PREGONES (Reflexión del Santo Evangelio según san Juan 14, 1-6) – (María Beatriz Arce de Blanco)
Yo soy el camino, la verdad y la vida.
«Jesucristo es el Príncipe de la paz. El hombre que cree en Él recibe al Espíritu Santo que Dios da a los que lo aman, y se llena de paz. No de una paz efímera, como la da el mundo, sujeta a falsas seguridades, a circunstancias, acuerdos, y ambientes condicionados, sino una paz perenne que llena el alma, paz interior que no depende de las condiciones del mundo, de las guerras o tribulaciones, ni del ambiente o circunstancias, sino sólo de Dios.
Por eso el hombre creyente que ama y sigue a Cristo no pierde la paz, confía y vive con fe, con esperanza y con caridad, en la seguridad de que camina en el camino correcto hacia la felicidad eterna, en donde el mismo Cristo le está preparando un lugar de acuerdo a los tesoros que acumula en el cielo con sus buenas obras.
Cree tú en Jesús, y en que Él es el camino, la verdad y la vida. Búscalo, encuéntralo, ámalo, y síguelo, para que donde esté Él estés tú.
Acude a María, su Madre, para que te lleve a Jesús, y no pierdas la paz, porque todo lo que te pasa, los acontecimientos, los problemas, las tribulaciones, las experiencias, son medios para guiarte y mantenerte en el camino, a la luz del Evangelio, para llegar a Dios.
El camino es Cristo, que ha vencido al mundo, ha resucitado, se presenta ante ti, y se queda contigo en cuerpo, en sangre, en alma, en divinidad, en presencia real y substancial en la Eucaristía, y te dice: la paz sea contigo».
