Lc 12, 39-48 - Miércoles XXIX del Tiempo Ordinario
Lc 12, 39-48 - Miércoles XXIX del Tiempo Ordinario
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PREGONES (Reflexión del Santo Evangelio según san Lucas: 12, 39-48) – (María Beatriz Arce de Blanco)

La Madre de Dios nos habla al corazón
Reflexión del Evangelio de la misa del día desde el Inmaculado Corazón de María

Al que mucho se le da, se le exigirá mucho.

«El que vive como si fuera el último día de su vida, cara a Dios examina cada día su conciencia y pide perdón, porque sabe que el Señor vendrá y le pedirá cuentas, y nadie sabe ni el día ni la hora.

El hombre previsor y virtuoso se prepara, usa su inteligencia, para que el momento más importante de su vida no lo tome desprevenido, no sea que lo encuentren distraído y pase la vergüenza de que su Señor le reclame que no esté cumpliendo con su deber.

El hombre inteligente pide la gracia para preparar el encuentro definitivo con el Señor, y no cierra sus ojos y sus oídos a la realidad de las verdades eternas, sino que tiene el valor de buscar para él cuál es la divina voluntad.

Lo asume como un deber cotidiano, no evade su responsabilidad, porque sabe que al que mucho se le da, mucho se le pedirá; pero que vale la pena, porque el premio es muy grande.

Tiene su fe y su esperanza puesta en la verdad, que es Cristo, y su amor en el cumplimiento de sus mandamientos; desea con todas sus fuerzas amarlo y servirlo; busca el Reino de Dios y su justicia, y vive entregando su vida arriesgándolo todo por la causa de Cristo.

Cumple tú con tu deber, no sólo por obligación, sino por amor, poniendo al servicio del Señor todos tus bienes.

Y prepárate para recibir más, sabiendo que el Señor te encontrará cumpliendo con tu deber, en ti confiará y te pedirá más, porque te dará más.

Y te dará la gracia para rendir buenas cuentas.

Vive con visión sobrenatural, sabiendo que solo no puedes, pero todo lo puedes con Cristo, que te fortalece».