Lc 8, 1-3 - Viernes XXIV del Tiempo Ordinario
Lc 8, 1-3 - Viernes XXIV del Tiempo Ordinario
00:00
00:00

 PREGONES (Reflexión del Santo Evangelio según san Lucas 8, 1-3) - (María Beatriz Arce de Blanco) 

Los acompañaban algunas mujeres, que los ayudaban con sus propios bienes.

«Las santas mujeres que acompañaban a María al pie de la cruz eran muchas; las mismas que acompañaban a Jesús y a sus discípulos, en una entrega desinteresada a la misión de la predicación de la buena nueva del Reino de Dios, y que iban a transmitir después, de generación en generación, de madres a hijos, el carisma cristiano, la fe y la experiencia que vivieron con la Madre de Dios, acompañando al Hijo de Dios a dar su vida por el mundo entero, para redimir a toda la humanidad. Ellas recibieron la misericordia de Jesús y, correspondiendo a su gran amor, lo siguieron.

Entrégate tú también a Jesús, como las santas mujeres, para ser esa lámpara que mantiene encendido el ánimo de los apóstoles.

Agradece y pon tu vida en sus manos, y síguelo, sirviéndolo en cada sacerdote, cuidándolos y procurándolos para que nada les falte, y seas así partícipe de su misión, para que ellos puedan cumplir bien con su intensa vida de trabajo y oración, llevando la misericordia de Dios a su pueblo, a través de la predicación, del apostolado, de los sacramentos.

Sé generoso en la caridad hacia ellos, y ayúdalos con tus bienes materiales y espirituales, con tu trabajo, con tus oraciones, despertando el interés de otras personas en ayudarlos en sus necesidades, para que ellos rieguen la buena semilla de Jesús».