Lc 11, 5-13 - Jueves XXVII del Tiempo Ordinario
Lc 11, 5-13 - Jueves XXVII del Tiempo Ordinario
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PREGONES (Reflexión del Santo Evangelio según san Lucas: 11, 5-13) - (María Beatriz Arce de Blanco)

Pidan y se les dará.

«La Misa es la renovación del sacrificio de Jesús. Por tanto, cada Misa es un Viacrucis. Cuando tengas algo que pedir, pídelo en la Misa. Agradece, pide perdón, y acude con el corazón dispuesto a recibir, porque en la cruz, Dios se da todo: el Hijo de Dios te da su vida, para darte vida; Dios Padre te hace hijo, y te conserva unido a Él por filiación divina; y te da al Espíritu Santo, que le da a los que lo aman. Y si te da tanto, te dará también todo lo que necesitas. Pídele y te dará, búscalo y lo encontrarás, toca su puerta y te abrirá. Aprovecha esta audiencia general, que se vuelve privada, cuando tú recibes al mismo Dios en Cuerpo, en Sangre, en Alma, en Divinidad, en la Eucaristía, y te llena el alma de vida, de alegría, de luz, de alimento, de don, de perdón, de gratuidad. En esa unión, todo lo que pidas en su nombre, Él te lo concederá. 

Y luego reza, y transforma todas tus actividades del día en oración, pidiendo con insistencia lo que has pedido en la Misa. Ya no tienes que repetirlo, solo tienes que decir: concédeme lo que en la Misa te pedí. Insiste, en cada oración, en cada obra, en cada acción, ofreciendo todo lo que hagas, y haciendo todo por amor de Dios. Reza el Santo Rosario. Cada cuenta es una santa petición, con insistencia. Y si pides no solo para ti, sino para otros, como aquel que pidió tres panes para sus amigos, porque no tenía qué darles, entonces tu insistencia se convierte en oración de intercesión, santa insistencia que bendice Dios».