PREGONES (Reflexión del Santo Evangelio según san Lucas 11, 14-23) – (María Beatriz Arce de Blanco)
El que no está conmigo, está contra mí.
«Dios es cercano a los hombres. Jesús es el Buen Pastor que reúne a su rebaño. Él busca a cada uno, ahuyenta a los lobos, y cuida, protege y defiende lo que es suyo y le pertenece.
Pero el hombre necio y testarudo divide, habla todo el tiempo de las tinieblas y no de la luz, de la acción del demonio y no de la gracia de Dios. Siembra la cizaña de la duda, juzga y critica -especialmente a los que están con Cristo, predican su palabra y hacen sus obras-, está dividido en sí mismo, porque camina con un pie en el Reino de Dios y el otro pie en el Reino del diablo.
Todo bautizado es miembro del cuerpo de Cristo, pero sólo permanece con Él quien cumple sus mandamientos y recibe la gracia de los sacramentos.
El Reino de Dios es eterno, no puede estar nunca dividido.
El Reino de los cielos en la tierra es la Santa Iglesia, de la cual Cristo es cabeza, y el Papa es quien lo representa. Por tanto, quien no está unido al Papa desparrama y está contra Él.
Permanece tú unido a Cristo, acompañando a María, escuchando su palabra, que es como espada de dos filos, asistiendo a las celebraciones litúrgicas, cumpliendo sus mandamientos y haciendo sus obras, recibiendo la gracia del Espíritu Santo a través de los sacramentos, pregonando el Evangelio, rezando por el Papa y por la Iglesia, orando y reflexionando en lo que María meditaba en su corazón, adorando la Sagrada Eucaristía, procurando con devoción un plan de vida de piedad, rezando el santo Rosario pidiendo por la santificación de los sacerdotes y la unidad de las familias, luchando por mantener los dos pies firmes en el Reino de los cielos, recogiendo con Cristo los frutos de la cruz, haciendo todo por amor de Dios.
Cristo ha vencido al mundo. Y tú, ¿estás con Él o estás contra Él?».
