PREGONES (Reflexión del Santo Evangelio según san Lucas: 12, 54-59) – (María Beatriz Arce de Blanco)
La Madre de Dios nos habla al corazón
Reflexión del Evangelio de la misa del día desde el Inmaculado Corazón de María
Si saben interpretar el aspecto que tienen el cielo y la tierra, ¿por qué no interpretan entonces los signos del tiempo presente?
«Es tiempo de invocar al Espíritu Santo con el corazón abierto, y recibir su gracia, su don, con el alma dispuesta para alcanzar la unión con el justo juez, que se ha hecho asequible para todo aquel que con el corazón contrito y humillado se acerque a Él.
Jesús es el justo Juez, el que nos pedirá cuentas, porque Él es quien todo nos lo dio.
Él es el Rey bondadoso y misericordioso, que se presenta ante nosotros antes del juicio; un Rey amoroso, enamorado de los hombres, que quiere darnos todo beneficio.
Aprende tú a ver las señales del amor de Jesús y su misericordia, manifestadas en la cruz, de donde brotan los sacramentos.
Acude con un corazón contrito y humillado a pedir perdón en el sacramento de la Reconciliación, haciendo antes un buen examen de conciencia, para hacer una buena confesión, y no quede nada en tu conciencia que pese a la hora del juicio en la balanza, en contra de tus obras buenas.
Porque por tu fe serás salvado, pero por tus obras serás juzgado.
Asegúrate de entregarle al juez muchas y buenas obras; y, una vez reconciliado con Él, agradecer su justicia y su misericordia, que te conseguirá, en esta batalla diaria de peregrinaje en medio del mundo, la corona de la victoria para la vida eterna».
