AL PIE DE LA CRUZ
ORACIONES Y REFLEXIONES
María Beatriz Arce de Blanco
«Junto a la cruz de Jesús estaba su Madre» (Jn 19, 25)
María, Madre mía:
Dame tus ojos, para mirarlo.
Dame tus brazos, para abrazarlo.
Dame tus manos, para acariciarlo,
y tus labios para besarlo.
Dame tu rostro, para que Él voltee a verme.
Dame tus pies, para sostenerme.
Dame tu cielo, para llevarle alegría.
Dame tu sonrisa, para aliviar su agonía.
Dame tu paz, para encontrarlo a Él,
y tu alma, para permanecer en Él.
Dame tu belleza, para enamorarlo.
Dame tus oídos, para escucharlo.
Dame tu voz, para llamarlo,
y tus palabras, para consolarlo.
Dame tu amor, para amarlo,
y tu corazón, para adorarlo.
Dame tu dolor, para sufrirlo,
y tu sufrimiento, para vivirlo.
Dame tus lágrimas, para llorar,
y tu silencio, para callar.
Dámelo todo, Madre mía,
para a tu Hijo al extremo amar,
para entregarle mi vida y mi voluntad.
Dame la luz que me guíe, para encontrar a Jesús,
en el camino al Calvario, y cargar yo su cruz.
Para subirme con Él, y ser clavado y crucificado,
para llegar a la gloria, con mi Dios resucitado.
Amén.
(Alabanzas, n. 30)
