Lc 2, 41-51 - Corazón Inmaculado de María
Lc 2, 41-51 - Corazón Inmaculado de María
00:00
00:00

PREGONES (Reflexión del Santo Evangelio según san Lucas 2, 41-51) – (María Beatriz Arce de Blanco)

María conservaba en su corazón todas aquellas cosas.

«Es imposible para la mente limitada de los hombres comprender a Dios y sus misterios. Pero Él, que es compasivo y misericordioso, se nos ha revelado a través de Jesucristo, su único Hijo, a quien envió al mundo para hacerse hombre y hacerse igual en todo como los hombres, menos en el pecado, para que comprendamos la voluntad de Dios a través del conocimiento de sí mismo, por su palabra y su ejemplo.

Él, que es la sabiduría infinita, permaneció sujeto a la autoridad de sus padres y, haciéndose obediente hasta la muerte, cumplió en todo la voluntad de su Padre, y nos dio ejemplo para que hagamos lo mismo.

Escucha tú la palabra de Dios que se te revela a través del Evangelio, y aprende de María a meditar todas las cosas en tu corazón, a fin de atesorar y desmenuzar cada palabra y cada enseñanza a la luz del Espíritu Santo y, con ayuda de su gracia, puedas conocer cuál es para ti la voluntad de Dios.

Obedece y haz lo que debes, aunque no entiendas, aunque no te guste, aunque no quieras, porque Él, que es la sabiduría infinita, se compadecerá de ti, y te conservará en el camino hacia la vida eterna.

Haz oración, haz penitencia, y consagra tu vida a Jesús a través del Inmaculado Corazón de María, para que, siendo todo suyo, seas todo de Él. Ella es la mejor garantía de que nunca te perderás, porque de ella aprendió a caminar el que es el camino, la verdad y la vida, Jesucristo, el Hijo único de Dios».