Mt 13, 54-58 - Ser como Cristo
Mt 13, 54-58 - Ser como Cristo
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SER COMO CRISTO

Meditando el Evangelio desde el Corazón de la Madre

Fuente: Espada de Dos Filos IV, n. 44

«María, por su parte, guardaba todas estas cosas y las meditaba en su corazón» (Lc 2, 19)

Evangelio según san Mateo: 13, 54-58

¿No es este el hijo del carpintero? ¿De dónde, pues, ha sacado esa sabiduría y esos poderes milagrosos?

«Hijos míos: acudan a mí para que reciban mi auxilio, para que encuentren, a través de mí, el amor. Porque yo siempre los llevo a Jesús, porque Él siempre está conmigo y yo con Él. Pero el amor no es para guardarse, el amor es inquieto, es para entregarse, para compartirse, para darse, para fortalecer, para hacer crecer. Porque al que tiene amor nada le falta.

El que tiene amor ama y confía, comparte y entrega constantemente, porque el amor es infinito, bondadoso, eterno.

Yo les entrego el amor, que es Cristo, para que viva en ustedes, para que vivan en Él, para que los fortalezca y no tengan miedo. Nadie es profeta en su propia tierra, pero es en casa en donde nace, crece y se fortalece el amor, y es desde casa que el amor es enviado al mundo para que dé fruto, y ese fruto permanezca.

Que sean como Cristo, para que no juzguen, aunque sean juzgados; para que no critiquen, aunque sean criticados; para que no persigan, aunque sean perseguidos; para que, aunque no sean amados, sepan amar con el amor de Cristo, aun en su propia tierra.

Yo los acompaño para que mi corazón de Madre los sostenga, los fortalezca, los proteja, los ampare, los ayude y los conduzca al encuentro y a la plenitud del amor».