PREGONES (Reflexión del Santo Evangelio según san Lucas 14, 15-24) – (María Beatriz Arce de Blanco)
Sal a los caminos y a las veredas; insísteles a todos para que vengan y se llene mi casa.
«Muchos son los llamados, pero pocos los elegidos. Dichosos los invitados al banquete del Señor. Dichosos son los llamados y elegidos a participar del banquete celestial ya desde este mundo, que es el banquete eucarístico, en la celebración de la Santa Misa, en donde se conmemora el sacrificio único y eterno de nuestro Señor Jesucristo, celebrando su triunfo sobre la muerte, y la vida en su resurrección.
Vayamos con alegría a participar de este banquete, porque todo aquel que coma la carne y beba la sangre del Cordero de Dios, tendrá vida eterna.
Ordena tus prioridades, porque en el mundo hay mucha distracción. Muchas son las cosas que te ocupan y te preocupan. A veces dejas para después lo que es necesario, y te dedicas a lo que te parece importante.
Elige hacer siempre lo más santo, elige siempre la mejor parte, porque nadie sabe el día ni la hora en que vendrá el Hijo de Dios, con sus ángeles y su gloria, para hacer justicia.
La misericordia es ahora, cuando tienes la invitación. Vive de tal manera que seas ejemplo para que otros invitados también despierten sus deseos de acudir al llamado de amor, para recibir el beso de Dios, que es la santa Misa.
Contagia tu entusiasmo y tu alegría, para que otros acepten la invitación para entrar a la verdadera vida».
