cuál hombre no llorara si a la Madre contemplara de Cristo en tanto dolor?

+ Del santo Evangelio según san Juan: 19, 25-27

En aquel tiempo, estaban junto a la cruz de Jesús, su madre, la hermana de su madre, María la de Cleofás, y María Magdalena. 

Al ver a su madre y junto a ella al discípulo que tanto quería, Jesús dijo a su madre: “Mujer, ahí está tu hijo”. Luego dijo al discípulo: “Ahí está tu madre”. Y desde entonces el discípulo se la llevó a vivir con él.

Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

PREGONES (Reflexión del Santo Evangelio según san Juan 19, 25-27)

La Compañía de María, Madre de los Sacerdotes

«Qué regalo más grande le ha dado Dios a la humanidad: le ha dado a su único Hijo, para que todo el que crea en Él se salve.

Y qué regalo más grande le ha dado el Hijo de Dios a la humanidad: le ha dado su Cuerpo y su Sangre, derramada hasta la última gota, donándose totalmente como ofrenda en un único y eterno sacrificio, para el perdón de los pecados de los hombres.

Y les ha dado a su Madre. Les ha dado la compañía de María.

Y qué regalo más grande les ha dado la Madre que los ha acogido como verdaderos hijos, para ayudarlos a aceptar su propia salvación a través de la cruz, porque Dios se dona, pero no impone; no es un Dios invasivo, sino un Dios amoroso, misericordioso y compasivo, que les ha dado el regalo de la libertad, para que cada uno acepte la salvación y la vida eterna en el paraíso, por su propia voluntad.

Y qué regalo más grande les ha dado el discípulo más amado de Jesús al aceptar, en nombre de la humanidad, a la Madre, como verdadera madre, y llevarla a vivir a su casa, que es la Santa Iglesia, el Reino de Dios en la tierra, en donde la Madre reúne a todos sus hijos, para que reciban la misericordia de Dios derramada de la Cruz. 

Contempla la cruz, y contempla, al pie de la cruz, a la Madre Dolorosa de Jesús, que padece sus mismos sufrimientos: las heridas de su cuerpo y de su alma, en su corazón inmaculado traspasado de dolor, que sufre por ti, por tus pecados crucificados en el cuerpo de su Hijo; y que te perdona, porque te ama y, en medio de su dolor, se alegra, porque sabe que el tormentoso sacrificio de la cruz, en el que muere su Hijo, a ti te salva.

Acepta los regalos de Dios, y recibe a su Madre como verdadera madre, comportándote como verdadero hijo, llevándola a vivir contigo, para que te acompañe, acogiéndote a su protección y auxilio. Corresponde y agradece el maravilloso regalo de Cristo, que le dice: “Mujer, ahí está tu hijo”; y que a ti te dice: “Ahí está tu Madre”». 

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ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Recibe, Dios misericordioso, las súplicas y ofrendas que te presentamos para alabanza de tu nombre, al venerar a la santísima Virgen María, a quien, bondadoso, nos entregaste como piadosísima Madre. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio de Santa María Virgen.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Cfr. 1 P 4, 13

Alégrense de compartir ahora los padecimientos de Cristo, para que cuando se manifieste su gloria, el júbilo de ustedes sea desbordante.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Alimentados con el sacramento de la redención eterna, te pedimos, Señor, que, al conmemorar el dolor de la santísima Virgen María, completemos, a favor de la Iglesia, lo que falta en nosotros a los padecimientos de Cristo. Él, que vive y reina por los siglos de los siglos.

 

MIÉRCOLES 16

Miércoles XXIV del Tiempo Ordinario

Rojo 

Memoria de los Santos Cornelio, Papa y Cipriano, obispo, mártires

 

LA VERDADERA SABIDURÍA (Reflexión para sacerdotes desde el Corazón de María) La Compañía de María, Madre de los Sacerdotes

SABIDURÍA Y OBEDIENCIA (Reflexión desde el Corazón de María) La Compañía de María, Madre de los Sacerdotes

1 Cor 12, 31-13, 13; Sal 32; Lc 7, 31-35

ANTÍFONA DE ENTRADA

Estos santos derramaron su sangre gloriosa por el Señor, amaron a Cristo en su vida, lo imitaron en su muerte, y por eso merecieron la corona del triunfo.

ORACIÓN COLECTA

Dios nuestro, que en los santos Cornelio y Cipriano diste a tu pueblo pastores llenos de celo y mártires victoriosos, concédenos, por su intercesión, ser fortalecidos en la fe y la constancia y trabajar esforzadamente por la unidad de la Iglesia. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

PRIMERA LECTURA

Entre estas tres virtudes: la fe, la esperanza y el amor, el amor es la mayor de las tres.

De la primera carta del apóstol san Pablo a los corintios: 12, 31-13, 13

Hermanos: Aspiren a los dones de Dios más excelentes. Voy a mostrarles el camino mejor de todos. Aunque yo hablara las lenguas de los hombres y de los ángeles, si no tengo amor, no soy más que una campana que resuena o unos platillos que aturden. Aunque yo tuviera el don de profecía y penetrara todos los misterios, aunque yo poseyera en grado sublime el don de ciencia y mi fe fuera tan grande como para cambiar de sitio las montañas, si no tengo amor, nada soy. Aunque yo repartiera en limosnas todos mis bienes y aunque me dejara quemar vivo, si no tengo amor, de nada me sirve.

El amor es comprensivo, el amor es servicial y no tiene envidia; el amor no es presumido ni se envanece; no es grosero ni egoísta; no se irrita ni guarda rencor; no se alegra con la injusticia, sino que goza con la verdad El amor disculpa sin límites, confía sin límites, espera sin límites, soporta sin límites.

El amor dura por siempre; en cambio, el don de profecía se acabará; el don de lenguas desaparecerá, y el don de ciencia dejará de existir, porque nuestros dones de ciencia y de profecía son imperfectos. Pero cuando llegue la consumación, todo lo imperfecto desaparecerá.

Cuando yo era niño, hablaba como niño, sentía como niño y pensaba como niño; pero cuando llegué a ser hombre, hice a un lado las cosas de niño. Ahora vemos como en un espejo y oscuramente, pero después será cara a cara. Ahora sólo conozco de una manera imperfecta, pero entonces conoceré a Dios como él me conoce a mí. Ahora tenemos estas tres virtudes: la fe, la esperanza y el amor; pero el amor es la mayor de las tres. 

Palabra de Dios. Te alabamos, Señor. 

SALMO RESPONSORIAL

Del salmo 32

R/. Dichoso el pueblo escogido por Dios.

Demos gracias a Dios al son del arpa, que la lira acompañe nuestros cantos, cantemos en su honor nuevos cantares, al compás de instrumentos aclamémoslo. R/.

Sincera es la palabra del Señor y todas sus acciones son leales. Él ama la justicia y el derecho, la tierra llena está de sus bondades. R/.

Feliz la nación cuyo Dios es el Señor, dichoso el pueblo que escogió por suyo. Muéstrate bondadoso con nosotros, porque en ti, Señor, hemos confiado. R/.

ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO Cfr. Jn 6, 63. 68

R/. Aleluya, aleluya.

Tus palabras, Señor, son espíritu y vida. Tú tienes palabras de vida eterna. R/.

EVANGELIO

Tocamos la flauta y ustedes no bailaron, cantamos canciones tristes y no lloraron.

+ Del santo Evangelio según san Lucas: 7, 31-35

En aquel tiempo, Jesús dijo: “¿Con quién compararé a los hombres de esta generación? ¿A quién se parecen? Se parecen a esos niños que se sientan a jugar en la plaza y se gritan los unos a los otros: 

‘Tocamos la flauta y no han bailado, cantamos canciones tristes y no han llorado’.

Porque vino Juan el Bautista, que ni comía pan ni bebía vino, y ustedes dijeron: ‘Ése está endemoniado’. Y viene el Hijo del hombre, que come y bebe, y dicen: ‘Este hombre es un glotón y un bebedor, amigo de publicanos y pecadores’. Pero sólo aquellos que tienen la sabiduría de Dios, son quienes lo reconocen”.

Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

PREGONES (Reflexión del Santo Evangelio según san Mateo 7, 31-35)

La Compañía de María, Madre de los Sacerdotes

«Quien tiene la sabiduría de Dios lo reconoce y se abandona en Él con confianza, obedece sus mandamientos, y lucha por ser un instrumento dócil, para que Él haga sus obras.

El sabio vive alegre sirviendo a Dios, a pesar de las dificultades, manteniendo el buen humor y el entusiasmo, sin detenerse, porque reconoce que Dios está en él y obra en él.

El que se ve contento sirviendo a Dios, a pesar de que haya muchas dificultades, o que esté pasando en medio de una prueba difícil, pero mantiene el buen humor, mantiene el entusiasmo siendo positivo, y con optimismo sigue sirviendo sin detenerse. Ese es el sabio. Ese es el que reconoce que Dios está en él y obra en él.

Obra tú con amor. Ésa es la esencia de la sabiduría, porque el que tiene amor puede soportarlo todo, y seguir adelante a pesar de las circunstancias.

Hay un tiempo para cada cosa. Pero no pierdas el tiempo. No te preocupes de qué digan de ti los demás, porque sería una manera muy egoísta de pensar, y es perder tiempo. Ocúpate en servirlos, obrando en congruencia con tu fe.

Muestra tu sabiduría transformando todo en oración, orientando tus pensamientos, palabras, oraciones y acciones hacia Dios, con la alegría de saber que vives en Cristo y que Cristo vive en ti, y debe manifestarse también en medio del sufrimiento, de la compasión por los demás, y de las pruebas.

Llevar la cruz de cada día con alegría es transformar todos tus sufrimientos en alegría a través de la sabiduría».

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ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Recibe, Señor, los dones de tu pueblo, que te presentamos al conmemorar el sacrificio de tus santos mártires; y te pedimos que el misterio que dio valor en la persecución a los santos Cornelio y Cipriano, nos dé también a nosotros constancia en la adversidad. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN

La abundante recompensa de los santos consiste en la presencia de Dios: murieron por Cristo y viven para siempre.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Por este sacramento que hemos recibido, te pedimos, Señor, que, a ejemplo de los santos mártires Cornelio y Cipriano, sostenidos con tu espíritu de fortaleza, podamos dar testimonio de la verdad del Evangelio. Por Jesucristo, nuestro Señor.



 

JUEVES 17

Jueves XXIV del Tiempo Ordinario

Misa votiva de la Preciosísima Sangre de Nuestro Señor Jesucristo

O bien:

Memoria de San Roberto Belarmino, obispo y doctor de la Iglesia

O bien:

Memoria de Santa Hildegarda de Bingen, virgen y doctora de la Iglesia

Nació en el verano de 1098 en Bermersheim, Alemania, en el seno de una familia noble. Desde pequeña fue entregada a la Iglesia como oblata y educada en el monasterio de Disibodenberg. Fundó el monasterio de Rupertsberg en Bingen alrededor de 1150, donde sirvió como abadesa. Murió el 17 de septiembre de 1179 a la edad de 81 años.

Santa Hildegarda de Bingen, virgen y doctora de la Iglesia

Rojo / Blanco

 

1 Cor 15, 1-11; Sal 117; Lc 7, 36-50

EL MEJOR PERFUME (Reflexión para sacerdotes desde el Corazón de Jesús) La Compañía de María, Madre de los Sacerdotes

PERFUME DE NARDO PARA DIOS (Reflexión desde el Corazón de María) La Compañía de María, Madre de los Sacerdotes

JUEVES SACERDOTAL: “ORACIÓN POR LOS SACERDOTES ENFERMOS”

ANTÍFONA DE ENTRADA Apoc 5, 9-10

Con tu sangre compraste para Dios hombres de todas las razas y lenguas, de todos los pueblos y naciones, para constituir un reino para Dios.

ORACIÓN COLECTA

Misa votiva de la Preciosísima Sangre de Nuestro Señor Jesucristo

Señor Dios, que redimiste a todos los hombres con la preciosa Sangre de tu Unigénito, conserva en nosotros la obra de tu misericordia, para que, celebrando sin cesar el misterio de nuestra salvación, merezcamos alcanzar sus frutos. Por nuestro Señor Jesucristo ...

San Roberto Belarmino 

Dios nuestro, que para defender la fe de tu Iglesia colmaste a san Roberto Belarmino de admirable sabiduría y fortaleza, por su intercesión concede a tu pueblo el gozo de profesar íntegramente esa misma fe. Por nuestro Señor Jesucristo...

Santa Hildegarda de Bingen

Señor Dios, que te dignaste colmar de celestial doctrina a santa Hildegarda de Bingen, concédenos, por su intercesión, custodiar fielmente esa misma doctrina y profesarla en nuestra vida. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

PRIMERA LECTURA

Esto es lo que predicamos y lo que ustedes han creído.

De la primera carta del apóstol san Pablo a los corintios: 15, 1-11

Hermanos: Les recuerdo el Evangelio que yo les prediqué y que ustedes aceptaron y en el cual están firmes. Este Evangelio los salvará, si lo cumplen tal y como yo lo prediqué. De otro modo, habrán creído en vano.

Les transmití, ante todo, lo que yo mismo recibí: que Cristo murió por nuestros pecados, como dicen las Escrituras; que fue sepultado y que resucitó al tercer día, según estaba escrito; que se le apareció a Pedro y luego a los Doce; después se apareció a más de quinientos hermanos reunidos, la mayoría de los cuales vive aún y otros ya murieron. Más tarde se le apareció a Santiago y luego a todos los apóstoles.

Finalmente, se me apareció también a mí, que soy como un aborto. Porque yo perseguí a la Iglesia de Dios y por eso soy el último de los apóstoles e indigno de llamarme apóstol. Sin embargo, por la gracia de Dios, soy lo que soy, y su gracia no ha sido estéril en mí; al contrario, he trabajado más que todos ellos, aunque no he sido yo, sino la gracia de Dios, que está conmigo. De cualquier manera, sea yo, sean ellos, esto es lo que nosotros predicamos y esto mismo lo que ustedes han creído.

Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

SALMO RESPONSORIAL

Del salmo 117

R/. Te damos gracias, Señor, porque eres bueno.

Te damos gracias, Señor, porque eres bueno, porque tu misericordia es eterna. Diga la casa de Israel: “Su misericordia es eterna”. R/.

Escuchemos el canto de victoria que sale de la casa de los justos: “La diestra del Señor es poderosa, la diestra del Señor es nuestro orgullo”. R/.

No moriré, continuaré viviendo para contar lo que el Señor ha hecho. Tú eres mi Dios, y te doy gracias. Tú eres mi Dios, y yo te alabo. R/.

ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO Mt 11, 28

R/. Aleluya, aleluya.

Vengan a mí todos los que están fatigados y agobiados por la carga, y yo les daré alivio, dice el Señor. R/.

EVANGELIO

Sus pecados le han quedado perdonados, porque ha amado mucho.

+ Del santo Evangelio según san Lucas: 7, 36-50

En aquel tiempo, un fariseo invitó a Jesús a comer con él. Jesús fue a la casa del fariseo y se sentó a la mesa. Una mujer de mala vida en aquella ciudad, cuando supo que Jesús iba a comer ese día en casa del fariseo, tomó consigo un frasco de alabastro con perfume, fue y se puso detrás de Jesús, y comenzó a llorar, y con sus lágrimas le bañaba los pies, los enjugó con su cabellera, los besó y los ungió con el perfume.

Viendo esto, el fariseo que lo había invitado comenzó a pensar: “Si este hombre fuera profeta, sabría qué clase de mujer es la que lo está tocando; sabría que es una pecadora”.

Entonces Jesús le dijo: “Simón, tengo algo que decirte”. El fariseo contestó: “Dímelo, Maestro”. Él le dijo: “Dos hombres le debían dinero a un prestamista. Uno le debía quinientos denarios, y el otro, cincuenta. Como no tenían con qué pagarle, les perdonó la deuda a los dos. ¿Cuál de ellos lo amará más?”. Simón le respondió: “Supongo que aquel a quien le perdonó más”.

Entonces Jesús le dijo: “Has juzgado bien”. Luego, señalando a la mujer, dijo a Simón: “¿Ves a esta mujer? Entré en tu casa y tú no me ofreciste agua para los pies, mientras que ella me los ha bañado con sus lágrimas y me los ha enjugado con sus cabellos. Tú no me diste el beso de saludo; ella, en cambio, desde que entró, no ha dejado de besar mis pies. Tu no ungiste con aceite mi cabeza; ella, en cambio, me ha ungido los pies con perfume. Por lo cual, yo te digo: sus pecados, que son muchos, le han quedado perdonados, porque ha amado mucho. En cambio, al que poco se le perdona, poco ama”. Luego le dijo a la mujer: “Tus pecados te han quedado perdonados”.

Los invitados empezaron a preguntarse a sí mismos: “¿Quién es éste que hasta los pecados perdona?”. Jesús le dijo a la mujer: “Tu fe te ha salvado; vete en paz”.

Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

PREGONES (Reflexión del Santo Evangelio según san Lucas 7, 36-50)

La Compañía de María, Madre de los Sacerdotes

«Jesús asumió todos los pecados de todos los hombres de todos los tiempos en la Cruz. Toda la culpa. Pero nunca tuvo la intención de cometerlos. Él nunca cometió pecado, y Dios vio las intenciones del Corazón de Jesús. Su inmenso amor nos alcanzó el perdón, porque amando hasta el extremo tuvo compasión de los hombres, que no saben lo que hacen. Y a todos redimió. 

El sufrimiento es necesario. Cuando se sufre porque se ama mucho, el sufrimiento purifica, lava, sana, limpia, santifica, repara, redime. 

Compadece tú el sufrimiento de Jesús en la Cruz, duélete de tus pecados y de los pecados de toda la Iglesia. Como miembro del cuerpo de Cristo siente el dolor de ofender a Dios, manifestándole tu amor pidiendo perdón; acudiendo al sacramento de la confesión con verdadero arrepentimiento y propósito de enmienda, para reparar las heridas de su doloroso Sagrado Corazón, ungiendo sus benditos pies con el perfume de tus obras de amor, para que perdone tus pecados porque has tenido mucho amor».

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ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Misa votiva de la Preciosísima Sangre de Nuestro Señor Jesucristo

Al traer ante tu soberana presencia, Señor, nuestros dones, haz que, por medio de estos misterios, nos acerquemos a Jesús, el mediador de la nueva Alianza, y nos renovemos por la aspersión salvadora de su Sangre. El, que vive y reina por los siglos de los siglos.

PREFACIO I de la Pasión del Señor.

En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias y alabarte siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno.

Porque mediante la pasión salvadora de tu Hijo diste a los hombres una nueva comprensión de tu majestad y una nueva manera de alabarla, al poner de manifiesto, por la eficacia inefable de la cruz, el poder del crucificado y el juicio que del mundo has hecho.

Por eso, Señor, también nosotros, llenos de alegría, te aclamamos con los ángeles y los santos diciendo: Santo, Santo, Santo...

San Roberto Belarmino 

Al celebrar estos divinos misterios, te suplicamos, Señor, que el Espíritu Santo derrame sobre nosotros la luz de la fe que iluminó a san Roberto Belarmino para propagar tu gloria sin descanso. Por Jesucristo, nuestro Señor. 

Santa Hildegarda de Bingen

Al celebrar estos divinos misterios, te suplicamos, Señor, que el Espíritu Santo derrame sobre nosotros la luz de la fe que iluminó a santa Hildegarda para propagar tu gloria sin descanso. Por Jesucristo, nuestro Señor. 

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Cfr. 1 Cor 10, 16

El cáliz de nuestra acción de gracias, nos une en la Sangre de Cristo; y el pan que partimos, nos une en el Cuerpo del Señor.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Misa votiva de la Preciosísima Sangre de Nuestro Señor Jesucristo

Habiendo sido reconfortados con el alimento y la bebida de salvación, te pedimos, Señor, que seamos bañados siempre con la sangre de nuestro Salvador, y que ésta se convierta para nosotros en fuente de agua que brote hasta la vida eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.

San Roberto Belarmino 

Fortalecidos, Señor, con el alimento celestial, te suplicamos humildemente que, siguiendo las enseñanzas de san Roberto Belarmino, perseveremos siempre en acción de gracias por los dones recibidos. Por Jesucristo, nuestro Señor. 

Santa Hildegarda de Bingen

Fortalecidos, Señor, con el alimento celestial, te suplicamos humildemente que, siguiendo las enseñanzas de santa Hildegarda, perseveremos siempre en acción de gracias por los dones recibidos. Por Jesucristo, nuestro Señor. 



 

VIERNES 18

Viernes XXIV del Tiempo Ordinario

Misa votiva de la Divina Misericordia

LAS SANTAS MUJERES DE HOY (Reflexión para sacerdotes desde el Corazón de María) La Compañía de María, Madre de los Sacerdotes

JESÚS HABLA DE LAS MUJERES (Reflexión desde el Corazón de María) La Compañía de María, Madre de los Sacerdotes

DIRIGIR, ACONSEJAR Y ACOMPAÑAR MUJERES (Reflexión desde el Corazón de María) La Compañía de María, Madre de los Sacerdotes

1 Cor 15, 12-20; Sal 16; Lc 8, 1-3

ANTÍFONA DE ENTRADA Sal 88, 2

Proclamaré sin cesar la misericordia del Señor y daré a conocer que su fidelidad es eterna.

ORACIÓN COLECTA

Señor Dios, cuya misericordia es incalculable e infinito el tesoro de su bondad, aumenta, benigno, la fe del pueblo a ti consagrado, para que todos comprendan con verdadera claridad con cuánto amor fueron creados, con qué sangre redimidos y con qué Espíritu reengendrados. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

PRIMERA LECTURA

Si Cristo no resucitó, vana es la fe de ustedes.

De la primera carta del apóstol san Pablo a los corintios: 15, 12-20

Hermanos: Si hemos predicado que Cristo resucitó de entre los muertos, ¿cómo es que algunos de ustedes andan diciendo que los muertos no resucitan? Porque si los muertos no resucitan, tampoco Cristo resucitó; y si Cristo no resucitó, nuestra predicación es vana, y la fe de ustedes es vana.

Seríamos, además, falsos testigos de Dios, puesto que hemos afirmado falsamente que Dios resucitó a Cristo: porque, si fuera cierto que los muertos no resucitan, Dios no habría resucitado a Cristo. Porque si los muertos no resucitan, tampoco Cristo resucitó.

Y si Cristo no resucitó, es vana la fe de ustedes; y por lo tanto, aún viven ustedes en pecado, y los que murieron en Cristo, perecieron. Si nuestra esperanza en Cristo se redujera tan sólo a las cosas de esta vida, seríamos los más infelices de todos los hombres. Pero no es así, porque Cristo resucitó, y resucitó como la primicia de todos los muertos.

Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

SALMO RESPONSORIAL

Del salmo 16, 1.6-7. 8b.15. I

R/. Atiéndeme, Dios mío, y escucha mi oración.

Señor, hazme justicia y a mi clamor atiende; presta oído a mi súplica, pues mis labios no mienten. R/.

A ti mi voz elevo, pues sé que me respondes. Atiéndeme, Dios mío, y escucha mis palabras; muéstrame los prodigios de tu misericordia, pues a quien acude a ti, de sus contrarios salvas. R/.

Protégeme, Señor, como a las niñas de tus ojos, bajo la sombra de tus alas escóndeme, pues yo, por serte fiel, contemplaré tu rostro y al despertarme, espero saciarme de tu vista. R/.

ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO Cfr. Mt 11, 25

R/. Aleluya, aleluya.

Yo te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has revelado los misterios del Reino a la gente sencilla. R/.

EVANGELIO

Los acompañaban algunas mujeres, que los ayudaban con sus propios bienes.

+ Del santo Evangelio según san Lucas: 8, 1-3

En aquel tiempo, Jesús comenzó a recorrer ciudades y poblados predicando la buena nueva del Reino de Dios. Lo acompañaban los Doce y algunas mujeres que habían sido libradas de espíritus malignos y curadas de varias enfermedades. Entre ellas iban María, llamada Magdalena, de la que habían salido siete demonios; Juana, mujer de Cusa, el administrador de Herodes; Susana y otras muchas, que los ayudaban con sus propios bienes.

Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

PREGONES (Reflexión del Santo Evangelio según san Lucas 8, 1-3)

La Compañía de María, Madre de los Sacerdotes

«Las santas mujeres que acompañaban a María al pie de la cruz eran muchas; las mismas que acompañaban a Jesús y a sus discípulos, en una entrega desinteresada a la misión de la predicación de la buena nueva del Reino de Dios, y que iban a transmitir después, de generación en generación, de madres a hijos, el carisma cristiano, la fe y la experiencia que vivieron con la Madre de Dios, acompañando al Hijo de Dios a dar su vida por el mundo entero, para redimir a toda la humanidad. Ellas recibieron la misericordia de Jesús y, correspondiendo a su gran amor, lo siguieron.

Entrégate tú también a Jesús, como las santas mujeres, para ser esa lámpara que mantiene encendido el ánimo de los apóstoles.

Agradece y pon tu vida en sus manos, y síguelo, sirviéndolo en cada sacerdote, cuidándolos y procurándolos para que nada les falte, y seas así partícipe de su misión, para que ellos puedan cumplir bien con su intensa vida de trabajo y oración, llevando la misericordia de Dios a su pueblo, a través de la predicación, del apostolado, de los sacramentos.

Sé generoso en la caridad hacia ellos, y ayúdalos con tus bienes materiales y espirituales, con tu trabajo, con tus oraciones, despertando el interés de otras personas en ayudarlos en sus necesidades, para que ellos rieguen la buena semilla de Jesús». 

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ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Recibe benignamente, Señor, nuestras ofrendas y conviértelas en el sacramento de la redención, memorial de la Muerte y Resurrección de tu Hijo, para que, por la eficacia de este sacrificio, poniendo siempre nuestra confianza en Cristo, lleguemos a la vida eterna. Él, que vive y reina por los siglos de los siglos.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Jn 19, 34

Uno de los soldados le traspasó el costado con una lanza e inmediatamente salió sangre y agua.

ORACIÓN DEPUES DE LA COMUNIÓN

Concédenos, Dios misericordioso, que, alimentados con el Cuerpo y la Sangre de tu Hijo, bebamos confiadamente en la fuente de la misericordia y nos mostremos más y más misericordiosos con nuestros hermanos. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

 

SÁBADO 19

Sábado XXIV del Tiempo Ordinario

Misa de Santa María en Sábado

Nuestra Señora de La Salette

O bien:

Memoria de San José María de Yermo y Parres, presbítero [En la República Mexicana]

O bien:

Memoria de San Jenaro, obispo y mártir


 

DISPOSICIONES DEL CORAZÓN (Reflexión para sacerdotes desde el Corazón de María) La Compañía de María, Madre de los Sacerdotes

SER TIERRA BUENA (Reflexión para sacerdotes desde el Corazón de Jesús) La Compañía de María, Madre de los Sacerdotes

TIERRA BUENA DEL DIVINO SEMBRADOR (Reflexión desde el Corazón de María) La Compañía de María, Madre de los Sacerdotes

LA VIDA ES CRISTO (Reflexión en la fiesta de Nuestra Señora de La Salette) La Compañía de María, Madre de los Sacerdotes

1 Cor 15, 35-37. 42-49; Sal 55; Lc 8, 4-15

ANTÍFONA DE ENTRADA Cfr. Lc 1, 28. 42

Dios te salve, María, llena eres de gracia, el Señor es contigo. Bendita tú eres entre las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre.

ORACIÓN COLECTA

Misa de Santa María en sábado

Señor Dios, que elegiste como Madre del Salvador a la santísima Virgen María, singularmente bendita entre los pobres y los humildes, concédenos que, siguiendo su ejemplo, te rindamos el homenaje de una fe sincera y pongamos en ti toda esperanza de salvación. Por nuestro Señor Jesucristo.

San José María de Yermo y Parres

Dios de misericordia y todopoderoso, que encendiste en el corazón de san José María de Yermo y Parres, presbítero y fundador, un amor ardiente a favor de los pobres y desamparados, concédenos que, a ejemplo suyo, descubramos en cada hermano el rostro de Cristo, tu Hijo, y nos pongamos a su servicio con sincera caridad. Por nuestro Señor Jesucristo...

San Jenaro

Dios nuestro, que nos concedes venerar la memoria del mártir san Jenaro, concédenos gozar de su compañía en la eterna bienaventuranza. Por nuestro Señor Jesucristo…

LITURGIA DE LA PALABRA

PRIMERA LECTURA

Se entierra un cuerpo corruptible y resucita incorruptible.

De la primera carta del apóstol san Pablo a los corintios: 15, 35-37.42-49

Hermanos: Hay algunos que preguntan: “¿Cómo resucitan los muertos? ¿Qué clase de cuerpo van a tener?”. Es que no se han puesto a pensar que el grano que se siembra tiene que morir, para que nazca la planta. Lo que se siembran o es la planta que va a brotar, sino solamente la semilla, por ejemplo, de trigo o de cualquier otra cosa.

Lo mismo sucede en la resurrección de los muertos: se siembra un cuerpo corruptible y resucita incorruptible; se siembra un cuerpo miserable y resucita glorioso; se siembra débil y resucita fuerte; se siembra un cuerpo puramente humano y resucita un cuerpo vivificado por el espíritu divino.

Pues si existe un cuerpo puramente humano, también existe un cuerpo vivificado por el espíritu. En efecto, la Escritura dice que el primer hombre, Adán, fue un ser que tuvo vida; el último Adán es espíritu que da la vida.

Sin embargo, no existe primero lo vivificado por el Espíritu, sino lo puramente humano; lo vivificado por el Espíritu viene después.

El primer hombre, hecho de tierra, es terreno; el segundo viene del cielo. Como fue el hombre terreno, así son los hombres terrenos; como es el hombre celestial, así serán los celestiales. Y del mismo modo que fuimos semejantes al hombre terreno, seremos también semejantes al hombre celestial.

Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

SALMO RESPONSORIAL

Del salmo 55, 10.11-12.13-14.

R/. Caminaré en la presencia del Señor.

Yo sé bien que el Señor está conmigo; por eso en Dios, cuya promesa alabo, sin temor me confío. ¿Qué hombre ha de poder causarme daño? R/.

Te debo, Señor, las promesas que te hice, te las cumpliré con acción de gracias, porque libraste mi vida de la muerte, mis pies de la caída, para que camine en la presencia de Dios, mientras tengo la luz de la vida. R/.

ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO Cfr. Lc 8, 15

R/. Aleluya, aleluya.

Dichosos los que cumplen la palabra del Señor con un corazón bueno y sincero, y perseveran hasta dar fruto. R/.

EVANGELIO

Lo que cayó en tierra buena representa a los que escuchan la palabra, la conservan en un corazón bueno y bien dispuesto, y dan fruto por su constancia.

+ Del santo Evangelio según san Lucas: 8, 4-15

En aquel tiempo, mucha gente se había reunido alrededor de Jesús, y al ir pasando por los pueblos, otros más se le unían. Entonces les dijo esta parábola: “Salió un sembrador a sembrar su semilla. Al ir sembrando, unos granos cayeron en el camino, la gente los pisó y los pájaros se los comieron. Otros cayeron en terreno pedregoso, y al brotar, se secaron por falta de humedad. Otros cayeron entre espinos, y al crecer éstos, los ahogaron. Los demás cayeron en tierra buena, crecieron y produjeron el ciento por uno”. Dicho esto, exclamó: “¡El que tenga oídos para oír, que oiga!”.

Entonces le preguntaron los discípulos: “¿Qué significa esta parábola?”. Y él les respondió: “A ustedes se les ha concedido conocer claramente los secretos del Reino de Dios; en cambio, a los demás, sólo en parábolas para que viendo no vean y oyendo no entiendan.

La parábola significa esto: la semilla es la palabra de Dios. Lo que cayó en el camino representa a los que escuchan la palabra, pero luego viene el diablo y se la lleva de sus corazones, para que no crean ni se salven. Lo que cayó en terreno pedregoso representa a los que, al escuchar la palabra, la reciben con alegría, pero no tienen raíz; son los que por algún tiempo creen, pero en el momento de la prueba, fallan. Lo que cayó entre espinos representa a los que escuchan la palabra, pero con los afanes, riquezas y placeres de la vida, se van ahogando y no dan fruto. Lo que cayó en tierra buena representa a los que escuchan la palabra, la conservan en un corazón bueno y bien dispuesto, y dan fruto por su constancia”.

Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

PREGONES (Reflexión del Santo Evangelio según san Lucas 8, 4-15)

La Compañía de María, Madre de los Sacerdotes

«La Iglesia es la tierra buena en donde sale el sembrador a sembrar. El sembrador es Cristo. La semilla es la Palabra. Los sacerdotes son los elegidos de Dios para preparar la tierra y sembrar con Él la tierra buena, que son los corazones de los hombres bien dispuestos.

Escuchar y recibir la Palabra produce fruto. Pero, si está acompañada de la gracia de los sacramentos, que es como la lluvia que moja y empapa la tierra, la semilla produce un mejor fruto. Se necesitan los sacramentos para dar fruto abundante.

La Palabra es la semilla que actúa en la tierra buena de aquel que la escucha, y se enriquece al recibirla y al transmitirla.

Jesús se manifiesta a través de la Palabra, para que los que tengan oídos oigan y entiendan la esencia de su mensaje, porque, para conseguir una buena cosecha, es necesario cultivar la vida interior, perseverando en la oración y viviendo en el amor, dando fruto al ciento por uno, en un encuentro constante con Él.

Permanece tú receptivo a la Palabra, y bien dispuesto a que se remueva constantemente tu tierra, para que tu cosecha sea fructuosa, alimentándote y dejándote limpiar con los sacramentos.

Pon toda tu atención en Cristo, en su Palabra y en su Corazón, para que lo dejes actuar, y transformar la aridez de tu corazón en tierra fértil, en donde su Palabra crezca y produzca frutos abundantes de santidad.

Permite que la lluvia de gracia no sólo moje, sino que empape tu tierra. Siente cómo penetra el aroma de la vida en tu interior, y llena de vida tu corazón.

Es Cristo quien hace llover. Es Cristo quien hace brotar la vida. Es Cristo quien vive en ti y te da la gracia para dar fruto en abundancia».

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ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS 

Misa de Santa María en sábado

Acoge, Señor, estas ofendas que manifiestan nuestro filial servicio, para que, al celebrar la obra de la caridad inmensa de tu Hijo, seamos confirmados en el amor a ti y al prójimo, a ejemplo de la bienaventurada Virgen María. Por Jesucristo, nuestro Señor.

San José María de Yermo y Parres

Acoge, Señor, las ofrendas de tu pueblo, para que, al celebrar la obra de la caridad inmensa de tu Hijo, seamos confirmados en el amor a ti y al prójimo, a ejemplo de san José María. Por Jesucristo, nuestro Señor. 

San Jenaro

Te presentamos, Señor, estas ofrendas al conmemorar a tu santo mártir Jenaro, a quien ninguna tentación pudo separar de la unidad del cuerpo de Cristo. El, que vive y reina por los siglos de los siglos.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN 

Misa de Santa María en sábado Cfr. Sal 86, 3; Lc 1,49

De ti se dicen maravillas, Virgen María, porque ha hecho en ti cosas grandes el que todo lo puede.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Misa de Santa María en sábado

Concede, Señor, a tu Iglesia que, fortalecida por la gracia de este sacramento, recorra con alegría los caminos del Evangelio, hasta que alcance aquella dichosa visión de paz, de la que ya goza la Virgen María, tu humilde esclava, eternamente gloriosa. Por Jesucristo, nuestro Señor.

San José María de Yermo y Parres

Alimentados con este sacramento de salvación, suplicamos humildemente a tu bondad, Señor, que, haciéndonos imitadores de la caridad de San José María de Yermo y Parres, participemos también de su gloria. Por Jesucristo, nuestro Señor.

San Jenaro

Renovados por estos sagrados misterios, te rogamos, Señor, que, imitando la admirable constancia de san Jenaro, merezcamos, por nuestra perseverancia, conseguir el premio eterno. Por Jesucristo, nuestro Señor.



 

DOMINGO 20

Verde 

Domingo XXV del Tiempo Ordinario 

«Llama a los trabajadores y págales su jornal»

[Se omite la Memoria de los santos Andrés Kim Taegon, presbítero, Pablo Chong Hasang y compañeros, mártires]

 

Is 55, 6-9; Sal 144; Flp 1, 20-24.27; Mt 20, 1-16

RESPETAR LO PROMETIDO (Reflexión para sacerdotes desde el Corazón de Jesús) La Compañía de María, Madre de los Sacerdotes

CONTEMPLAR EL PARAÍSO (Reflexión desde el Corazón de María) La Compañía de María, Madre de los Sacerdotes

ANTÍFONA DE ENTRADA

Yo soy la salvación de mi pueblo, dice el Señor. Los escucharé cuando me llamen en cualquier tribulación, y siempre seré su Dios.

Se dice Gloria.

ORACIÓN COLECTA

Señor Dios, que has hecho del amor a ti y a los hermanos la plenitud de todo lo mandado en tu santa ley, concédenos que, cumpliendo tus mandamientos, merezcamos llegar a la vida eterna. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

PRIMERA LECTURA

Mis pensamientos no son los pensamientos de ustedes.

Del libro del profeta Isaías: 55, 6-9

Busquen al Señor mientras lo pueden encontrar, invóquenlo mientras está cerca; que el malvado abandone su camino, y el criminal sus planes; que regrese al Señor, y él tendrá piedad; a nuestro Dios, que es rico en perdón.

Mis pensamientos no son los pensamientos de ustedes, sus caminos no son mis caminos, dice el Señor. Porque así como aventajan los cielos a la tierra, así aventajan mis caminos a los de ustedes y mis pensamientos a sus pensamientos”.

Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

SALMO RESPONSORIAL

Del salmo 144, 2-3. 8-9. 17-18.

R/. Bendeciré al Señor eternamente.

Un día tras otro bendeciré tu nombre y no cesará mi boca de alabarte. Muy digno de alabanza es el Señor, por ser su grandeza incalculable. R/.

El Señor es compasivo y misericordioso, lento para enojarse y generoso para perdonar. Bueno es el Señor para con todos y su amor se extiende a todas sus creaturas. R/.

Siempre es justo el Señor en sus designios y están llenas de amor todas sus obras. No está lejos de aquellos que lo buscan; muy cerca está el Señor, de quien lo invoca. R/.

SEGUNDA LECTURA

Para mí, la vida es Cristo, y la muerte, una ganancia.

De la carta del apóstol san Pablo a los filipenses: 1, 20- 24. 27

Hermanos: Ya sea por mi vida, ya sea por mi muerte, Cristo será glorificado en mí. Porque para mí, la vida es Cristo, y la muerte, una ganancia. Pero si el continuar viviendo en este mundo me permite trabajar todavía con fruto, no sabría yo qué elegir.

Me hacen fuerza ambas cosas: por una parte, el deseo de morir y estar con Cristo, lo cual, ciertamente, es con mucho lo mejor; y por la otra, el de permanecer en vida, porque esto es necesario para el bien de ustedes. Por lo que a ustedes toca, lleven una vida digna del Evangelio de Cristo.

Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO Cfr. Hechos 16, 14

R/. Aleluya, aleluya.

Abre, Señor, nuestros corazones, para que aceptemos las palabras de tu Hijo. R/.

EVANGELIO

¿Vas a tenerme rencor porque yo soy bueno?

+ Del santo Evangelio según san Mateo: 20, 1-16

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos esta parábola: “El Reino de los cielos es semejante a un propietario que, al amanecer, salió a contratar trabajadores para su viña. Después de quedar con ellos en pagarles un denario por día, los mandó a su viña. Salió otra vez a media mañana, vio a unos que estaban ociosos en la plaza y les dijo: ‘Vayan también ustedes a mi viña y les pagaré lo que sea justo’. Salió de nuevo a medio día y a media tarde e hizo lo mismo.

Por último, salió también al caer la tarde y encontró todavía a otros que estaban en la plaza y les dijo: ¿Por qué han estado aquí todo el día sin trabajar?’. Ellos le respondieron: ‘Porque nadie nos ha contratado’. Él les dijo: ‘Vayan también ustedes a mi viña’.

Al atardecer, el dueño de la viña le dijo a su administrador: ‘Llama a los trabajadores y págales su jornal, comenzando por los últimos hasta que llegues a los primeros’. Se acercaron, pues, los que habían llegado al caer la tarde y recibieron un denario cada uno.

Cuando les llegó su turno a los primeros, creyeron que recibirían más; pero también ellos recibieron un denario cada uno. Al recibirlo, comenzaron a reclamarle al propietario, diciéndole: ‘Esos que llegaron al último sólo trabajaron una hora, y sin embargo, les pagas lo mismo que a nosotros, que soportamos el peso del día y del calor’.

Pero él respondió a uno de ellos: ‘Amigo, yo no te hago ninguna injusticia. ¿Acaso no quedamos en que te pagaría un denario? Toma, pues, lo tuyo y vete. Yo quiero darle al que llegó al último lo mismo que a ti. ¿Qué no puedo hacer con lo mío lo que yo quiero? ¿O vas a tenerme rencor porque yo soy bueno?’. De igual manera, los últimos serán los primeros, y los primeros, los últimos”.

Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

REFLEXIÓN DEL SANTO PADRE FRANCISCO (24.IX.23)

Queridos hermanos y hermanas, ¡buenos días!

El Evangelio de la Liturgia del día nos presenta una parábola sorprendente: el propietario de una viña sale desde las primeras horas del alba hasta la noche para llamar a algunos jornaleros, pero, al final, paga a todos del mismo modo, incluso a los que han trabajado solamente una hora (cf. Mt 20, 1-16). Podría parecer una injusticia, pero no hay que leer la parábola a través de criterios salariales; más bien nos quiere mostrar los criterios de Dios, que no hace el cálculo de nuestros méritos, sino que nos ama como hijos.

Detengámonos sobre dos acciones divinas que emergen del relato. En primer lugar, Dios sale a todas las horas para llamarnos; en segundo lugar, paga a todos con la misma “moneda”.

Ante todo, Dios es Aquel que sale a todas las horas para llamarnos. La parábola dice que el propietario «al amanecer salió a contratar jornaleros para su viña» (v. 1), pero después continúa saliendo a varias horas del día hasta el atardecer, para buscar a aquellos a los que nadie había incorporado al trabajo todavía. Comprendemos así que en la parábola los trabajadores no son solamente los hombres, sino Dios, que sale siempre, sin cansarse, todo el día. Así es Dios: no espera nuestros esfuerzos para venir a nosotros, no nos hace un examen para valorar nuestros méritos antes de buscarnos, no se rinde si tardamos en responderle; al contrario, Él a menudo ha tomado la iniciativa y en Jesús “ha salido” hacia nosotros, para manifestarnos su amor. Y nos busca a todas las horas del día que, como afirma San Gregorio Magno, representan las diversas fases y estaciones de nuestra vida hasta la vejez (cf. Homilías sobre el Evangelio, 19). Para su corazón nunca es demasiado tarde, Él nos busca y nos espera siempre. No nos olvidemos de esto: El Señor nos busca y nos espera siempre, ¡siempre!

Precisamente porque tiene el corazón tan amplio, Dios – es la segunda acción – paga a todos con la misma “moneda”, que es su amor. He aquí el sentido último de la parábola: los jornaleros de la última hora son pagados como los primeros, porque, en realidad, la de Dios es una justicia superior. Va más allá. La justicia humana dicta “dar a cada uno lo suyo, según lo que merece”, mientras que la justicia de Dios no mide el amor en la balanza de nuestros rendimientos, de nuestras prestaciones y de nuestros fallos: Dios nos ama y basta, nos ama porque somos hijos, y lo hace con un amor incondicional, un amor gratuito.

Hermanos y hermanas, a veces corremos el riesgo de tener una relación “mercantil” con Dios, centrándonos más en nuestras propias bondades que en su generosidad y su gracia. A veces también como Iglesia, en vez de salir a cada hora del día y tender los brazos a todos, podemos sentirnos los primeros de la clase, juzgando a los demás lejanos, sin pensar que Dios los ama también a ellos con el mismo amor que tiene para nosotros.

Y también en nuestras relaciones, que son el tejido de la sociedad, la justicia que practicamos a veces no es capaz de salir de la jaula del cálculo y nos limitamos a dar según lo que recibimos, sin atrevernos a más, sin apostar por la eficacia del bien hecho gratuitamente y del amor ofrecido con amplitud de corazón. Hermanos, hermanas, preguntémonos: Yo cristiano, yo cristiana, ¿sé salir hacia los demás? ¿Soy generoso, soy generosa hacia todos, sé dar ese “más” de comprensión, de perdón, como Jesús hizo conmigo y hace todos los días conmigo?

Que la Virgen nos ayude a convertirnos a la medida de Dios, esa de un amor sin medida.

PREGONES (Reflexión del Santo Evangelio según san Mateo: 20, 1-16)

La Compañía de María, Madre de los Sacerdotes

«El egoísmo es la tentación por la que el hombre se ve primero a sí mismo, busca primero su bienestar, su conveniencia, la satisfacción de sí mismo, pero Dios no lo pensó ni lo creó así.

El corazón del hombre debe tender a verse a sí mismo en los demás, a ver a los demás superiores a sí mismo, y ver en el bien de los demás realizado el propio bienestar.

Jesús vino a darnos ejemplo, y a enseñarnos a regresar a ese estado en el que el corazón busca el bien, y rechaza el mal.

Él vino a darse completamente todo. Siendo el primero se hizo último, para que podamos tender a ese bien para el que fuimos creados.

Él vino a ordenar todas las cosas, y a enseñarnos cómo debemos orientar todo hacia Dios, a través del servicio al prójimo.

Procura tú tener las condiciones para ser un digno trabajador en la viña del Señor. 

Entrégale tu vida, y deja que Él haga contigo lo que quiera.

Déjate llenar de su amor y de su misericordia, recibiendo el salario inmerecido de valor infinito, que es su cuerpo y su sangre, en cada Eucaristía, y desea para los demás lo mismo que tú recibes: el Reino de los cielos en la tierra, que es el mismo Cristo, aun sin merecerlo, porque Él nos lo ha merecido».

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Se dice Credo.

PLEGARIA UNIVERSAL

Oremos, hermanos, por todos los hombres y por todas sus necesidades, para que nunca falte a nadie la ayuda de nuestro amor y digamos: Te rogamos, Señor.

1. Por el santo Padre, el Papa León, por nuestro obispo N., y por todos los demás obispos, por los presbíteros y diáconos; para que cuiden santamente el pueblo que tienen encomendado, roguemos al Señor.

2. Por los jefes de Estado y por los demás gobernantes, por los responsables del bien común y por los que tienen en sus manos las riquezas del mundo; para que fomenten la justicia, el bienestar, la paz y la libertad, roguemos al Señor.

3. Por los que padecen hambre u otras necesidades, por los que están enfermos o se sienten oprimidos, por los que añoran la patria o viven lejos de sus familias y de sus hogares; para que experimenten el consuelo y la fortaleza de Dios, roguemos al Señor.

4. Para que Dios nos conceda el gozo del Espíritu, y el perdón de los pecados, la perseverancia en la fe y en las buenas obras y la salvación eterna de nuestras almas, roguemos al Señor.

Padre justo y lleno de bondad, que das a los primeros lo mismo que a los últimos, escucha nuestras oraciones y haz que comprendamos que, como el cielo aventaja la tierra, así tus caminos aventajan a los nuestros y que es un gran honor haber sido llamados, desde el amanecer, a trabajar en tu viña. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Acepta benignamente, Señor, los dones de tu pueblo, para que recibamos, por este sacramento celestial, aquello mismo que el fervor de nuestra fe nos mueve a proclamar. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio para los domingos del Tiempo Ordinario.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Jn 10, 14

Yo soy el buen pastor, dice el Señor; y conozco a mis ovejas, y ellas me conocen a mí.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

A quienes alimentas, Señor, con tus sacramentos, confórtanos con tu incesante ayuda, para que en estos misterios recibamos el fruto de la redención y la conversión de nuestra vida. Por Jesucristo, nuestro Señor.


 

LUNES 21

Rojo 

Fiesta de San Mateo, Apóstol y Evangelista 

San Mateo es una figura que destaca en el grupo de los Apóstoles. La vocación de este recaudador de impuestos en Cafarnaúm, constituye uno de los episodios sobresaliente del ministerio de Jesús en Galilea. El Evangelio según san Mateo es el que conecta más luminosamente el Antiguo con el Nuevo Testamento.

Ef 4, 1-7. 11-13; Sal 18; Mt 9, 9-13

CONFIGURADOS CON JESÚS (Reflexión para sacerdotes desde el Corazón de Jesús) La Compañía de María, Madre de los Sacerdotes

ACEPTARNOS PECADORES (Reflexión para sacerdotes desde el Corazón de Jesús) La Compañía de María, Madre de los Sacerdotes

CONVERSIÓN COMPLETA (Reflexión desde el Corazón de María) La Compañía de María, Madre de los Sacerdotes

VOLVER A LA VIDA (Reflexión desde el Corazón de María) La Compañía de María, Madre de los Sacerdotes

ANTÍFONA DE ENTRADA Mt 28, 19-20

Vayan y enseñen a todas las naciones, bautizándolas y enseñándoles a cumplir todo cuanto yo les he mandado, dice el Señor.

Se dice Gloria.

ORACIÓN COLECTA

Dios nuestro, que, con inefable misericordia, te dignaste elegir a san Mateo para convertirlo de publicano en Apóstol, concédenos que, sostenidos por su ejemplo y su intercesión, te sigamos fielmente y vivamos siempre unidos a ti. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA 

PRIMERA LECTURA 

Él fue quien concedió a unos ser apóstoles y a otros, evangelizadores.

De la carta del apóstol san Pablo a los efesios: 4, 1-7. 11-13

Hermanos: Yo, Pablo, prisionero por la causa del Señor, los exhorto a que lleven una vida digna del llamamiento que han recibido. Sean siempre humildes y amables; sean comprensivos y sopórtense mutuamente con amor; esfuércense en mantenerse unidos en el espíritu con el vínculo de la paz.

Porque no hay más que un solo cuerpo y un solo Espíritu, como es también sólo una la esperanza del llamamiento que ustedes han recibido. Un solo Señor, una sola fe, un solo bautismo, un solo Dios y Padre de todos, que reina sobre todos, actúa a través de todos y vive en todos.

Cada uno de nosotros ha recibido la gracia en la medida en que Cristo se la ha dado. Él fue quien concedió a unos ser apóstoles; a otros, ser profetas; a otros, ser evangelizadores; a otros, ser pastores y maestros. Y esto, para capacitar a los fieles, a fin de que, desempeñando debidamente su tarea, construyan el cuerpo de Cristo, hasta que todos lleguemos a estar unidos en la fe y en el conocimiento del Hijo de Dios y lleguemos a ser hombres perfectos, que alcancemos en todas sus dimensiones la plenitud de Cristo.

Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

SALMO RESPONSORIAL

Del salmo 18

R/. El mensaje del Señor resuena en toda la tierra.

Los cielos proclaman la gloria de Dios y el firmamento anuncia la obra de sus manos. Un día comunica su mensaje al otro día y una noche se lo trasmite a la otra noche. R/.

Sin que pronuncien una palabra, sin que resuene su voz, a toda la tierra llega su sonido, y su mensaje hasta el fin del mundo. R/.

ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO

R/. Aleluya, aleluya.

Señor, Dios eterno, alegres te cantamos, a ti nuestra alabanza. A ti, Señor, te alaba el coro celestial de los apóstoles. R/.

EVANGELIO

Sígueme. Él se levantó y lo siguió.

+ Del santo Evangelio según san Mateo: 9, 9-13 

En aquel tiempo, Jesús vio a un hombre llamado Mateo, sentado a su mesa de recaudador de impuestos, y le dijo: “Sígueme”. Él se levantó y lo siguió. 

Después, cuando estaba a la mesa en casa de Mateo, muchos publicanos y pecadores se sentaron también a comer con Jesús y sus discípulos. Viendo esto, los fariseos preguntaron a los discípulos: “¿Por qué su Maestro come con publicanos y pecadores?”. Jesús los oyó y les dijo: “No son los sanos los que necesitan de médico, sino los enfermos. Vayan, pues, y aprendan lo que significa: Yo quiero misericordia y no sacrificios. Yo no he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores”.

Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

PREGONES (Reflexión del Santo Evangelio según san Mateo 9, 9-13)

La Compañía de María, Madre de los Sacerdotes

«El Señor no ha venido a llamar a justos sino a pecadores, porque el Señor es justo y misericordioso, lento a la ira y generoso para dar y perdonar.

Jesús vino al mundo a traer misericordia, a entregarse a sí mismo como víctima de expiación por los pecados de todos los hombres, en un único y eterno sacrificio salvífico, agradable al Padre.

Promovía entre sus discípulos el apostolado conviviendo con publicanos y pecadores, y nos da ejemplo para que nosotros hagamos lo mismo.

Él llama a cada uno por su nombre para que se levante y lo siga, para que se convierta y lleve su misericordia a los demás.

Reconócete pecador y agradece que el Señor se ha dignado venir a buscarte, que te ha llamado para que lo sigas, y ha derramado sobre tus miserias su misericordia. 

Arrepiéntete, pídele perdón y ábrele la puerta de tu corazón, para que Él entre y se siente en tu mesa y cene contigo, y tú con Él.

Conviértete, decídete a cambiar tu vida, no ofrezcas sacrificios que ante Dios carecen de valor.

Escucha la voz de tu Señor que te dice: “Misericordia quiero y no sacrificios”, levántate y síguelo.

Aprende a hacer las catorce obras de misericordia con los más necesitados, y cumplirás con tu misión, haciendo lo que Jesús quiere. Harás la voluntad de Dios».

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ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Al venerar la memoria de san Mateo, te presentamos, Señor, nuestras oraciones y ofrendas, y te pedimos humildemente que mires con amor a tu Iglesia, cuya fe alimentaste con la predicación de los Apóstoles. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio I o II de los Apóstoles.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Cfr. Mt 9, 13

Yo no he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores, dice el Señor.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Hemos participado, Señor, de la alegría de la salvación que experimentó san Mateo al tener de invitado en su casa al mismo Salvador; concédenos nutrirnos siempre con el alimento de aquel que no ha venido a llamar a los justos sino a los pecadores. Por Jesucristo, nuestro Señor. 

Puede utilizarse la fórmula de bendición solemne.

 

MARTES 22

Martes XXV del Tiempo Ordinario

Memoria de los santos Cristóbal, Antonio y Juan, mártires de Tlaxcala

Prov 21, 1-6. 10-13; Sal 118; Lc 8, 19-21

PRACTICAR LA PALABRA (Reflexión para sacerdotes desde el Corazón de María) La Compañía de María, Madre de los Sacerdotes

BUSCAR A JESÚS (Reflexión desde el Corazón de María) La Compañía de María, Madre de los Sacerdotes

ORAR EN EL MONTE ALTO (Reflexión desde el Corazón de María) La Compañía de María, Madre de los Sacerdotes

ANTÍFONA DE ENTRADA

Ahora gozan en el cielo las almas de los santos, que siguieron en la tierra las huellas de Cristo; y, porque lo amaron hasta derramar su sangre por él, con Cristo se gozan eternamente.

ORACIÓN COLECTA

Concede, Señor, que las súplicas que te dirigimos con gozo den fruto, para que, en la devota conmemoración anual del día en que tus santos mártires Cristóbal, Antonio y Juan padecieron la muerte, también imitemos la constancia de su fe. Por nuestro Señor Jesucristo…

LITURGIA DE LA PALABRA 

PRIMERA LECTURA

Diversas sentencias del libro de los Proverbios.

Del libro de los Proverbios: 21, 1-6. 10-13

Como agua de riego es el corazón del rey en manos del Señor: él lo dirige a donde quiere. Al hombre le parece bueno todo lo que hace, pero el Señor es quien juzga las intenciones.

Proceder con rectitud y con justicia es más grato al Señor que los sacrificios. Tras los ojos altaneros hay un corazón arrogante; la maldad del pecador brilla en su mirada.

Los proyectos del diligente conducen a la abundancia, en cambio el perezoso no sale de la pobreza Los tesoros ganados con mentira se deshacen como el humo y llevan a la muerte.

El malvado busca siempre el mal y nunca se apiada de su prójimo. Cuando se castiga al arrogante, el sencillo aprende; cuando se amonesta al sabio, crece su ciencia.

El Señor observa el proceder de los malvados y acaba por precipitarlos en la desgracia. Quien cierra los oídos a las súplicas del pobre clamará también, pero nadie le responderá.

Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

SALMO RESPONSORIAL

Del salmo 118

R/. Enséñame, Señor, a cumplir tu voluntad.

Dichoso el hombre de conducta intachable, que cumple la ley del Señor. Dame nueva luz para conocer tu ley y para meditar las maravillas de tu amor. R/.

He escogido el camino de la lealtad a tu voluntad y a tus mandamientos. Enséñame a cumplir tu voluntad y a guardarla de todo corazón. R/. 

Guíame por la senda de tu ley, que es lo que quiero. Cumpliré tu voluntad sin cesar y para siempre. R/. 

ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO Lc 11, 28

R/. Aleluya, aleluya.

Dichosos los que escuchan la palabra de Dios y la ponen en práctica, dice el Señor. R/.

EVANGELIO

Mi madre y mis hermanos son aquellos que escuchan la palabra de Dios y la ponen en práctica.

+ Del santo Evangelio según san Lucas: 8, 19-21

En aquel tiempo, fueron a ver a Jesús su madre y sus parientes, pero no podían llegar hasta donde él estaba porque había mucha gente. Entonces alguien le fue a decir: “Tu madre y tus hermanos están allá afuera y quieren verte”. Pero él respondió: “Mi madre y mis hermanos son aquellos que escuchan la palabra de Dios y la ponen en práctica”. 

Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

PREGONES (Reflexión del Santo Evangelio según san Lucas: 8, 19-21)

La Compañía de María, Madre de los Sacerdotes

«La voluntad de Dios es que todos los hombres se salven y lleguen al conocimiento pleno de la verdad. Por tanto, el que hace la voluntad de Dios lucha por alcanzar la santidad, busca a Cristo, encuentra a Cristo, conoce a Cristo.

Él es la verdad. Jesús honra a sus discípulos, a aquellos que lo escuchan y lo siguen, extendiéndoles la invitación de pertenecer a su familia, de ser considerados su madre y sus hermanos si hacen la voluntad de Dios, para vivir en el cielo como los ángeles, no con relaciones humanas preferentes, sino compartiendo toda la misma gloria de Dios.

El Señor invita y compromete a ser parte de la gran familia de Dios, poniendo la condición de someterse a la voluntad de su Padre tal y como lo hacen su Madre y sus hermanos, porque no todo el que dice “Señor, Señor” entrará en el Reino de los cielos, sino aquel que hace la voluntad del Padre que está en el cielo, y tendrá los privilegios que Cristo le ha dado a su Madre y a sus hermanos.

Permanece tú en el seno de la Santa Madre Iglesia, aceptando la invitación de Jesús a ser parte de su familia, a la que perteneces desde que fuiste bautizado.

Siéntete honrado de ser considerado por el Hijo de Dios en tan alta estima, como su Madre y sus hermanos, y que eres hijo de Dios.

Agradece haber sido elegido como heredero del Reino de los cielos.

Cumple la voluntad de Dios haciendo lo que Él te diga, porque es así como permaneces en su amor, para ser considerado miembro predilecto de la gran familia de Dios.

El amor de Cristo por ti es infinito, como infinito es su amor por su Madre y por sus hermanos.

La voluntad de Dios es que lo des a conocer a todos los hombres, para que crean en Él y se salven. Háblales de Él y de su amor por ti, para que todo aquel que te escuche reciba la invitación de abrir su corazón para que reciba su amor».

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ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Recibe, Padre santo, las ofrendas que te presentamos en la conmemoración de estos santos mártires, y a nosotros tus siervos concédenos permanecer siempre firmes en la confesión de tu nombre. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Lc 22, 28-30

Ustedes han perseverado conmigo en mis pruebas, dice el Señor, y yo les voy a dar el Reino, para que en él coman y beban a mi mesa.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Señor Dios, que en tus santos mártires manifestaste de modo admirable el misterio de la cruz, concede, benigno, que, fortalecidos por este sacrificio, permanezcamos fielmente adheridos a Cristo y trabajemos en la Iglesia por la salvación de todos. Por Jesucristo, nue

 

MIÉRCOLES 23

Miércoles XXV del Tiempo Ordinario

Memoria de San Pío de Pietrelcina, presbítero

Blanco

 

Prov 30, 5-9; Sal 118; Lc 9, 1-6

ENVIADOS (Reflexión para sacerdotes desde el Corazón de Jesús) La Compañía de María, Madre de los Sacerdotes

MISIONEROS DE LA PALABRA (Reflexión para sacerdotes desde el Corazón de María) La Compañía de María, Madre de los Sacerdotes

LLEVAR LA PAZ DE CRISTO (Reflexión desde el Corazón de María) La Compañía de María, Madre de los Sacerdotes

LA GRANDEZA DE UN SACERDOTE (Reflexión para sacerdotes en la fiesta de San Pío de Pietrelcina) La Compañía de María, Madre de los Sacerdotes

MISIONEROS DE PAZ (Reflexión desde el Corazón de María) La Compañía de María, Madre de los Sacerdotes

ORACIÓN PARA EL SACERDOTE – En la fiesta de San Pío de Pietrelcina

ORACIÓN DE UNA MADRE ESPIRITUAL POR LOS SACERDOTES – En la fiesta de San Pío de Pietrelcina

ANTÍFONA DE ENTRADA Cfr. Sal 15, 5

El Señor es la parte de mi herencia y mi cáliz; tú, Señor, me devuelves mi heredad.

ORACIÓN COLECTA

Dios todopoderoso y eterno, que concediste a san Pío de Pietrelcina, presbítero, la gracia singular de participar de la cruz de tu Hijo, y renovaste, por su ministerio, las maravillas de tu misericordia, concédenos, por su intercesión, que, asociados siempre a los sufrimientos de Cristo, lleguemos felizmente a la gloria de la resurrección. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

PRIMERA LECTURA

No me des pobreza ni riqueza; dame solamente lo necesario para vivir.

Del libro de los Proverbios: 30, 5-9

Toda palabra de Dios es verdadera. El Señor es un escudo para cuantos en él confían. No alteres para nada sus palabras, no sea que te reprenda y resultes mentiroso.

Dos cosas te pido, Señor, antes de morir, no me las niegues: líbrame de la falsedad y la mentira; no me des pobreza ni riqueza, dame tan sólo lo necesario para vivir, no sea que la abundancia me aparte de ti y me haga olvidarte; no sea que la pobreza me obligue a robar y me lleve a ofenderte.

Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

SALMO RESPONSORIAL

Del salmo 118

R/. Condúceme, Señor, por tu camino. 

Apártame de los caminos falsos y dame la gracia de cumplir tu voluntad. Para mí valen más tus enseñanzas que miles de monedas de oro y plata. R/. 

Tu palabra, Señor, es eterna, más estable que el cielo. Aparto mi pie de toda senda mala para cumplir tus palabras. R/.

Medito tus decretos y odio el camino de la mentira. Detesto y aborrezco la mentira y amo tu voluntad. R/.

ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO Mc 1, 15

R/. Aleluya, aleluya.

El Reino de Dios ya está cerca, dice el Señor. Conviértanse y crean en el Evangelio. R/.

EVANGELIO

Los envió a predicar el Reino de Dios y a curar a los enfermos. 

+ Del santo Evangelio según san Lucas: 9, 1-6

En aquel tiempo, Jesús reunió a los Doce y les dio poder y autoridad para expulsar toda clase de demonios y para curar enfermedades. Luego los envió a predicar el Reino de Dios y a curar a los enfermos.

Y les dijo: “No lleven nada para el camino: ni bastón, ni morral, ni comida, ni dinero, ni dos túnicas. Quédense en la casa donde se alojen, hasta que se vayan de aquel sitio. Y si en algún pueblo no los reciben, salgan de ahí y sacúdanse el polvo de los pies en señal de acusación”.

Ellos se pusieron en camino y fueron de pueblo en pueblo, predicando el Evangelio y curando en todas partes.

Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

PREGONES (Reflexión del Santo Evangelio según san Lucas: 9, 1-6)

La Compañía de María, Madre de los Sacerdotes

«Jesucristo, el Señor, que ha muerto por todos los hombres, los reúne en una sola familia: la Santa Iglesia Católica, y a todos los bautizados los envía al mundo con una misión divina: la evangelización. Pero los envía de dos en dos, que quiere decir que no los envía solos, sino en comunidad, para poner al servicio del prójimo los dones que Dios les da, y para que sean conscientes de sus debilidades, reconociendo con humildad que necesitan de otros y deben dejarse ayudar, porque no pueden solos, es mucha la responsabilidad y la labor del apostolado.

Él los envía a llevar su Palabra y sus enseñanzas a todos los lugares a donde van, para establecer el carisma cristiano, contagiando la fe, llevando esperanza, practicando la caridad, para darlo a conocer tal cual es: Hombre y Dios, para que todos crean en Él y se salven.

Por tanto, Él manda que todo cristiano sea misionero de la Palabra. Pero también les advierte que no todos los recibirán. Algunos no los escucharán y los rechazarán. Y les dice qué hacer: expresar su desaprobación, irse de ahí y seguir adelante, dejando claro que la voluntad de Dios no se impone, sino que invita a que cada uno abrace la fe con libertad, porque es el regalo más grande que Dios da a la humanidad.

Recibe tú los dones y talentos que Dios te da para perfeccionarte, poniéndolos al servicio de los demás, amando a Dios por sobre todas las cosas y al prójimo como a ti mismo.

Aprovecha la oportunidad que Dios te da de dar a conocer a Cristo a través de su Palabra, enseñándola con humildad y sencillez, con total disposición, pero sin preocuparte, sino confiando en que aquel que te envía es todopoderoso, es tu Padre amoroso y, a través de su divina providencia, te dará los medios.

Agradece, porque tú, que eres tan sólo un hombre indigno y pecador, tienes una misión divina a la que te envía tu Salvador».

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ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Dios misericordioso que, despojando a san Pío de Pietrelcina del hombre viejo, te dignaste formar en él un hombre nuevo conforme a tu imagen, concédenos, propicio, que nosotros, igualmente renovados, te ofrezcamos este sacrificio de reconciliación, agradable a tus ojos. Por Jesucristo nuestro Señor.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Cfr. Lam 3, 24-25

El Señor es la parte que me ha tocado en herencia, y buscarlo es mi mayor bien.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Por la eficacia de este sacramento, te rogamos, Señor, que, a ejemplo de san Pio de Pietrelcina, nos conduzcas siempre por el camino de tu amor, y que la obra buena que empezaste en nosotros, la perfecciones hasta el día en que se manifieste Jesucristo. Él, que vive y reina por los siglos de los siglos.



 

JUEVES 24

Jueves XXV del Tiempo Ordinario

Misa por las vocaciones a las Órdenes sagradas

Nuestra Señora de la Merced

Verde

SANTA CURIOSIDAD (Reflexión para sacerdotes desde el Corazón de Jesús) La Compañía de María, Madre de los Sacerdotes

CONOCER Y AMAR A JESÚS (Reflexión desde el Corazón de María) La Compañía de María, Madre de los Sacerdotes

JUEVES SACERDOTAL: “ORACIÓN PARA PEDIR POR NUESTROS SACERDOTES”

Ecli 1, 2-11; Sal 89; Lc 9, 7-9

ANTÍFONA DE ENTRADA Mt 9, 38

Rueguen al Señor de la mies que envíe trabajadores a sus campos, dice Jesús a sus discípulos.

ORACIÓN COLECTA

Señor Dios, que quisiste proveer de pastores a tu pueblo, infunde en tu Iglesia tal espíritu de piedad y fortaleza, que suscite ministros dignos de tu altar y los haga ser valientes y humildes promotores del Evangelio. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA 

PRIMERA LECTURA 

No hay nada nuevo bajo el sol.

Del libro del Eclesiastés (Cohélet): 1, 2-11

Todas las cosas, absolutamente todas, son vana ilusión. 

¿Qué provecho saca el hombre de todos sus trabajos en la tierra? Pasa una generación y viene otra, pero la tierra permanece siempre.

El sol sale y se pone; corre y llega a su lugar, de donde vuelve a salir. Sopla el viento hacia el sur y gira luego hacia el norte, y dando vueltas y más vueltas, vuelve siempre a girar. Todos los ríos van al mar, pero el mar nunca se llena; regresan al punto de donde vinieron y de nuevo vuelven a correr.

Todo es difícil de entender: no deja el hombre de cavilar, no se cansan los ojos de ver ni los oídos de oír. Lo que antes existió, eso volverá a existir. Lo que antes se hizo, eso se volverá a hacer. No hay nada nuevo bajo el sol.

Si de alguna cosa dicen: “Mira, esto sí es nuevo”, aun esa cosa existió ya en los siglos anteriores a nosotros. Nadie se acuerda de los antiguos y lo mismo pasará con los que vengan: no se acordarán de ellos sus sucesores

Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

SALMO RESPONSORIAL

Del salmo 89

R/. Tú eres, Señor, nuestro refugio.

Tú, Señor, haces volver al polvo a los humanos, diciendo a los mortales que retornen. Mil años son para ti como un día, que ya pasó; como una breve noche. R/.

Nuestra vida es tan breve como un sueño; semejante a la hierba, que despunta y florece en la mañana y por la tarde se marchita y se seca. R/.

Enséñanos a ver lo que es la vida y seremos sensatos. ¿Hasta cuándo, Señor, vas a tener compasión de tus siervos? ¿Hasta cuándo? R/.

Llénanos de tu amor por la mañana y júbilo será la vida toda. Que el Señor bondadoso nos ayude y dé prosperidad a nuestras obras. R/.

ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO Jn 14. 6

R/. Aleluya, aleluya.

Yo soy el camino, la verdad y la vida; nadie va al Padre si no es por mí, dice el Señor. R/.

EVANGELIO

A Juan yo lo mandé decapitar. ¿Quién es entonces éste de quien oigo semejantes cosas?

+ Del santo Evangelio según san Lucas: 9, 7-9

En aquel tiempo, el rey Herodes se enteró de todos los prodigios que Jesús hacia y no sabía a qué atenerse, porque unos decían que Juan había resucitado; otros, que había regresado Elías, y otros, que había vuelto a la vida uno de los antiguos profetas. 

Pero Herodes decía: “A Juan yo lo mandé decapitar. ¿Quién será, pues, éste del que oigo semejantes cosas?”. Y tenía curiosidad de ver a Jesús. 

Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

PREGONES (Reflexión del Santo Evangelio según san Lucas 9, 7-9)

La Compañía de María, Madre de los Sacerdotes

«El que quiera saber quién es Jesús, que contemple la cruz.

Jesús, el único Hijo de Dios, es el Redentor de los hombres, el Salvador. Los que no lo reconocen y no lo aceptan son unos cobardes, les falta el valor de mirar a los ojos al Crucificado, contemplar la mirada de Jesús, agonizando en esa Cruz, y dejarse mirar por Él, dejarse llenar de su gracia para que conozcan quién es Él. 

Él es el camino, la verdad y la vida.

Él es quien los perdona, los salva y les da la vida. 

Él es la bondad infinita y la misericordia misma. 

Aquellos que no lo reconocen es porque cierran sus ojos y no quieren ver.

Aquellos que no lo escuchan es porque cierran sus oídos y no quieren oír.

Pero tú tienes tus ojos abiertos y tus oídos atentos. Tú sabes quién es Él. Enséñale al mundo a conocerlo. Ve y diles quién es Él.

Tú lo has conocido. Él está contigo todos los días de tu vida. Tal y como se ha revelado, hombre y Dios, así es Él.

Y si alguien no te cree, dile que voltee a ver a los que lo siguen, a los que han renunciado a todo para entregarle su vida; que contemplen a su Madre al pie de la cruz, y en ellos lo reconocerán. Que vean sus obras. Entonces lo verán. Él es el mismo ayer hoy y siempre».

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ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Mira, Señor, con bondad las oraciones y ofrendas de tu pueblo, para que se multipliquen los dispensadores de tus misterios y perseveren sin cesar en tu amor. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN 1 Jn 3, 6

Conocemos lo que es el amor, en que Cristo dio su vida por nosotros. Así también debemos nosotros dar la vida por nuestros hermanos.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Alimentados con el pan de esta mesa celestial, te suplicamos, Señor, que, por este sacramento de caridad, maduren las vocaciones, que a manos llenas siembras en el campo de la Iglesia, de tal modo, que sean muchos los que elijan el camino de servirte en sus hermanos. Por Jesucristo, nuestro Señor.




 

VIERNES 25

Viernes XXV del Tiempo Ordinario

Misa por la remisión de los pecados, A

Blanco 

Ecli 3, 1-11; Sal 143; Lc 9, 18-22

ACEPTAR LA CRUZ CON ALEGRÍA (Reflexión para sacerdotes desde el Corazón de Jesús) La Compañía de María, Madre de los Sacerdotes

COMENZAR OTRA VEZ (Reflexión para sacerdotes desde el Corazón de Jesús) La Compañía de María, Madre de los Sacerdotes

PERDER LA VIDA POR CRISTO (Reflexión desde el Corazón de María) La Compañía de María, Madre de los Sacerdotes

ANTÍFONA DE ENTRADA (cfr. Sb 11, 24. 25. 27)

Señor, tú tienes misericordia de todos y nunca odias a tus creaturas; borras los pecados de los hombres que se arrepienten, y los perdonas, porque tú, Señor, eres nuestro Dios.

ORACIÓN COLECTA

Señor, escucha bondadoso nuestros ruegos y perdona nuestros pecados, para que nos concedas juntamente tu perdón y tu paz. Por nuestro Señor Jesucristo.

LITURGIA DE LA PALABRA 

PRIMERA LECTURA 

Hay un tiempo para cada cosa.

Del libro del Eclesiastés (Cohélet): 3, 1-11

Hay un tiempo para cada cosa y todo lo que hacernos bajo el sol tiene su tiempo. Hay un tiempo para nacer y otro para morir; uno para plantar y otro para arrancar lo plantado. Hay un tiempo para matar y otro para curar; uno para destruir y otro para edificar. Hay un tiempo para llorar y otro para reír; uno para gemir y otro para bailar. Hay un tiempo para lanzar piedras y otro para recogerlas; uno para abrazarse y otro para separarse. Hay un tiempo para ganar y otro para perder; uno para retener y otro para desechar. Hay un tiempo para rasgar y otro para coser; uno para callar y otro para hablar. Hay un tiempo para amar y otro para odiar; uno para hacer la guerra y otro para hacer la paz.

¿Qué provecho saca el que se afana en su trabajo? He observado todas las tareas que Dios ha encomendado a los hombres para que en ellas se ocupen. Todo lo ha hecho Dios a su debido tiempo y le ha dado el mundo al hombre para que reflexione sobre él; pero el hombre no puede abarcar las obras de Dios desde el principio hasta el fin.

Palabra de Dios. Te alabamos, Señor. 

SALMO RESPONSORIAL 

Del salmo 143

R/. Bendito sea el Señor, mi fortaleza.

Bendito sea el Señor, mi roca firme; él adiestró mis manos y mis dedos para luchar en lides. R/.

Él es mi amigo fiel, mi fortaleza, mi seguro escondite, escudo en que me amparo, el que los pueblos a mis plantas rinde. R/.

Señor, ¿qué tiene el hombre para que en él te fijes? ¿Qué hay en él de valor, para que así lo estimes? El hombre es como un soplo; sus días, como sombra que se extingue. R/.

ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO Mc 10, 45

R/. Aleluya, aleluya.

El Hijo del hombre vino a servir y a dar su vida por la redención de todos. R/.

EVANGELIO

Tú eres el Mesías de Dios Es necesario que el Hijo del hombre sufra mucho.

+ Del santo Evangelio según san Lucas: 9, 18-22

Un día en que Jesús, acompañado de sus discípulos, había ido a un lugar solitario para orar, les preguntó: “¿Quién dice la gente que soy yo?”. Ellos contestaron: “Unos dicen que eres Juan el Bautista; otros, que Elías; y otros, que alguno de los antiguos profetas, que ha resucitado”.

Él les dijo: “Y ustedes, ¿quién dicen que soy yo?”. Respondió Pedro: “El Mesías de Dios”. Entonces Jesús les ordenó severamente que no lo dijeran a nadie. 

Después les dijo: “Es necesario que el Hijo del hombre sufra mucho, que sea rechazado por los ancianos, los sumos sacerdotes y los escribas, que sea entregado a la muerte y que resucite al tercer día”.

Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

PREGONES (Reflexión del Santo Evangelio según san Lucas 9, 18-22)

La Compañía de María, Madre de los Sacerdotes

«Jesús es el que da la vida por nosotros, el que muere en la cruz para rescatarnos, el que nos ama y a quien amamos.

Él es el amor. Un amor crucificado por nosotros, y resucitado, para salvarnos.

Él es el Hijo de Dios a quien decidimos entregar la vida.

Él es el Verbo encarnado, que nació de vientre puro y virgen de mujer, por Dios enviado para padecer, para ser rechazado por los doctores y letrados, para ser juzgado, despreciado, desterrado, y sufrir mucho; para ser crucificado, porque nos ama.

Él es el dueño de la vida de los hombres. Con su pasión y su muerte compró nuestra vida. Somos suyos.

Él es el Mesías, el Hijo de Dios vivo, hombre y Dios, que ha venido a ganar tu vida y la vida del mundo para liberarnos.

Él es el Libertador, el Salvador, el Redentor, que le entrega a cada uno su propia vida, que ganó con su sangre, para que, en libertad, cada uno decida si quiere entregarle su vida, para que Él le dé su paraíso. 

Si tú sabes quién es Él, confíale tu vida, abandona tu vida en su amor. Reconócelo y síguelo.

Decide tú, en libertad, darle tu vida, para que Él haga contigo lo que quiera. Es a ti a quien Él quiere, es a ti a quien Él vino a buscar, y es por ti que era necesario que el Hijo del hombre sufriera, muriera y resucitara, para hacerte completamente suyo, y gozarse sumergiéndote en las delicias de su cielo.

El mundo debe conocerlo. Diles tú quién es Él».

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ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Te ofrecemos, Señor, este sacrificio de reconciliación y de alabanza, para que, compadecido, perdones nuestros pecados y dirijas tú mismo nuestro vacilante corazón. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio IV para los domingos del Tiempo Ordinario

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Lc 15, 10)

Habrá gran alegría entre los ángeles del cielo, por un solo pecador que se convierta. 

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Concédenos, Dios misericordioso, a quienes, por este sacrificio, hemos recibido el perdón de nuestros pecados, que con tu gracia podamos evitarlos de ahora en adelante y servirte con sincero corazón. Por Jesucristo, nuestro Señor.



 

SÁBADO 26

Sábado XXV del Tiempo Ordinario

Misa votiva de Santa María de Guadalupe

Memoria de los Santos Cosme y Damián, mártires

Cosme y Damián sufrieron el martirio en Alepo (Siria). Desde el siglo IV se realizaban tantos milagros sobre sus sepulcros que la leyenda los empezó a considerar como los médicos que curaban gratuitamente Así, su culto no tardó en difundirse por todos los países mediterráneos.

Ecli 11, 9-12, 8; Sal 89; Lc 9, 43-45

EN PERFECTA CONFIGURACIÓN (Reflexión para sacerdotes desde el Corazón de María) La Compañía de María, Madre de los Sacerdotes

CREER EN CRISTO VIVO (Reflexión desde el Corazón de María) La Compañía de María, Madre de los Sacerdotes

ANTÍFONA DE ENTRADA

Misa votiva de Santa María de Guadalupe

Alégrate, Virgen María! Tú llevaste en tu seno a Cristo, creador del cielo y de la tierra, y diste a luz al Salvador del mundo.

Santos Cosme y Damián

Estos santos derramaron su sangre gloriosa por el Señor, amaron a Cristo en su vida, lo imitaron en su muerte, y por eso merecieron la corona del triunfo.

ORACIÓN COLECTA

Misa votiva de Santa María de Guadalupe

Padre santo, que en santa María de Guadalupe nos has enseñado a escuchar tu Palabra y a conservarla en tu corazón, ilumínanos con el esplendor de la verdad, para que sigamos fielmente el camino del Evangelio. Por nuestro Señor Jesucristo...

Santos Cosme y Damián 

Proclamamos, Señor, tu grandeza al celebrar la memoria de tus santos mártires Cosme y Damián, porque a ellos les diste el premio de la gloria eterna y a nosotros nos proteges con tu maravillosa providencia. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

PRIMERA LECTURA

Acuérdate de tu Creador en tus años jóvenes, antes de que el polvo vuelva a la tierra y el espíritu vuelva a Dios.

Del libro del Eclesiastés (Cohélet): 11, 9-12, 8

Alégrate, joven, durante tu juventud, disfruta de corazón tus años jóvenes. Sigue el camino que te indique el corazón y lo que deleita a tus ojos. Pero no olvides que de todo ello Dios te pedirá cuentas. Aleja de tu corazón la tristeza y de tu cuerpo el sufrimiento; pero recuerda que los placeres de la juventud son cosas que se acaban.

Acuérdate de tu Creador en tus años jóvenes, antes de que vengan los días amargos y se te echen encima los años en que dirás: “No hallo gusto en nada”. Antes de que se nuble la luz del sol, la luna y las estrellas, y retornen las nubes tras la lluvia. Cuando tiemblen los guardias de la casa y se dobleguen los valientes. Cuando las que muelen sean pocas y dejen de trabajar y las que miran por las ventanas se queden ciegas. Cuando las puertas de la calle se cierren y se apague el ruido del molino. Cuando enmudezca el canto de las aves y cesen todas las canciones. Cuando den miedo las alturas y los peligros del camino.

Cuando florezca el almendro y se arrastre la langosta y no dé gusto la alcaparra, porque el hombre se va a su eterna morada y circulan por la calle los dolientes. Antes de que se rompa el cordón de plata, antes de que se quiebre la lámpara de oro, antes de que se haga añicos el cántaro junto a la fuente, antes de que se caiga la polea dentro del pozo, antes de que el polvo vuelva a la tierra, a lo que era, y el espíritu vuelva a Dios, que es quien lo ha dado. Todas las cosas, absolutamente todas, dice Cohélet, son vana ilusión.

Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

SALMO RESPONSORIAL

Del salmo 89, 3-4. 5-6.12-13.14.17.

R/. Tú eres, Señor, nuestro refugio.

Tú, Señor, haces volver al polvo a los humanos, diciendo a los mortales que retornen. Mil años son para ti como un día, que ya pasó; como una breve noche. R/.

Nuestra vida es tan breve como un sueño; semejante a la hierba, que despunta y florece en la mañana y por la tarde se marchita y se seca. R/.

Enséñanos a ver lo que es la vida y seremos sensatos. ¿Hasta cuándo, Señor, vas a tener compasión de tus siervos? ¿Hasta cuándo? R/.

Llénanos de tu amor por la mañana y júbilo será la vida toda. Que el Señor bondadoso nos ayude y dé prosperidad a nuestras obras. R/.

ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO Cfr. 2 Tim 1, 10

R/. Aleluya, aleluya.

Jesucristo, nuestro Salvador, ha vencido la muerte y ha hecho resplandecer la vida por medio del Evangelio. R/.

EVANGELIO

El Hijo del hombre va a ser entregado. Tenían miedo de preguntarle acerca de este asunto.

+ Del santo Evangelio según san Lucas: 9, 43-45

En aquel tiempo, como todos comentaban, admirados, los prodigios que Jesús hacía, éste dijo a sus discípulos: “Presten mucha atención a lo que les voy a decir: El Hijo del hombre va a ser entregado en manos de los hombres”.

Pero ellos no entendieron estas palabras, pues un velo les ocultaba su sentido y se las volvía incomprensibles. Y tenían miedo de preguntarle acerca de este asunto.

Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

PREGONES (Reflexión del Santo Evangelio según san Lucas 9, 43-45)

La Compañía de María, Madre de los Sacerdotes

«Conocer a Jesús es quitarse un velo de los ojos y verlo tal cual es.

Él es Dios, pero también es hombre, y los hombres crecen. Jesús creció en estatura, en sabiduría y en gracia, ante Dios y ante los hombres.

Crecer quiere decir unir más tus pensamientos, tus sentimientos, tus deseos, tus anhelos, tus obras, tus propósitos, tus trabajos, tus ofrendas, tu fe, tu esperanza, tu amor, todo, a Dios.

Quiere decir comprometerse con Dios, asumir la responsabilidad de conocer la verdad.

Jesús vino al mundo no a ser servido, sino a servir.

Mientras más alabado es alguien por lo que representa, más debe recordar y anunciar que está llamado a vivir la pasión de Cristo, dando la vida por los demás. 

Quita el velo de tus ojos teniendo visión sobrenatural, y reconoce la responsabilidad tan grande que tienes de ser cristiano, porque se te ha revelado la verdad, que es Cristo, y debes transmitirla.

No esperando ser elogiado por predicar sus prodigios, sino consciente de que estás llamado a dar la vida por Cristo, a sufrir los dolores de Cristo, los dolores de María, a compartir la Pasión de Jesús y la Pasión de María, que es un deber y una gran responsabilidad».

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ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Misa votiva de Santa María de Guadalupe

Padre bueno, al conmemorar a la gloriosa siempre Virgen María, convierte con tu poder, en sacramento de salvación, los dones que con gozo te presentamos. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Santos Cosme y Damián 

Al conmemorar la muerte dichosa de tus justos, te ofrecemos, Señor, aquel mismo sacrificio en el que tuvo su origen todo martirio. Por Jesucristo, nuestro Señor.

PREFACIO: Santa María de Guadalupe, maestra en el seguimiento del Evangelio.

En verdad es justo darte gracias, y deber nuestro glorificarte, Padre santo, por Jesucristo, tu Hijo, nuestro Dios y Señor.

Porque quisiste que la Virgen María fuera por excelencia la mujer que escuchó tu Palabra y la puso en práctica.

Al ponernos nosotros bajo la mirada protectora de Santa María de Guadalupe, aprendemos de ella, maestra de la palabra, que es posible, con tu gracia, vivir conforme al evangelio que tu Hijo nos entregó y así recorrer con gozo el camino que conduce a tu morada eterna.

Por eso, con todos los ángeles y santos, te alabamos, proclamando sin cesar: Santo, Santo, Santo...

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN 

Misa votiva de Santa María de Guadalupe Cfr. Lc 2, 19

María guardaba todas estas cosas y las meditaba en su corazón.

Santos Cosme y Damián 

La abundante recompensa de los santos consiste en la presencia de Dios: murieron por Cristo y viven para siempre.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Misa votiva de Santa María de Guadalupe

Dios y Padre nuestro, habiendo participado de tu mesa, te rogamos que, al celebrar la memoria de la Madre de tu Hijo, gocemos con abundancia de los frutos de este santo sacrificio. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Santos Cosme y Damián 

Conserva tus dones, Señor, en nosotros, y haz que lo que de tu bondad recibimos en la conmemoración de los santos mártires Cosme y Damián, sea para nosotros fuente de salvación y de paz. Por Jesucristo, nuestro Señor

 

DOMINGO 27

Verde

 Domingo XXVI del Tiempo Ordinario 

«‘Hijo, ve a trabajar hoy en la viña’. Él le contestó: ‘Ya voy, señor’, pero no fue».

[Se omite la Memoria de San Vicente de Paúl, presbítero] 


 

Ez 18, 25-28; Sal 24; Flp 2, 1-11; Mt 21, 28-32

LA OBEDIENCIA DEL SACERDOTE (Reflexión para sacerdotes desde el Corazón de María) La Compañía de María, Madre de los Sacerdotes

ANTÍFONA DE ENTRADA Dn 3, 31. 29. 30. 43. 42

Todo lo que hiciste con nosotros, Señor, es verdaderamente justo, porque hemos pecado contra ti y hemos desobedecido tus mandatos; pero haz honor a tu nombre y trátanos conforme a tu inmensa misericordia.

ORACIÓN COLECTA

Señor Dios, que manifiestas tu poder de una manera admirable sobre todo cuando perdonas y ejerces tu misericordia, multiplica tu gracia sobre nosotros, para que, apresurándonos hacia lo que nos prometes, nos hagas partícipes de los bienes celestiales. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

PRIMERA LECTURA

Cuando el pecador se arrepiente, salva su vida.

Del libro del profeta Ezequiel: 18, 25-28

Esto dice el Señor: “Si ustedes dicen: ‘No es justo el proceder del Señor’, escucha, casa de Israel: ¿Conque es injusto mi proceder? ¿No es más bien el proceder de ustedes el injusto?

Cuando el justo se aparta de su justicia, comete la maldad y muere; muere por la maldad que cometió. Cuando el pecador se arrepiente del mal que hizo y practica la rectitud y la justicia, él mismo salva su vida. Si recapacita y se aparta de los delitos cometidos, ciertamente vivirá y no morirá”. 

Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

SALMO RESPONSORIAL

Del salmo 24, 4bc-5. 6-7. 8-9.

R/. Descúbrenos, Señor, tus caminos.

Descúbrenos, Señor, tus caminos, guíanos con la verdad de tu doctrina. Tú eres nuestro Dios y salvador y tenemos en ti nuestra esperanza. R/. 

Acuérdate, Señor, que son eternos tu amor y tu ternura. Según ese amor y esa ternura, acuérdate de nosotros. R/. 

Porque el Señor es recto y bondadoso indica a los pecadores el sendero, guía por la senda recta a los humildes y descubre a los pobres sus caminos. R/. 

SEGUNDA LECTURA

Tengan los mismos sentimientos que tuvo Cristo Jesús.

De la carta del apóstol san Pablo a los filipenses: 2, 1-11

Hermanos: Si alguna fuerza tiene una advertencia en nombre de Cristo, si de algo sirve una exhortación nacida del amor, si nos une el mismo Espíritu y si ustedes me profesan un afecto entrañable, llénenme de alegría teniendo todos una misma manera de pensar, un mismo amor, unas mismas aspiraciones y una sola alma. 

Nada hagan por espíritu de rivalidad ni presunción; antes bien, por humildad, cada uno considere a los demás como superiores a sí mismo y no busque su propio interés, sino el del prójimo. Tengan los mismos sentimientos que tuvo Cristo Jesús.

Cristo, siendo Dios, no consideró que debía aferrarse a las prerrogativas de su condición divina, sino que, por el contrario, se anonadó a sí mismo, tomando la condición de siervo, y se hizo semejante a los hombres. Así, hecho uno de ellos, se humilló así mismo y por obediencia aceptó incluso la muerte, y una muerte de cruz.

Por eso Dios lo exaltó sobre todas las cosas y le otorgó el nombre que está sobre todo nombre, para que, al nombre de Jesús, todos doblen la rodilla en el cielo, en la tierra y en los abismos, y todos reconozcan públicamente que Jesucristo es el Señor, para gloria de Dios Padre. 

Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO Jn 10, 27

R/. Aleluya, aleluya.

Mis ovejas escuchan mi voz, dice el Señor; yo las conozco y ellas me siguen. R/. 

EVANGELIO

El segundo hijo se arrepintió y fue. - Los publicanos y las prostitutas se les han adelantado en el Reino de Dios.

+ Del santo Evangelio según san Mateo: 21, 28-32

En aquel tiempo, Jesús dijo a los sumos sacerdotes y a los ancianos del pueblo: “¿Qué opinan de esto? Un hombre que tenía dos hijos fue a ver al primero y le ordenó: ‘Hijo, ve a trabajar hoy en la viña’. Él le contestó: ‘Ya voy, señor’, pero no fue. El padre se dirigió al segundo y le dijo lo mismo. Éste le respondió: ‘No quiero ir’, pero se arrepintió y fue. ¿Cuál de los dos hizo la voluntad del padre?”. Ellos le respondieron: “El segundo”.

Entonces Jesús les dijo: “Yo les aseguro que los publicanos y las prostitutas se les han adelantado en el camino del Reino de Dios. Porque vino a ustedes Juan, predicó el camino de la justicia y no le creyeron; en cambio, los publicanos y las prostitutas sí le creyeron; ustedes, ni siquiera después de haber visto, se han arrepentido ni han creído en él”.

Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

REFLEXIÓN DEL SANTO PADRE FRANCISCO (1.X.23)

¡Queridos hermanos y hermanas, buenos días!

Hoy el Evangelio habla de dos hijos, a los que el padre pide que vayan a trabajar a la viña (cf. Mt 21, 28-32). Uno de ellos responde inmediatamente "sí", pero luego no va; el otro dice "no", pero luego se arrepiente y va.

¿Qué se puede decir de ambos comportamientos? Se puede inmediatamente pensar que ir a trabajar a la viña requiere sacrificio y santificarse; sacrificarse cuesta, no es espontáneo, aun con lo hermoso de saberse hijos y herederos. El problema no está aquí tan ligado a la resistencia a ir a trabajar en la viña, sino en la sinceridad o al menos frente al padre y frente a uno mismo. Si de hecho ninguno de los dos hijos se porta de manera impecable, uno miente, mientras que el otro se equivoca, pero permanece sincero. 

Miremos al hijo que dice “sí”, pero luego no va. Él no quiere hacer la voluntad del padre, pero tampoco quiere ponerse a discutir y hablar. Así se esconde detrás de un “sí”, detrás de un falso asenso, que esconde su pereza y por el momento le salva la cara. Es un hipócrita. Se escabulle sin conflictos, pero engaña y desilusiona a su padre, faltándole el respeto de peor forma de lo que habría hecho un franco “no”. El problema de un hombre que se comporta así es que no es solo un pecador, sino también un corrupto, porque miente sin problemas para cubrir y camuflar su desobediencia, sin aceptar algún dialogo, o enfrentamiento honesto. 

El otro hijo, aquel que dice “no” pero luego va, es en cambio sincero. No es perfecto pero sincero. Ciertamente, nos hubiera gustado verlo decir “sí” inmediatamente. Pero no es así, al menos, manifiesta de manera franca y en un cierto sentido valiente su reticencia. Se asume, por lo tanto, la responsabilidad de su comportamiento y actúa bajo la luz del sol. Luego, con esta honestidad de base, termina poniéndose en discusión, llegando a entender que se ha equivocado y regresando por sus pasos. Es, podremos decir, un pecador, pero no un corrupto. Escuchen esto: éste es un pecador, pero no es un corrupto. Y para el pecador hay siempre esperanza de redención; para el corrupto, en cambio, es mucho más difícil. De hecho, sus falsos “sí”, aparentemente elegantes pero hipócritas y sus ficciones convertidas en habito son como un grueso “muro di goma”, detrás del cual se resguarda de la voz de la conciencia. Y estos hipócritas hacen tanto daño. Hermanos y hermanas, pecadores sí, todos somos pecadores, ¡corruptos no! ¡Pecadores sí, corruptos no!

Mirémonos ahora a nosotros mismos y, a la luz de todo esto, hagámonos alguna pregunta. ¿Frente al cansancio de vivir una vida honesta y generosa, de comprometerme yo -cada uno dice, me comprometo- según la voluntad del Padre, estoy dispuesto a decir “sí” cada día, aunque cueste? Y cuando no lo consigo, soy sincero en el enfrentarme con Dios sobre mis dificultades, mis caídas, ¿mis fragilidades? Y cuando digo "no", ¿vuelvo atrás? Habla con el Señor sobre esto. ¿Cuándo me equivoco, estoy dispuesto a arrepentirme y a regresar sobre mis pasos? ¿O hago como si nada y vivo llevando una máscara, preocupándome solo en aparecer como bueno y correcto? En definitiva, soy un pecador, como todos, ¿o hay en mi algo de corrupto? No lo olviden: pecadores sí, corruptos no.

Que María, espejo de santidad, nos ayude a ser cristianos sinceros.

PREGONES (Reflexión del Santo Evangelio según san Mateo 21, 28-32)

La Compañía de María, Madre de los Sacerdotes

«Dios, que es todopoderoso, justo y misericordioso, por su bondad les ha dado a los hombres libertad. Les ha concedido libre albedrío. Les ha dado propia libertad para decidir amar a Dios por sobre todas las cosas y hacer su divina voluntad, o no amarlo y correr el riesgo de perderlo todo, al elegir hacer cada quien lo que quiere y equivocar el camino. Pero les da también los medios para conocer su divina voluntad y les muestra el camino para cumplirla.

La voluntad de Dios es que todos los hombres se salven y lleguen al conocimiento pleno de la verdad. El que obedece a Dios no se equivoca. El que hace la voluntad de Dios, lo obedece.

No todo el que diga “Señor, Señor” entrará en el Reino de los Cielos, sino el que cumple la voluntad de Dios.

“Señor, si es posible, que pase de mí este cáliz, pero no se haga mi voluntad sino la tuya”: he ahí el ejemplo de un hombre obediente, que supo renunciar a su propia voluntad para cumplir la voluntad de Dios; que fue obediente hasta la muerte, y una muerte de cruz, en la que derramó su sangre hasta la última gota para la salvación de los hombres. 

Cristo es la verdad que le ha sido revelada a la humanidad a través de su encarnación como Hombre y Dios, de su vida, pasión, muerte y resurrección. Escucha la palabra de Dios, para que entiendas cuál es su voluntad para ti, y la cumplas.

Pide la ayuda de los ángeles, de los santos, de la Madre de Dios, y la luz del Espíritu Santo, para que siempre y en todo hagas la voluntad de Dios, aunque no quieras, aunque te cueste, aunque no la entiendas; aunque tu boca te traicione y digas “no”, porque no es obediente el que dice, sino el que hace lo que Él le dice. Pero intenta imitar a la Virgen María que dijo “sí” e hizo la voluntad de Dios todos los días de su vida, entonces alcanzarás en Cristo la perfección».

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Se dice Credo.

PLEGARIA UNIVERSAL 

Oremos, hermanos, por todos los hombres y por todas sus necesidades, para que a nadie falte nunca la ayuda de nuestra caridad y digamos: Te rogamos, Señor. 

1. Para que el Señor vivifique su Iglesia y le conceda santos y numerosos ministros que iluminen y santifiquen a los fieles, roguemos al Señor.

2. Para que Dios conceda a los gobernantes el deseo de ser justos e infunda en los responsables de los pueblos el sentido de la unidad de la familia humana, roguemos al Señor.

3. Para que los que buscan a Dios sinceramente encuentren la verdad que desean y, habiéndola encontrado, descansen contemplándola, roguemos al Señor.

4. Para que el Señor perdone nuestras culpas, no permita que recaigamos en el pecado y nos libre de una muerte imprevista, roguemos al Señor.

Dios nuestro, siempre dispuesto a acoger a los publicanos y pecadores que se convierten y se proponen actuar con justicia y con bondad, escucha las oraciones de tu pueblo y danos un sincero espíritu de penitencia, para que, teniendo los sentimientos propios de Cristo, podamos alcanzar la paz y el perdón. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Concédenos, Dios misericordioso, que nuestra ofrenda te sea aceptable y que por ella quede abierta para nosotros la fuente de toda bendición. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio para los domingos del Tiempo Ordinario.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN 1 Jn 3, 16

En esto hemos conocido lo que es el amor de Dios: en que dio su vida por nosotros. Por eso también nosotros debemos dar la vida por los hermanos.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Que este misterio celestial renueve, Señor, nuestro cuerpo y nuestro espíritu, para que seamos coherederos en la gloria de aquel cuya muerte, al anunciarla, la hemos compartido. El, que vive y reina por los siglos de los siglos.

 

 

LUNES 28

Lunes XXVI del Tiempo Ordinario

Misa por la Iglesia particular, E

O bien:

San Wenceslao, mártir

Wenceslao, duque de Bohemia, no cumplía aún los 30 años de edad, cuando fue asesinado por su hermano (935). En medio de una corte de costumbres bárbaras, se distinguió por su austeridad y su gran amor a los pobres. Su tumba, en Praga, se convirtió muy pronto en un centro de peregrinaciones.

O bien:

San Lorenzo Ruiz y compañeros mártires

En el siglo XVII, en la ciudad de Nagasaki, del Japón, dieciséis mártires derramaron su sangre por Cristo. Era un grupo formado por misioneros provenientes de Europa y de Asia, que en diferentes años y circunstancias, predicaron la fe cristiana en las Islas Filipinas, Formosa y en el Japón. En una forma maravillosa manifestaron la universalidad de la fe cristiana, y con el ejemplo de su vida y de su muerte esparcieron la semilla para los futuros trabajos misionales de la Iglesia.

Blanco / Rojo

LA VIDA ES CRISTO (Reflexión para sacerdotes desde el Corazón de Jesús) La Compañía de María, Madre de los Sacerdotes

INFANCIA ESPIRITUAL (Reflexión desde el Corazón de María) La Compañía de María, Madre de los Sacerdotes

Jb 1, 6-22; Sal 16; Lc 9, 46-50

ANTÍFONA DE ENTRADA Cfr. Apoc 1, 5-6

Jesucristo nos amó y nos purificó de nuestros pecados con su sangre y ha hecho de nosotros un reino de sacerdotes para su Dios y Padre. A él la gloria y el poder, por los siglos de los siglos. Amén.

ORACIÓN COLECTA

Misa por la Iglesia particular

Señor Dios, que en cada Iglesia que peregrina por el mundo manifiestas a la Iglesia una, santa, católica y apostólica, concede, benigno, a esta grey tuya de tal modo estar unida a su pastor, congregada en el Espíritu Santo por medio del Evangelio y la Eucaristía, que pueda representar dignamente la universalidad de tu pueblo y sea así signo e instrumento de la presencia de Cristo en el mundo. Él, que vive y reina contigo ...

San Wenceslao

Dios nuestro, que enseñaste al mártir san Wenceslao a anteponer al reino terrenal el reino de los cielos, concédenos, por su intercesión, que, negándonos a nosotros mismos, nos unamos de todo corazón a ti. Por nuestro Señor Jesucristo...

Santos Lorenzo Ruiz y compañeros

Te rogamos, Señor Dios, que nos concedas la constancia de tus santos mártires Lorenzo Ruiz y compañeros en el servicio a ti y al prójimo, porque en tu reino son felices los que sufren persecución por causa de la justicia. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos. 

LITURGIA DE LA PALABRA

PRIMERA LECTURA

El Señor me lo dio, el Señor me lo quitó: ¡Bendito sea el nombre del Señor!

Del libro de Job: 1, 6-22

Un día fueron los ángeles a presentarse ante el Señor y entre ellos llegó también Satanás. El Señor le preguntó: “¿De dónde vienes?” Él respondió: “De dar una vuelta por la tierra”.

El Señor le dijo: “¿Te fijaste en mi siervo Job? No hay nadie como él en la tierra; es un hombre íntegro y recto, que teme a Dios y se aparta del mal”. 

Satanás le respondió: “¿Y crees tú que su temor a Dios es desinteresado? ¿Acaso no has construido tú mismo una cerca protectora alrededor de él, de su familia y de todos sus bienes? Has bendecido el trabajo de sus manos y sus rebaños se han multiplicado por todo el país. Pero hazle sentir un poco el peso de tu mano, daña sus posesiones y verás cómo te maldice en tu propia cara”. El Señor le dijo: “Haz lo que quieras con sus cosas, pero a él no lo toques”. Y Satanás se retiró de la presencia del Señor.

Un día en que los hijos e hijas de Job estaban comiendo en casa del hermano mayor, llegó un mensajero a la casa de Job y le dijo: “Tus bueyes estaban arando y tus burras pastando en el mismo lugar, cuando cayeron sobre ellos unos bandidos, apuñalaron a los criados y se llevaron el ganado. Sólo yo pude escapar para contártelo”.

No había acabado de hablar, cuando llegó otro criado y le dijo: “Cayó un rayo y quemó y consumió tus ovejas y a tus pastores. Sólo yo pude escapar para contártelo”.

No había acabado de hablar, cuando llegó otro y le dijo: “Una banda de sabeos, divididos en tres grupos, se lanzaron sobre los camellos y se los llevaron y apuñalaron a los criados. Sólo yo pude escapar para contártelo”.

No había acabado de hablar, cuando llegó otro y le dijo: “Estaban tus hijos e hijas comiendo en casa de su hermano mayor, cuando un fuerte viento vino del desierto y embistió por los cuatro costados la casa, que se derrumbó y los mató. Sólo yo pude escapar para contártelo”.

Entonces Job se levantó y rasgó sus vestiduras. Luego se rapó la cabeza, se postró por tierra en oración y dijo: 

“Desnudo salí del vientre de mi madre y desnudo volveré allá. El Señor me lo dio, el Señor me lo quitó; ésa fue su voluntad: ¡Bendito sea el nombre del Señor!” 

A pesar de todo lo que le sucedió, Job no pecó ni profirió ninguna insolencia contra Dios.

Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

SALMO RESPONSORIAL

Del salmo 16, 1. 2-3. 6-7

R/. Señor, escucha nuestra súplica.

Señor, hazme justicia y a mi clamor atiende; presta oído a mi súplica, pues mis labios no mienten. R/.

Júzgame tú, Señor, pues tus ojos miran al que es honrado. Examina mi corazón, revísalo de noche, pruébame a fuego y no hallarás malicia en mí. R/.

A ti mi voz elevo, pues sé que me respondes. Atiéndeme, Dios mío, y escucha mis palabras; muéstrame los prodigios de tu misericordia, pues a quien acude a ti, de sus contrarios salvas. R/.

ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO Cfr. Mc 10, 45

R/. Aleluya, aleluya.

El Hijo del hombre vino a servir y a dar su vida por la redención de todos. R/.

EVANGELIO

El más pequeño entre todos ustedes, ése es el más grande.

+ Del santo Evangelio según san Lucas: 9, 46-50

Un día, surgió entre los discípulos una discusión sobre quién era el más grande de ellos. Dándose cuenta Jesús de lo que estaban discutiendo, tomó a un niño, lo puso junto a sí y les dijo: “El que reciba a este niño en mi nombre, me recibe a mí; y el que me recibe a mí, recibe también al que me ha enviado. En realidad, el más pequeño entre todos ustedes, ése es el más grande”.

Entonces, Juan le dijo: “Maestro, vimos a uno que estaba expulsando a los demonios en tu nombre; pero se lo prohibimos, porque no anda con nosotros”. Pero Jesús respondió: “No se lo prohíban, pues el que no está contra ustedes, está en favor de ustedes”. 

Palabra del Señor. Gloria a ti Señor Jesús.

PREGONES (Reflexión del Santo Evangelio según san Lucas 9, 46-50)

La Compañía de María, Madre de los Sacerdotes

«Jesús ama tanto a los niños, que Él mismo quiso hacerse niño.

Dios Padre en ese niño vio la plenitud realizada de su propia creación.

Se glorificó a sí mismo en ese niño que, desde antes de nacer, ya glorificaba al Padre. 

Jesús fue un niño normal, que fue creciendo, pero que conservó hasta su muerte su alma de niño.

Vino a enseñarnos a amarnos los unos a los otros, a obrar con humildad, y a hacernos el último, el servidor de todos.

El que recibe y acoge con hospitalidad al prójimo, al más necesitado, como a un niño, es a Cristo a quien recibe. 

Si pierdes el alma de niño, debes recuperarla. A eso se le llama conversión. 

Conviértete para volver a eso que eras, a ese corazón, a esas intenciones, a esa inocencia y pureza del alma, a ese querer ser como Dios.

Conviértete y conserva un alma pura y limpia, un alma bien dispuesta para recibir a Jesús, para ser uno con Él, que vino a rescatarte y salvarte, a convertirte a ti en esa belleza del niño que Dios Padre creó para Él.

Sigue el ejemplo de los más pequeños, los santos, que, por humillarse, han sido exaltados; por hacerse pequeños, han sido grandes; y, por hacerse últimos, han sido primeros».

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ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Misa por la Iglesia particular

Al celebrar el memorial de la inmensa caridad de tu Hijo, te rogamos, Señor, que el fruto de su obra salvadora, por el ministerio de tu Iglesia, sirva para la salvación del mundo entero. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio VIII para los domingos del Tiempo Ordinario

San Wenceslao

Que te sean aceptables, Señor, los dones que te presentamos en la conmemoración de tu mártir san Wenceslao y que agraden a tu majestad, del mismo modo que fue preciosa ante ti la efusión de su sangre. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Santos Lorenzo Ruiz y compañeros

Recibe, Padre santo, las ofrendas que te presentamos en la conmemoración de estos santos mártires y a nosotros tus siervos concédenos permanecer siempre firmes en la confesión de tu nombre. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Apoc 3, 20

Mira que estoy aquí, tocando a la puerta; si alguno escucha mi voz y me abre, entraré en su casa y cenaremos juntos.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Misa por la Iglesia particular

Que en esta Iglesia tuya, Señor, florezca y perdure hasta el fin la integridad de la fe, la santidad de vida, el amor fraterno y la piedad sincera; y, ya que la alimentas con tu Palabra y con el Cuerpo de tu Hijo, no ceses de conducirla bajo tu protección. Por Jesucristo, nuestro Señor.

San Wenceslao

Que el santo sacramento que recibimos, Señor, nos comunique aquella fortaleza de espíritu que hizo a tu mártir san Wenceslao fiel en tu servicio y victorioso en su pasión. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Santos Lorenzo Ruiz y compañeros

Señor Dios, que en tus santos mártires manifestaste de modo admirable el misterio de la cruz, concede, benigno, que, fortalecidos por este sacrificio, permanezcamos fielmente adheridos a Cristo y trabajemos en la Iglesia por la salvación de todos. Por Jesucristo, nuestro Señor.



 

MARTES 29

Martes XXVI del Tiempo Ordinario

Santos Arcángeles Miguel, Gabriel y Rafael

Blanco 

Fiesta 

Junto con estos tres arcángeles, celebramos hoy a todos los ángeles, que, desde el paraíso del Génesis, hasta el del Apocalipsis, llenan con su intervención invisible el desarrollo de la historia de la salvación. Son mensajeros del Señor, que nos descubren sus secretos y nos transmiten sus órdenes. Y son los primeros adoradores del Dios vivo, en medio de una muchedumbre inmensa.

ADORACIÓN EUCARÍSTICA (Reflexión para sacerdotes desde el Corazón de María) La Compañía de María, Madre de los Sacerdotes

DALES FUERZA (Oración por los sacerdotes en la fiesta de los Santos Arcángeles Miguel, Gabriel y Rafael) La Compañía de María, Madre de los Sacerdotes)

LA PROTECCIÓN DE LOS ARCÁNGELES (Reflexión desde el Corazón de María) La Compañía de María, Madre de los Sacerdotes

ANTÍFONA DE ENTRADA Cfr. Sal 102, 20

Bendigan al Señor todos sus ángeles, poderosos ejecutores de sus órdenes, prontos a obedecer su palabra.

Se dice Gloria.

ORACIÓN COLECTA

Señor Dios, que con admirable armonía distribuyes las funciones de los ángeles y de los hombres, concede, benigno, que aquellos mismos que te asisten, sirviéndote siempre en el cielo, sean los que protejan nuestra vida en la tierra. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

PRIMERA LECTURA

Miguel y sus ángeles pelearon contra el dragón.

Del libro del Apocalipsis del apóstol san Juan: 12, 7-12

En el cielo se trabó una gran batalla: Miguel y sus ángeles pelearon contra el dragón. El dragón y sus ángeles lucharon ferozmente, pero fueron vencidos y arrojados del cielo para siempre. Así, el dragón, que es la antigua serpiente, la que se llama Diablo y Satanás, la que engaña al mundo entero, fue precipitado a la tierra, junto con sus ángeles.

Entonces yo, Juan, oí en el cielo una voz poderosa, que decía: “Ha sonado la hora de la victoria de nuestro Dios, de su dominio y de su reinado, y del poder de su Mesías, porque ha sido reducido a la impotencia el que de día y de noche acusaba a nuestros hermanos, delante de Dios. Pero ellos lo han vencido por medio de la sangre del Cordero y por el testimonio que dieron, pues su amor a la vida no les impidió aceptar la muerte. Por eso, alégrense los cielos y todos los que en ellos habitan”.

Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

O bien:

Millones y millones estaban a sus órdenes.

Del libro del profeta Daniel: 7, 9-10. 13-14

Yo, Daniel, tuve una visión nocturna: Vi que colocaban unos tronos y un anciano se sentó. Su vestido era blanco como la nieve, y sus cabellos, blancos como lana. Su trono, llamas de fuego, con ruedas encendidas. Un río de fuego brotaba delante de él. Miles y miles lo servían, millones y millones estaban a sus órdenes. Comenzó el juicio y se abrieron los libros. Yo seguí contemplando en mi visión nocturna y vi a alguien semejante a un hijo de hombre, que venía entre las nubes del cielo. Avanzó hacia el anciano de muchos siglos y fue introducido a su presencia. Entonces recibió la soberanía. la gloria y el reino. Y todos los pueblos y naciones de todas las lenguas lo servían. Su poder nunca se acabará, porque es un poder eterno, y su reino jamás será destruido.

Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

SALMO RESPONSORIAL

Del salmo 137, 1-2a. 2bcd-4. 4-5.

R/. Te cantaremos, Señor, delante de tus ángeles.

De todo corazón te damos gracias, Señor, porque escuchaste nuestros ruegos. Te cantaremos delante de tus ángeles, te adoraremos en tu templo. R/.

Señor, te damos gracias por tu lealtad y por tu amor: siempre que te invocamos nos oíste y nos llenaste de valor. R/.

Que todos los reyes de la tierra te reconozcan, al escuchar tus prodigios. Que alaben tus caminos, porque tu gloria es inmensa. R/.

ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO Sal 102, 21

R/. Aleluya, aleluya.

Que bendigan al Señor todos sus ejércitos, servidores fieles que cumplen su voluntad. R/.

EVANGELIO

Verán a los ángeles de Dios subir y bajar sobre el Hijo del hombre.

+ Del santo Evangelio según san Juan: 1, 47-51

En aquel tiempo, cuando Jesús vio que Natanael se acercaba, dijo: “Este es un verdadero israelita en el que no hay doblez”. Natanael le preguntó: “Pe dónde me conoces?”. Jesús le respondió: “Antes de que Felipe te llamara, te vi cuando estabas debajo de la higuera”. Respondió Natanael: “Maestro, tú eres el Hijo de Dios, tú eres el rey de Israel”. Jesús le contestó: “Tú crees, porque te he dicho que te vi debajo de la higuera. Mayores cosas has de ver”. Después añadió: “Yo les aseguro que verán el cielo abierto y a los ángeles de Dios subir y bajar sobre el Hijo del hombre”.

Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

PREGONES (Reflexión del Santo Evangelio según san Juan: 1, 47-51)

La Compañía de María, Madre de los Sacerdotes

«El cielo está abierto y los ángeles de Dios suben y bajan sobre el Hijo de Dios, que vive en cada uno de nosotros.

Los arcángeles son seres espirituales que nos protegen, son como una fortaleza.

Ellos vienen y nos ayudan a recibir la gracia, suben y bajan sobre nosotros y elevan a Dios la gloria con la que glorifica el Hijo al Padre, en cada uno de los hijos de Dios, con los frutos de nuestra entrega, de nuestro trabajo, de nuestra conversión, de nuestro amor a Dios.

Ellos continuamente le están llevando a Dios esa gloria, y bajan con gracias para nosotros.

Ellos sirven a Dios. Cada uno tiene su propia misión para que se cumpla lo que le pedimos a Dios en la oración perfecta que nos enseñó Jesús, que es el Padre Nuestro. 

Santifican su nombre y traen a nosotros su reino para que se haga su voluntad en la tierra como en el cielo.

Nos ayudan a cumplir la voluntad de Dios.

El arcángel Gabriel nos trae el mensaje de Dios, nos alimenta a través de la Palabra y de la Eucaristía.

El arcángel Rafael nos trae la salud, que es la protección para hacer una buena profesión de fe, y para que pidamos perdón y sepamos perdonar.

El arcángel Miguel nos protege contra el enemigo, para que no caigamos en tentación y nos libra del mal.

Procura tener una continua comunicación con los ángeles y arcángeles. Aprovecha esa enorme ayuda de Dios. Ten más conciencia de su presencia, agradéceles, pídeles, trátalos. No dialogues con los demonios, deja que los arcángeles se encarguen de ellos.

Tú aprende de los arcángeles a servirle fielmente a Dios».

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ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Te ofrecemos, Señor, este sacrificio de alabanza, llevado ante tu soberana presencia por ministerio de los ángeles, y te pedimos humildemente que lo recibas complacido y hagas que nos sirva para nuestra salvación. Por Jesucristo, nuestro Señor.

PREFACIO: la gloria de Dios manifestada en los ángeles.

En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno. 

Y no cesar de alabarte, celebrando a tus ángeles y arcángeles, ya que el honor que les tributamos, redunda en tu gloria y proclama tu grandeza; pues, si es digna de admiración la creatura angélica, lo es inmensamente más aquel que la creó. Por Cristo, Señor nuestro.

Por él, adoran tu majestad todos los ángeles, y nosotros, a una con ellos, te adoramos llenos de júbilo, diciendo: Santo, Santo, Santo...

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Sal 137, 1

De todo corazón te doy gracias, Señor; te cantaré delante de tus ángeles.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Que nos fortalezca, Señor, el pan celestial con que nos has alimentado, para que caminemos seguros por la senda de la salvación bajo la fiel custodia de los ángeles. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

MIÉRCOLES 30

Miércoles XXVI del Tiempo Ordinario

Memoria de San Jerónimo, presbítero y doctor de la Iglesia


 

PORQUÉ SEGUIR A CRISTO (Reflexión para sacerdotes desde el Corazón de Jesús) La Compañía de María, Madre de los Sacerdotes

VOCACIÓN PARA SERVIR (Reflexión desde el Corazón de María) La Compañía de María, Madre de los Sacerdotes

Jb 9, 1-12. 14-16; Sal 87; Lc 9, 57-62

ANTÍFONA DE ENTRADA Cfr. Sal 1. 2-3

Dichoso el hombre que medita la ley del Señor, de día y de noche; dará fruto a su tiempo.

ORACIÓN COLECTA

Dios nuestro, que diste a san Jerónimo, presbítero, un suave y vivo afecto por la Sagrada Escritura, concede que tu pueblo se alimente de tu palabra con mayor abundancia y encuentre en ella la fuente de su vida. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

PRIMERA LECTURA

El hombre no puede hacer triunfar su causa contra Dios.

Del libro de Job: 9, 1-12. 14-16

Job tomó la palabra y les dijo a sus amigos: “Sé muy bien que el hombre no puede hacer triunfar su causa contra Dios. Si el hombre pretendiera entablar pleito con él, de mil cargos que Dios le hiciera, no podría rechazar ninguno. El corazón de Dios es sabio y su fuerza es inmensa.

¿Quién se le ha enfrentado y ha salido triunfante? En un instante descuaja las montañas y sacude los montes con su cólera; él hace retemblar toda la tierra y la estremece desde sus cimientos. Basta con que dé una orden y el sol se apaga; esconde cuando quiere a las estrellas; él solo desplegó los cielos y camina sobre la superficie del mar. Él creó todas las constelaciones del cielo: la Osa, Orión, las Cabrillas y las que se ven en el sur; él hace prodigios incomprensibles, maravillas sin número. 

Cuando pasa junto a mí, no lo veo; cuando se aleja de mí, no lo siento. Si se apodera de algo, ¿quién se lo impedirá? ¿Quién podrá decirle: 'Qué estás haciendo'?

Si Dios me llama a juicio, ¿cómo podría yo rebatir sus acciones? Aunque yo tuviera razón, no me quedaría otro remedio que implorar su misericordia. Si yo lo citara a juicio y él compareciera, no creo que atendiera a mis razones”. 

Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

SALMO RESPONSORIAL

Del salmo 87, labc-11. 12-13. 14-15

R. Señor, que llegue hasta ti mi súplica.

Todo el día te invoco, Señor, y tiendo mis manos hacia ti. ¿Harás tú maravillas por los muertos? ¿Se levantarán las sombras para darte gracias? R.

¿Se anuncia en el sepulcro tu lealtad? ¿O tu fidelidad en el reino de la muerte? ¿Se conocen tus maravillas en las tinieblas? ¿O tu justicia en el país del olvido? R.

Pero yo te pido ayuda, Señor, por la mañana irá a tu encuentro mi súplica. ¿Por qué, Señor, me rechazas y apartas de mí tu rostro? R.

ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO Cfr. Flp 3, 8-9

R/. Aleluya, aleluya.

Todo lo considero una pérdida y lo tengo por basura, para ganar a Cristo y vivir unido a él. R/.

EVANGELIO

Te seguiré a dondequiera que vayas.

+ Del santo Evangelio según san Lucas: 9, 57-62

En aquel tiempo, mientras iban de camino Jesús y sus discípulos, alguien le dijo: “Te seguiré a dondequiera que vayas”. Jesús le respondió: “Las zorras tienen madrigueras y los pájaros, nidos; pero el Hijo del hombre no tiene en dónde reclinar la cabeza”.

A otro, Jesús le dijo: “Sígueme”. Pero él le respondió: “Señor, déjame ir primero a enterrar a mi padre”. Jesús le replicó: “Deja que los muertos entierren a sus muertos. Tú ve y anuncia el Reino de Dios”.

Otro le dijo: “Te seguiré, Señor; pero déjame primero despedirme de mi familia”. Jesús le contestó: “El que empuña el arado y mira hacia atrás, no sirve para el Reino de Dios”.

Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

PREGONES (Reflexión del Santo Evangelio según san Lucas: 9, 57-62)

La Compañía de María, Madre de los Sacerdotes

«El cielo se llena de alegría por cada pecador que se convierte. Seguir a Jesús significa conversión, decir sí y corresponder a su llamado con una entrega total y verdadera, cada uno según su vocación, dejando que Dios haga con nosotros lo que quiera, con el deseo de cumplir sus deseos. Esa es la alegría del Corazón de Jesús.

Contémplalo en el vientre de su Madre, mientras busca posada, porque está por nacer. Es un niño indefenso que no tiene nada, ni siquiera tiene dónde reclinar su cabeza y, sin embargo, te llama, y te dice 'sígueme'. 

Contempla al Niño que nació sin nada. No tiene nada y, sin embargo, es dueño de todo. Mira su pobreza y, sin embargo, Él te llena de riqueza. Es un niño indefenso y, sin embargo, es el Hijo de Dios Todopoderoso, y puede darte cuanto le pidas. 

Contémplalo en su vida en el mundo, y síguelo a donde quiera que vaya. No tiene nada, no tiene dinero ni posesiones. Sin embargo, el precio de su bendita sangre vale para comprar a la humanidad entera. Por Él vale la pena dejar el mundo entero, en el momento en que te llama, sin dudar, sin titubear. Contemplarlo a Él es contemplar el paraíso y decir 'sí quiero'. 

Contémplalo en la Cruz, así como vino al mundo, sin nada. No tiene nada y, sin embargo, ha venido por ti para darte su paraíso. Decídete y síguelo». 

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ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Concédenos, Señor, que, meditando tu palabra, a ejemplo de san Jerónimo, te ofrezcamos con mayor fervor el sacrificio de la salvación. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Cfr. Jer 15, 16

Siempre que oí tus palabras, Señor, las acepté con gusto; tus palabras eran mi gozo y la alegría de mi corazón.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Señor, que los sagrados dones que acabamos de recibir en la celebración gozosa de san Jerónimo, inflamen los corazones de tus fieles, para que, atentos a la enseñanza de la Sagrada Escritura, conozcamos lo que debemos seguir y, siguiéndolo, lleguemos a la vida eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

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FIESTA DE SANTA MADRE TERESA DE CALCUTA

5 de septiembre

Reflexión para los sacerdotes

La Compañía de María, Madre de los Sacerdotes

(Tomado de “ESPADA DE DOS FILOS”)

Santa Madre Teresa: acudo a tu intercesión para que pueda cumplir con todo lo que Dios me pide, tomando mi cruz de cada día. Ayúdame a tener esa fe gigante que tú tuviste, y ese amor a los más pobres entre los pobres, para ver en ellos a Jesús y saciar su sed.

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«Sacerdotes de Jesucristo: la buena levadura es pequeñita, como yo; insignificante, no se ve, y sola nada puede, pero actúa, y hace crecer, con la gracia de Dios.

Ustedes han sido escogidos por su pequeñez, como yo, para que actúen y hagan crecer, con amor de Dios, las obras que Él les encomienda.

Para dar caridad y misericordia deben usar los medios ordinarios que Dios pone a su alcance, pero rezar con insistencia y con fe. Esperar y confiar en la Providencia divina. Les dará su gracia sobrenatural y entonces verán milagros.

Permanezcan en la disposición y obrando a la luz, para que todos vean no sólo la grandeza de sus obras, sino la pequeñez de ustedes, porque Dios ha escogido a los débiles para confundir a los fuertes, a fin de que, como dice la Escritura: el que se gloríe, se gloríe en el Señor. Yo escucho y atiendo sus peticiones, pero que su modelo y maestra sea María.

Pidan, pidan, pidan. Pero yo no concedo, yo solo intercedo. Eleven sus ruegos y pongan sus oraciones y sus ofrendas en el cielo; pero su mirada, que permanezca en Jesús, en medio del mundo, reflejado en cada alma que tiene sed, y en la pobreza del corazón de cada uno de ustedes, sacerdotes, que son otro Cristo en la tierra».

(VOLVER)

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FIESTA DE LA NATIVIDAD DE LA SANTÍSIMA VIRGEN MARÍA

8 de septiembre

SÍ A LA VIDA

La Compañía de María, Madre de los Sacerdotes

Decir sí a la vida es decirle sí a Dios.

Sí al amor.

Sí a la gracia.

Sí al don.

Sí a la misericordia.

Sí a la fe.

Sí a la esperanza.

Sí a la caridad.

Sí a la obediencia.

Sí a la fidelidad.

Sí a la confianza.

Sí al abandono.

Sí a la alegría.

Sí a la luz para el mundo.

Sí a la paz entre los hombres.

Sí a renovar todas las cosas.

Sí a la redención.

Sí a la salvación de la humanidad en todas sus generaciones.

Sí a la vida es el sí de mis padres y de los padres de mis padres.

Sí a la vida es el sí a la Redención para la salvación de todos los hombres.

Sí a la vida es el sí a la Re-creación de Dios, a través del Hijo, por quien son hechas nuevas todas las cosas.

Sí constante y eterno, que se renueva por cada sacerdote en cada Sacramento.

Sí de María por el que el Verbo es encarnado en vientre de mujer.

Sí del sacerdote, por el que el Verbo es encarnado en el altar.

Sí que es Eucaristía.

Sí por el que el Hijo de Dios se despoja de todo hasta de sí mismo, y por transubstanciación el Verbo se hace carne para habitar entre los hombres, en la renovación incruenta de su sacrificio por el que constantemente hace nuevas todas las cosas.

(VOLVER)

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ORACIÓN PARA EL SACERDOTE

En la fiesta de San Pío de Pietrelcina

23 de septiembre

La Compañía de María, Madre de los Sacerdotes

San Pío de Pietrelcina: tú, que nunca te gloriaste sino en la Cruz de Nuestro Señor Jesucristo, por la cual el mundo fue para ti un crucificado, y tú fuiste un crucificado para el mundo, llevando en tu cuerpo las señales de Jesús. 

Ayúdame a vivir con devoción la Santa Misa en la eternidad de Dios, tratando a la Eucaristía con fe, con esperanza y con amor, sin prisa para adorar, bendecir y alabar.

Ayúdame a valorar el sacramento de la confesión, y a permanecer firme en la oración, recibiendo el amor de Jesús, que es el arma que vence al demonio, porque contra el amor nada puede. 

Fortalece con tu intercesión mi disposición y mi entrega con obras de misericordia, a través de la caridad y la oración, para que acepte y ame todo sufrimiento, dirigiéndolo al único sacrificio agradable al Padre: el sacrificio de Cristo, que le da sentido redentor, para la renovación de mi alma. 

Enséñame, con tu ejemplo, a respetar mi dignidad sacerdotal, y a descubrir el misterio del sufrimiento, que es unir todo sufrimiento al de Cristo, teniendo sus mismos sentimientos, porque el amor todo lo cree, todo lo alcanza, todo lo soporta. 

Intercede por nosotros, ante las asechanzas y persecuciones del enemigo, para que sepamos mantener nuestra entrega de vida en la voluntad de Dios, amando hasta el extremo, porque lo que siempre triunfa es el amor. 

(VOLVER)

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ORACIÓN DE UNA MADRE ESPIRITUAL POR LOS SACERDOTES

En la fiesta de San Pío de Pietrelcina

23 de septiembre

La Compañía de María, Madre de los Sacerdotes

San Pío de Pietrelcina: tú, que supiste calmar la sed de Dios con el manantial de sangre que brotó de tus llagas, hazme sentir la sed de Cristo, como tú, para compadecer su sufrimiento y darle de beber. 

Que sea para mí una necesidad satisfacer su sed, para saciar mi sed. 

Que me entregue yo, como el surco que da cauce al arroyo, para conducir el agua viva del manantial de la fuente, que es Cristo, a las almas del purgatorio y a las almas del mundo, que tienen sed. 

Es Cristo quien compadece con ellas y sufre su sed. 

Es la expiación de los pecados del mundo, mediante la sangre del Cordero, lo que reanima, lo que vivifica, lo que salva, lo que sacia. 

Es la misericordia de Dios la que permite que la gracia llegue a todas las almas. 

Es la absolución de los pecados en el confesionario el camino. 

Es la Eucaristía el alimento, es el sacerdote el instrumento. 

Es Cristo el principio y el fin. 

Que sea mi entrega de vida salud para los instrumentos de Dios, para que ellos sean medio de conducción entre la gracia y las almas, entre el perdón y el pecador, entre el agua y el sediento. 

Que yo sea madre con la Madre, dignificando a la mujer en la Iglesia que también es madre porque engendra vida, y así calmar la sed de Dios.

(VOLVER)

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