05/05/2026

LES DOY MI PAZ

LES DOY MI PAZ

ORACIONES Y REFLEXIONES

Desde el Corazón de Jesús

María Beatriz Arce de Blanco

«La paz les dejo, mi paz les doy. No se la doy como la da el mundo. No pierdan la paz ni se acobarden» (Jn 14, 27).

Yo les doy mi paz a los hombres de buena voluntad.

A los que cumplen la voluntad de mi Padre, como yo.

A los que viven en mí, como yo vivo en ellos.

A los que obran en la virtud con misericordia.

A los corazones contritos y humillados, que piden y reciben misericordia a través del sacramento de la reconciliación.

Yo les he dado la paz a mis amigos, que son mis discípulos, y los he hecho pastores, para que, con esa paz, apacienten a mis ovejas, con la verdad que es mi Palabra; con mi amor, del cual dan testimonio, para que me vean, para que me reconozcan, para que me reciban, para que me amen, y conmigo lleven la luz y la salvación a todos los rincones del mundo.

Yo les doy mi paz, en unidad fraterna, en comunión, a través de mi cuerpo y de mi sangre en la cruz, por la que la misericordia ha sido derramada para lavar el pecado para la salvación de los hombres.

Mi paz les doy, mi paz les dejo, en unidad, en comunión, en Eucaristía.

La paz se refleja en la alegría de servir, a pesar de las tormentas y de la tribulación.

En el silencio, a pesar del ruido y los fuertes vientos.

En la Palabra, a pesar de la persecución y la injusticia.

En el testimonio, a pesar de la fatiga y el cansancio, tomando mi yugo, y aprendiendo de mí, que soy manso y humilde de corazón, para que encuentren descanso, porque mi yugo es suave y mi carga ligera.

Es así como conservarán la paz.

El que padece tribulaciones y conserva la paz, ese es el que verdaderamente padece por mi causa y da testimonio de mi amor, porque vive en mí, como yo vivo en él.

Permanece en la confianza, en la obediencia y en el abandono a mi voluntad, permaneciendo en mí, como yo permanezco en ti, viviendo con mi paz en la plenitud de mi amor.

(Alabanzas, n. 46)

¡Por el triunfo del Inmaculado Corazón de María!