09/02/2026

Jn 12, 46 - Llenos de su luz

LLENOS DE SU LUZ

 

«Yo he venido al mundo como luz, para que todo el que crea en mí no siga en tinieblas» (Jn 12, 46).


 

Amigo mío:

Yo te he llamado para servirme.

Yo te he elegido porque te amo.

Pero no te he llamado “siervo”, te he llamado “amigo”.

Porque todo lo que mi Padre me ha dicho te lo he dado a conocer.

Yo no he venido al mundo por mi cuenta.

Yo soy enviado por Él.

Yo no hablo por mi cuenta.

Todo lo que digo me lo ha dicho Él.

Yo le debo a mi Padre obediencia.

Su mandamiento es vida eterna.

Yo he venido al mundo como luz, para iluminar los corazones de los hombres y no vivan en tinieblas.

Mi Palabra es luz.

Escucha mi Palabra y llénate de mi luz.

Yo soy el que estaba muerto y ha vuelto a la vida.

Yo soy aquel al que crucificaste tú.

Y he resucitado para darte vida eterna.

Porque te amo.

Yo no vine al mundo a condenarte, sino a salvarte.

A pesar de haberte llamado, de haberte elegido, de que tú dijiste sí, y me seguiste…, me has fallado, me has traicionado, te has equivocado tantas veces, has dudado del poder que yo te di para que el mundo crea en mí.

¿Cuántas palabras escritas en el Evangelio te faltan por predicar?

¿Cuántas enseñanzas tienes aún guardadas para mi pueblo ignorante, que clama al cielo buscando la paz?

¿Cuántas ovejas perdidas en el mundo hay, porque los lobos las han dispersado y han perdido a su pastor?

Encuéntralas. Ve a buscarlas.

Tu misión es hacer lo que te digo yo.

Tú no andas por tu cuenta.

A ti te envío yo.

Y si yo te envío, no te envío yo, sino mi Padre, que es quien me ha enviado, para que tú conozcas tu misión y participes conmigo en su plan de salvación.

Pero a veces te quedas dormido, aun cuando estás en oración hablando conmigo.

Parece que no me escuchas, pero es que no pones atención.

YO TE HABLO AL CORAZÓN.

Mi Palabra es la luz que ilumina tu alma.

Y si piensas que vives en tinieblas, que en ti solo hay oscuridad, es que te has olvidado de amar.

ÁMAME A MÍ.

Entrégame tu vida, tu corazón, tu voluntad.

Deja que yo lleve el timón.

Despréndete del mundo.

DAME TU CORAZÓN.

Y yo lo haré brillar como el sol, para iluminar al mundo con mi luz, y todo aquel que te vea a ti no te vea a ti, sino a mí, y a aquel que me ha enviado.

VIVE CONMIGO, YO HE RESUCITADO.

Siente cómo la vida penetra por los poros de tu piel, mientras mi Palabra hace a tu corazón arder.

Atrévete a ser uno conmigo.

A ser luz.

A perdonar, no a juzgar.

A amar, no a odiar.

A ser instrumento de misericordia y paz.

Deja que mi Madre te acompañe y te guíe en medio de la noche.

Para que salgas de tus tinieblas y vayas a mi admirable luz.

Yo te llamo “amigo”, pero tu misión es ser MI SERVIDOR.