PREGONES (Reflexión del Santo Evangelio según san Mateo 28, 8-15) – (María Beatriz Arce de Blanco)
Vayan a decir a mis hermanos que se dirijan a Galilea. Allá me verán.
«Todo aquel que cree en Jesucristo y da testimonio de Él es su testigo. Su testimonio es veraz cuando se comporta en coherencia con su fe y comunica con fidelidad la buena nueva: el Hijo de Dios, que ha venido al mundo para salvarnos, ha muerto y ha resucitado.
Cristo está vivo. Y todo el que cree en Él debe anunciar el Evangelio sin miedo. Los falsos profetas y los falsos testigos dan falsos testimonios y dicen mentiras, engañan, son causa de escándalo y llevan a muchos a la perdición. Ellos no verán a Dios, porque la verdad no está en ellos.
Imita tú la fe de las santas mujeres, para que, como ellas, aun sin ver, creas, te alegres, y tengas un verdadero encuentro con el Señor, para que lo adores y comuniques con fidelidad su mensaje a todos aquellos que aún no creen, y a los que se han alejado de Él, para que vuelvan a la verdadera fe.
No tengas miedo, cree que tú Señor ha resucitado, y vive en ti, y se hace presente en la Eucaristía, que es verdadera carne del Cordero de Dios que quita los pecados del mundo, verdadera comida y verdadera bebida de salvación.
Y si aún no tienes un encuentro con Cristo y no has experimentado una verdadera conversión, acude a la oración, abre tus ojos del alma y allí lo verás. Basta que tengas fe».
