20/01/2026

Jn 4, 5-42 - La sed de Jesús

EXPERIENCIAS ESPIRITUALES EN TIEMPO DE CUARESMA

LA SED DE JESÚS

Reflexión para sacerdotes desde el Corazón de Jesús

P. Gustavo Eugenio Elizondo Alanís

 

 

«Si conocieras el don de Dios y quién es el que te pide de beber, tú le pedirías a él, y él te daría agua viva» (Jn 4, 20).

 

Amigo mío:

Tengo sed. Dame de beber.

Pero antes, bebe tú del agua viva que yo te doy, para que lleves el don de Dios a mi Iglesia, y ellos beban del agua viva que yo te doy, y se conviertan, y así, con el manantial que suscitaré dentro de ellos, me des de beber y sacies mi sed.

Medita estas palabras en este tiempo de Cuaresma, para que comprendas bien qué es lo que yo te pido.

Qué es lo que debes hacer para santificarte, alimentando tu alma, no con el alimento que se acaba, sino con el alimento que es hacer la voluntad de mi Padre, hacer su obra, concluir aquello a lo que has sido enviado, y que es la continuación DE MI SAGRADA MISIÓN.

Dame de beber con el fruto de tu trabajo.

Pero antes, llénate del fuego del amor de mi Corazón.

Acepta, para ti, mi don.

Lucha por vivir como un hombre santo.

Es posible, siempre y cuando bebas de mi agua viva, que te da la vida eterna, y me des de beber de esa agua, que son almas santas.

Dentro de ti hay un manantial de agua que fluye, un torrente de gracia, para santificar almas.

Esa es tu misión.

Para eso has sido enviado.

Tú eres, amigo mío, mi elegido, para ser instrumento de vida eterna.

Siente mi sed.

Bebe. Sáciate de mí.

Hagamos lo que hacen los amigos.

Alegrémonos juntos, y brindemos, bebiendo hasta embriagarnos del amor de Dios por la humanidad.