PEDIR EN SU NOMBRE
«Cualquier cosa que pidan en mi nombre, yo la haré para que el Padre sea glorificado en el Hijo» (Jn 14, 13).
Amigo mío:
Tú me conoces.
Sabes bien quién soy yo.
Tú vives en mí y yo en ti.
Conoces que el Padre está en mí y yo en Él.
Tienes fe.
Pues yo te digo que, por tu fe, serás salvado.
Pero, por tus obras, yo mismo te juzgaré.
Tú sabes lo que tienes que hacer.
Tú sabes que tienes mi poder.
Y sabes que cualquier cosa que pidas en mi nombre yo lo haré.
Agradece entonces a los apóstoles y discípulos míos que me conocieron, que me vieron, y por mis obras creyeron, y transmitieron todo lo que escucharon y vieron, y ahora es cimiento de tu fe.
Dichoso seas porque tú crees sin haber visto.
Dichoso seas porque el Padre te ha escuchado decir: “ALABADO SEA JESUCRISTO”.
Dichoso seas por creer en tu configuración conmigo, y obrar en mi nombre.
Pero más dichoso serás cuando, por ti, otros crean, y conozcan la verdad; cuando los guíes por el camino que los lleva a la vida, y reconozcas que yo soy el camino, la verdad y la vida.
Yo sé lo que tú necesitas, aun antes de que me lo pidas.
Yo te conozco perfectamente bien.
Pero yo quiero que me lo pidas, porque yo quiero concederte lo que me pidas, para que el Padre sea glorificado en mí.
Mucho te lo di, aun sin pedírmelo.
Pero cuánto goza mi Corazón concediéndote cuando me pides, porque en ese gozo glorifico más a mi Padre Dios.
Si me conoces bien desearás glorificar a mi Padre, porque el que me conoce encuentra la felicidad en el gozo de mi Corazón.
En este Tiempo Pascual pídeme, en mi nombre, lo que necesitas, porque en este tiempo hay más gozo en mi Corazón al dar.
