20/01/2026

Mt 5, 17-19 - La ley de Dios

EXPERIENCIAS ESPIRITUALES EN TIEMPO DE CUARESMA

LA LEY DE DIOS

Reflexión para sacerdotes desde el Corazón de Jesús

P. Gustavo Eugenio Elizondo Alanís

 

 

«Yo les aseguro que antes se acabarán el cielo y la tierra, que deje de cumplirse hasta la más pequeña letra o coma de la ley» (Mt 5, 18).

 

Amigo mío:

La Palabra de Dios es la Ley.

Yo soy la Palabra de Dios.

Yo soy la Ley.

Yo cumplo los Mandamientos de mi Padre.

Jamás me contradigo a mí mismo.

La Ley se cumple en mí.

Y en mí llega a su plenitud.

Y el que no cumple la Ley, si se arrepiente, y se baña con mi preciosa sangre derramada en la cruz, queda limpio como la nieve.

No hay pecado que yo no perdone a un corazón contrito y humillado que se acerque a mí.

Pero yo he querido compartir todo contigo.

La Ley se cumple también en ti.

Mi Ley es amar, perdonar y dar vida.

Y yo he decidido hacerlo con tu participación.

He decidido hacer eficaz mi cruz, mi sacrificio, mis beneficios, a mi pueblo, con tu colaboración, y nunca sin ti.

Tú sabes que yo siempre cumplo mis promesas.

Tú sabes que se cumplirá mi Palabra hasta la última letra.

Tú sabes que yo haré respetar mi Ley.

Respétala tú también.

Cúmplela.

Enséñala.

Y muestra el camino del perdón a los arrepentidos, para que vivan en mi justicia y en mi paz.

La sabiduría de Dios se revela a través de la Ley de Dios.

La plenitud de la Ley de Dios se consuma en mi cruz.

Arrepiéntete de aquello que has incumplido.

Acércate a recibir mi perdón.

Pero, como yo no me contradigo, no puedo perdonarte aquí mismo, sino, de acuerdo a mi Ley, lo haré con la colaboración de otro de mis ministros.

No importa quién. Todos mis sacerdotes tienen mi poder.

Tú elige a uno que te dé confianza y que te ayude a abrir tu corazón.

Acude a él y recibe mi perdón.

No lo hagas solo una vez, sino una y otra vez, y tantas veces como sea necesario, para que des cumplimiento justo a mi Ley.