PREGONES (Reflexión del Santo Evangelio según san Mateo 4, 12-17. 23-25) – (María Beatriz Arce de Blanco)
La Compañía de María, Madre de los Sacerdotes
«Jesucristo, el Hijo de Dios, vino al mundo para habitar entre los hombres y anunciar la buena nueva del Reino de los cielos, predicando su palabra y llamando a la conversión.
Es necesario que los hombres escuchen la palabra de Dios, conviertan su corazón, crean en Jesucristo y acepten su salvación, dejándose iluminar por la luz verdadera, para que sean dignos de entrar en el Reino de los cielos.
Es necesario que los hombres acepten que Jesucristo es el camino, la verdad y la vida, que su palabra está viva, que rechacen las tinieblas y se acerquen con el corazón contrito a su admirable luz, dispuestos a dejarse transformar el corazón a través de la Palabra, que es como espada de dos filos, y penetra hasta lo más profundo, descubriendo sus intenciones, inundándolos de gracia, para que todo aquel que acepte ser hijo de Dios vuelva a su Creador a través de la gracia redentora del Crucificado.
Convierte tu corazón, arrepiéntete de tus pecados, desnuda tu alma y déjate iluminar por la gracia transformante a través de la palabra del Hijo de Dios, que libera y salva.
Acércate al sacramento de la penitencia y déjate curar de las enfermedades y dolencias que te están matando el alma.
Recibe la salud y la vida, y lleva a otros la buena nueva, promoviendo la conversión, dando ejemplo de fe, de esperanza y de amor, contagiando la alegría que inunda tu corazón, porque estabas muerto y has vuelto a la vida.
Jesús te ha buscado, te ha encontrado, te ha iluminado con su luz, te ha sanado, y te ha transformado en digno hijo de Dios, para que otros se conviertan, arrepentidos pidan perdón y acepten de Cristo Jesús la salvación».
