09/02/2026

Lc 24, 32 - Camino a Emaús

CAMINO A EMAÚS

 

«¡Con razón nuestro corazón ardía, mientras nos hablaba por el camino y nos explicaba las Escrituras!» (Lc 24, 32).


 

Amigo mío:

En este tiempo pascual medita conmigo en tu propio camino.

Y en cuánto se parece al camino de los discípulos que iban a Emaús.

Y llénate de alegría con el recuerdo de aquel día en que yo salí a tu encuentro.

Tú no me conocías.

Pero yo te hablé al oído.

Caminé contigo.

Tú me invitaste.

Me abriste la puerta de tu corazón.

Y yo entré, y por tu nombre te llamé.

Te pedí que dejaras todo, y me siguieras.

Y tú abriste tus ojos.

Me reconociste.

Y dijiste sí.

Yo mismo partía el pan para ti.

Pero un día tú mismo partiste el pan.

Y yo en ti a mí mismo me reconocí.

Y desde entonces yo vivo en ti y tú en mí.

Y tú partes el pan para mi pueblo.

Y, cuando lo haces, ellos me ven a mí.

¡Qué dicha más grande la de ser sacerdote!

¡Alégrate!

Tú eres conmigo el Cordero pascual.

Mi siervo, mi amigo.

Hoy quiero agradecerte, porque, por ti, muchos me han reconocido.

¡Gloria a Dios que está en el cielo, en la tierra y en todo lugar!