PREGONES (Reflexión del Santo Evangelio según san Lucas 6, 17. 20-26) – (María Beatriz Arce de Blanco)
Dichosos los pobres. - ¡Ay de ustedes los ricos!
«La Divina Providencia se derrama sobre los humildes, los que dejan todo para seguir a Cristo y se abandonan en las manos de su Padre.
Él derrama sus bienaventuranzas sobre los que lo aman. Derrama su Espíritu Santo y su gracia en esta vida, y les da la vida eterna.
Compórtate como verdadero hijo, porque lo eres. Él es verdadero Padre. Su ternura desborda por sus hijos, especialmente los más humildes, los que se sienten necesitados de Él, y le piden y se comportan de acuerdo a lo que Él les dice.
Tu dicha está en que Dios te amó primero. Jesús se adelanta siempre. Tú solo correspondes a su amor.
Seguirlo es arriesgado, porque te confronta con tus propios sentimientos cuando eres rechazado y perseguido por su causa, por ser tratado igual que lo trataron a Él. Pero vale la pena, porque el Reino de los cielos es de los que se arriesgan a dar la vida por Cristo. Dichoso seas por seguir a Cristo, porque te llevará con Él al Paraíso».
