PREGONES (Reflexión del Santo Evangelio según san Juan: 11, 19-27) - (María Beatriz Arce de Blanco)
Creo firmemente que tú eres el Mesías, el Hijo de Dios.
«Dichoso el hombre que cree en el Señor y lo sirve poniendo su fe por obra, haciendo la caridad, con la esperanza de alcanzar la vida eterna.
Fe, esperanza y caridad son las virtudes teologales que el Espíritu Santo infunde en los corazones de los bautizados, para que las cultiven con la oración, crezcan con el apostolado, y se fortalezcan con el trato de amistad con el Hijo de Dios.
En Marta, María y Lázaro se representan estas tres virtudes, necesarias para alcanzar la resurrección y la vida.
Cree tú firmemente en que Cristo es el Mesías, el Hijo de Dios vivo. Pon en Él toda tu esperanza.
No te preocupes de nada, confía en que tu Señor te ama, Él es la vida y no te dejará morir para siempre, sino que te resucitará en el último día, para que con Él vivas eternamente.
Sirve al Señor tu Dios practicando la unidad de vida, ofreciéndole tu amistad y tu fidelidad.
Prepara tu corazón y ofrécele tu morada, para que venga a ti y descanse en ti.
Pídele que te conceda crecer en fe, en esperanza y en caridad, para que des testimonio de Él con tu vida, y el mundo sepa que por Cristo, con Él y en Él, los muertos resucitan, porque, con su muerte en la cruz, ha destruido la muerte, y con su resurrección ha hecho nuevas todas las cosas, y le ha dado vida al mundo.
Lleva al mundo tu testimonio de fe para que todos crean que Cristo es el Señor para gloria de Dios Padre».
