10/02/2026

Jn 16, 29-33 - Vencer con amor

VENCER CON AMOR

 

«En el mundo tendrán tribulaciones; pero tengan valor, porque yo he vencido al mundo» (Jn 16, 33).


 

Amigo mío:

¿Tú crees en mí?

¿Crees que vengo de Dios?

¿Crees que soy el Hijo de Dios, el Mesías, tu Salvador?

Me alegra que creas en mí sin cuestionarme.

Que tengas una fe grande.

Y que conozcas la verdad.

Pero yo te digo, amigo mío: no basta que tengas fe.

Debes luchar por serme fiel.

En estos tiempos de dificultades y tribulaciones en el mundo, también los que creen en mí, incluso mis amigos ―los que han dejado todo para dar la vida por mí―, se dispersan, me traicionan, tienen miedo, y se alejan de mí.

Es necesario que vivan una experiencia espiritual conmigo.

Que el Espíritu Santo llene sus corazones de mi amor.

Para que tengan el valor de luchar y vencer, en la guerra espiritual de cada día.

Para vencer al mundo, como yo.

Y es precisamente esta nueva experiencia espiritual un encuentro conmigo, en el que transformo tu corazón.

Te doy mi Espíritu.

Y con Él los dones, frutos y carismas que necesitas.

Para no acobardarte.

Para tener el valor de reconocer con humildad que tú solo, con tus propios medios y tus pocas fuerzas NO PODRÁS.

NECESITAS DE MÍ.

Y yo estoy aquí, junto a ti, como lo prometí.

Ten el valor de reconocer que no eres tú, sino yo, en la batalla, el vencedor.

Por tanto, LO QUE CONVIENE ES QUE PERMANEZCAS EN MI AMOR.

No me traiciones.

No me abandones.

Lucha contra tus pasiones.

Despójate de tus deseos.

Entrégame tu voluntad, y te aseguro:

Yo te haré perseverar en la fidelidad.

Seremos uno.

Tú y yo venceremos juntos.

El mal no te alcanzará.

Nadie podrá derrotarte.

Porque yo he vencido al mundo.

Tu vida es el tesoro de mi triunfo.

Abandónate totalmente en mi amor.

No luches contra los sentimientos de tu corazón.

Reconoce que me amas con pasión.

Porque yo soy tu dueño.

Mío es tu corazón.

Fuiste creado para mí.

Para servirme y cumplir mi misión.

Para ser, no una víctima del mundo.

Sino SALVADOR.

Vencedor en la batalla.

Y conmigo, Rey y Señor.

Ese es tu destino.

Abraza tu cruz con valor.

Al mundo se le vence con amor.