PREGONES (Reflexión del Santo Evangelio según san Juan 15, 9-17) – (María Beatriz Arce de Blanco)
No son ustedes los que me han elegido, soy yo quien los ha elegido.
«Dios todopoderoso es creador, dueño y señor de todas las cosas. Puesto que Él nos creó, somos suyos. Pero en su infinito amor quiso darle al hombre libre voluntad, para que lo ame en libertad, aunque por esa libertad se arriesga a ser rechazado.
Uno solo es el Espíritu, pero hay diversidad de dones, que a cada uno le da según su voluntad, para provecho común. Por tanto, no es el hombre quien elige, sino Dios quien lo elige y lo envía con una vocación particular, para que dé fruto de acuerdo a los dones y carismas que le ha dado, ya sea en el sacerdocio, en la vida consagrada, en el matrimonio o como soltero, pero a todos nos une en un mismo cuerpo y un mismo espíritu.
Acepta tú el llamado de Dios que te ha elegido para ser hijo, y te ha enviado al Espíritu Santo, para que derrame sobre ti sus dones y carismas, y puedas discernir cuál es tu vocación con la que vas a santificar tu vida, sirviendo a Dios a través del servicio al prójimo.
Sigue con firmeza y con valor el camino para el que el Señor te eligió para participar de su plan divino. Y si te asalta la duda y perturba tu paz, acude a la oración, y escucha al Espíritu Santo que susurra a tu corazón y te dice: ¿eres tú, o he de esperar a otro?».
