PREGONES (Reflexión del Santo Evangelio según san Lucas 6, 43-49) – (María Beatriz Arce de Blanco)
¿Por qué me dicen ‘Señor, Señor’, y no hacen lo que yo les digo?
«Al hombre de corazón bueno se le conoce por sus buenas obras y por el beneficio que otros obtienen de ellas. Podemos ver en los rostros de los hombres belleza y bondad, pero no podemos ver las intenciones de sus corazones, y por su apariencia y habilidad de palabra nos pueden engañar.
Por eso debemos cuidarnos y siempre pedir luz al Espíritu Santo, para conocer lo que es de Dios, y rechazar lo que proviene de hombres malvados que no buscan el bienestar del prójimo sino su propio beneficio a costa de los demás, pero que los delatan sus frutos, que son malos, porque su corazón está lejos de Dios.
Permanece tú en el amor de Dios, para que des fruto bueno y abundante, y ese fruto permanezca. No creas todo lo que te dicen, no te dejes engañar por falsas predicaciones. Antes bien, investiga la fuente de donde esas palabras provienen y cuáles son los frutos de sus obras.
Aléjate de los hombres que hacen el mal. No te preocupes de ser difamado, insultado, criticado, juzgado, injuriado, perseguido, por la causa de Cristo. Tú persevera en el cumplimiento de tu deber, orando y trabajando, porque por tus frutos te conocerán, y sabrán que eres árbol bueno, que proviene de la semilla plantada por la mano del Hijo de Dios».
