28/01/2026

Jn 7, 40-53 - Pregonar la verdad

30. PREGONAR LA VERDAD

«Nadie ha hablado nunca como ese hombre» (Jn 7, 46).

 

 

Amigo mío:

Escucha mi Palabra, en medio de mi tortura, de mi agonía, de mi sufrimiento en esta cruz.

Sigue teniendo la misma fuerza.

El mismo poder.

La misma eficacia.

Mi Palabra es la verdad.

Créela, porque se cumplirá hasta la última letra.

Abre tu corazón.

Abre tu mente.

Abre tus oídos.

Ten disposición y voluntad de creer lo que yo te digo.

Yo he venido a traer fuego sobre la tierra.

Y me alegra ver que en tu corazón YA ESTÁ ARDIENDO, amigo mío.

No puedes negar que mi Palabra atraviesa tu corazón como una espada de dos filos, y expone tus intenciones y tu amor por mí.

Por eso has dejado todo y me has seguido.

Por eso estás aquí.

Nadie te ha hablado como yo.

Nadie te ha profesado un amor tan grande, como lo hago yo.

Mírame, aquí estoy, dando mi vida por ti.

Amándote hasta mi último aliento.

Una sola cosa te pido: tú, que me has conocido, corresponde a mi amor predicando el Evangelio, porque esa es tu misión.

Pero te advierto que mi Palabra provoca división entre los que creen y los que no quieren creer.

Y mientras los que creen, como tú, pregonan la verdad desde las azoteas, para que el mundo crea y se convierta, los que no creen los perseguirán, y tratarán de callar su voz.

Intentarán ponerles la mano encima, pero no podrán, porque el poder de mi Palabra los protegerá.

Invencibles serán.

Como yo.

Estoy aquí, elevado en esta cruz.

Inmovilizado por la tortura de los clavos.

Y aun así, mi Palabra obra en ti.

Amigo mío, yo confío en ti.

Yo te envío a continuar la misión a la que mi Padre me envió.

Pero no te envío solo.

Ahí tienes a mi Madre.

Y contigo estoy yo, porque te he prometido estar contigo todos los días de tu vida.

Cree en que mi muerte es el acto de amor más grande que jamás alguien más hará por ti, porque yo no solamente doy mi vida por ti, sino que te daré la vida eterna de mi resurrección.

Y por eso yo te aseguro que todo sufrimiento, toda prueba, y la cruz que debes soportar conmigo, vale la pena.

Tú cree que un día estarás conmigo en mi Paraíso.