28/01/2026

Jn 5, 17-30 - Trabajar para Dios

 27. TRABAJAR PARA DIOS

 

«Mi Padre trabaja siempre y yo también trabajo» (Jn 5, 17).

 

Amigo mío:

Así como yo trabajo, y como mi Padre trabaja, debes trabajar tú también, y santificar tu trabajo.

Tú eres mi siervo, pero yo te he llamado amigo, porque te he dado a conocer todo lo que mi Padre me ha dicho.

Te he dado mi poder, para que hagas mis obras.

Es decir, para que continúes mi trabajo en medio del mundo.

Mi trabajo es que me conozcan y que conozcan a aquel que me ha enviado.

Por tanto, tu trabajo es predicar el Evangelio, porque es la verdad que les he revelado, para que me conozcan y crean en mí.

Para que me honren, y honren a mi Padre del cielo, que es quien me ha enviado, y sean salvados.

¡Ay de ti si no predicaras el Evangelio!

Es para ti un deber.

Pero también debes escuchar mi Palabra, que está viva, que te da vida.

Y practicarla, porque debes dejar que el mundo te conozca a ti también.

Y tú estás configurado con la Palabra.

Yo soy la Palabra de Dios.

La misma Palabra que anunció mi muerte y resurrección.

La Palabra que juzgará a cada uno en el Juicio final.

La Palabra que hará a los muertos resucitar.

A unos para la vida, porque hicieron el bien, y a otros para la condenación, porque eligieron hacer el mal, y no se arrepintieron.

Tu trabajo es conseguir la conversión de las almas, a través de la gracia de la predicación de mi Palabra.

Conviértete tú primero, y cree en el Evangelio.

Y desde ahora, amigo mío, VIVIRÁS.