PREGONES (Reflexión del Santo Evangelio según san Mateo 7, 7-12) – (María Beatriz Arce de Blanco)
Todo el que pide, recibe.
«En el nombre de Jesucristo, todo lo que pidamos nos será concedido. Todo el que busca encontrará y a todo el que toque se le abrirá. Porque Él, siendo Dios, se ha hecho hombre, y conoce y se compadece de nuestras flaquezas.
Él ha caminado en medio del mundo, y ha convivido con la miseria de los hombres. Tanto nos ha amado, que su misericordia a través de la cruz ha derramado, para darnos todo lo que necesitamos.
No tenemos un Rey feroz, como león, a quien debamos pedirle con temor, sino un Dios que es Padre amoroso, bondadoso, justo, compasivo, misericordioso, que ama a cada uno tal cual es, porque Él nos ha creado a todos, y se goza en complacernos cuando le pedimos con recta intención, con pureza de corazón, con insistencia y con constancia, buscando su favor, su atención y su abrazo misericordioso, con perseverancia, tocando su corazón a través del servicio al prójimo, tratando a los demás como queremos que ellos nos traten.
El que tiene fe cuenta además con Cristo como mediador, para que, uniendo sus ofrendas a su cruz, se transformen en una sola ofrenda, para darle al Padre, y tiene la intercesión poderosísima de la Virgen María, Madre de Dios, y la intercesión de los santos, para conseguir de Dios todo cuanto le pida.
Acércate tú con humildad al trono de la gracia. Pide con confianza al Padre que está en el cielo, por los méritos del sacrificio de Jesús, las gracias del Espíritu Santo que necesitas, para encontrar el camino que te lleve a las puertas del cielo.
Recibe a Jesús en la Eucaristía, con fe y devoción. Cree en su presencia viva, Él viene a tu encuentro, está tocando a tu puerta, ábrele tu corazón, trátalo como quieres ser tratado, dale todo lo que te pida, déjate encontrar, entra con Él al Paraíso.
Entonces Él te transformará, serán uno, y el Padre pondrá en ti sus complacencias. Por Cristo, con Él y en Él, te concederá todo lo que le pidas».
