Lc 7, 36-50 - Demostrar el amor
Lc 7, 36-50 - Demostrar el amor
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DEMOSTRAR EL AMOR

Meditando el Evangelio desde el Corazón de la Madre

(Fuente: Espada de Dos Filos V, n. 7)

Evangelio según san Lucas: 7, 36-50

Sus pecados le han quedado perdonados, porque ha amado mucho.

Hijo mío: te ha sido dada la fe, la esperanza y el amor en el Sacramento del Bautismo. Y porque has amado mucho, se te dará más.

Mi Hijo Jesús fue sometido a la obediencia, y aprendió y, llegado a la perfección, se convirtió en causa de salvación eterna para todos los que le obedecen.

Recibe este tesoro de mi corazón: mi obediencia a Dios, para que, obedeciendo su divina voluntad, le demuestres las buenas intenciones de tu corazón y cuánto lo amas. Ten el mismo sentir de Cristo, un mismo amor, un mismo ánimo, para que tu alegría sea colmada, considerando con humildad a los demás como superiores de ti mismo, buscando no tu propio interés sino el de los demás.

Repara el Sagrado, maltratado, injuriado, herido, lastimado, despreciado, insultado, y doloroso Corazón de tu Señor, con actos puros de amor, con tus lágrimas derramadas de arrepentimiento por tus pecados, con obras de misericordia, convirtiendo tu vida en oración, para transformarte en una ofrenda constante y agradable a Dios.

Acércate al Sagrario con tu corazón contrito y humillado, con la intención de convertir tu corazón, para aprender a entregar tu vida, amando hasta el extremo como Él, abriéndole tu alma, despojándote de tus miserias, para que Él te llene de su misericordia.

No tengas miedo al amor. Antes bien, ama, porque el amor todo lo puede, todo lo soporta y todo lo alcanza.

No te resignes a ser un pecador avergonzado; antes bien, pide perdón y levántate, y transforma tu vida en una ofrenda de amor, para que tu Señor te diga: ‘tus muchos pecados te han quedado perdonados, porque has mostrado mucho amor’».