EXPERIENCIAS ESPIRITUALES EN TIEMPO DE CUARESMA
PERDONAR Y PEDIR PERDÓN
Reflexión para sacerdotes desde el Corazón de Jesús
P. Gustavo Eugenio Elizondo Alanís
«Ten paciencia conmigo y te lo pagaré todo» (Mt 18, 26).
Amigo mío:
Hablar de perdón es hablar de este tiempo de Cuaresma.
Es adentrarte en tu conciencia, mientras contemplas mi cuerpo crucificado pendiendo de la cruz.
Tú sabes que yo he dado mi vida por el perdón de los pecados.
También por los pecados que tú has cometido.
Por eso, hablar de perdón es hablar de mí.
¿Cuántas veces debes perdonar?
Mírame a mí en esta cruz.
Yo soy la respuesta a esa pregunta.
Pero tú, como sacerdote, no solo debes perdonar.
También haz esta pregunta: “¿cuántas veces, Señor, debo pedir perdón?”.
Examina tu conciencia todos los días.
Aprende a conocer tu corazón, a limpiarlo de culpas, para configurarlo con mi Corazón Sagrado.
Está escrito que debes perdonar para ser perdonado.
Pero no quieras acomodar estas palabras a tu conveniencia.
Tú sabes bien lo que quieren decir.
No basta perdonar para ser perdonado.
Tú también debes pedir perdón en el confesionario, y recibir de otro sacerdote, que tiene el mismo poder que tú, la absolución, para limpiar tu corazón.
No digas que con mis sacerdotes hago excepción.
No te engañes a ti mismo.
Esta cruz es la cruz de la redención, y es también para ti, porque tú eres un hombre según mi Corazón, pero también un pobre pecador.
Y en eso somos distintos tú y yo.
Pero que estas palabras no te desanimen, porque aquí estoy dándote la posibilidad de ser igual a mí en todo, TAMBIÉN EN TENER LA FUERZA Y LA VOLUNTAD PARA NO PECAR.
Pero solamente quien se confiesa con regularidad recibe esta gracia.
Aprovéchala.
Tú sabes que yo deseo con todo mi Corazón que seas santo, como yo soy santo.
Entonces, debes saber también que la santidad que tú deseas alcanzar no depende de mí, sino de ti.
Yo ya te la di.
Tú dame tu voluntad.
Esa es la única forma de alcanzar la santidad.
HÁGASE MI VOLUNTAD EN TI, Y SÍRVEME.
