NO PERDER LA PAZ
«No pierdan la paz. Yo soy el camino, la verdad y la vida» (Jn 14, 1.6).
Amigo mío:
Aprovecha bien este Tiempo de Pascua, que es un tiempo de paz, para llenarte de mi paz y la lleves a todo lugar al que yo te envío.
Te doy mi paz.
Recíbela con el corazón bien dispuesto.
Con las puertas abiertas de par en par.
Con tu mente serena.
Con tu conciencia tranquila.
Y llénate de seguridad.
Tú sabes que estoy contigo.
¿Qué más puedes necesitar?
También sabes que yo te estoy preparando un lugar, porque deseo que vivas en la eterna felicidad conmigo.
Yo deseo que me sigas.
Tú ya sabes a dónde voy, de dónde vengo… y a dónde vas.
Tú ya conoces el camino.
Yo soy el Camino.
Tú sabes que la verdad te alcanza la libertad.
Yo soy la Verdad.
Tú sabes que yo he venido a darte vida.
Yo soy la Vida.
Y también sabes que nunca te dejaré.
Porque lo prometí, estoy aquí.
En esta vida tendrás tribulaciones.
Dificultades.
Difíciles pruebas.
Grandes luchas.
Tentaciones.
Dudas.
Momentos de soledad.
Que debilitan el ánimo y dan cabida a la tristeza.
Pero no te dejes vencer.
No te desanimes.
No pierdas la paz.
Recuerda que contigo estoy para salvarte.
Yo he vencido al mundo.
Y te digo, amigo mío: no te acobardes, ten valor y sígueme.
Para que donde esté yo estés tú.
Tienes la certeza de que yo te he elegido.
No porque tú lo hayas querido.
O porque tú me hayas amado.
Sino porque YO he querido, y yo te he amado primero.
Y deseo, con todo mi Corazón, llevarte a mi Padre.
Yo te invito.
Tú decides.
Ven a mí.
Yo te haré plenamente feliz.
